Viernes, 15 de Febrero de 2019

Sociedad »  Cosquín Rock 2019: más de 65 mil personas disfrutaron de la apertura del festival


Babasónicos, Los Auténticos Decadentes, Skay y Los Fakires y NTVG fueron los principales animadores del sábado en el festival, que además tuvo a lo mejor de lo nuevo en cuanto a rock, pop y hip-hop De la nada, como si fuera un milagro. 
La capital nacional del rock emerge entre el medio de las sierras y sobre la margen del río Cosquín, a la altura de Santa María de Punilla. El aeródromo es la casa del Cosquín Rock y hasta acá viajan los fanáticos y las banderas de todo el país para conocer de primera mano el estado de situación del rock argentino: los clásicos, la vanguardia, los reencuentros, las nuevas generaciones, las nuevas olas.
Todo convive armoniosamente sobre un enorme predio de diez hectáreas, que a su vez se dividen en seis escenarios. Los dos principales, el norte y el sur, están separados por un kilómetro y así marcan no solo el perímetro sino también un status: son los lugares reservados para las propuestas más convocantes y las de mayor proyección.
En los otros cuatro hubo lugar para la música urbana abordada desde el trap y el hip-hop más callejero -en la carpa alternativa-; una casita del blues para los más puristas-; un hangar que albergó toda la velocidad y la distorsión que el metal pueda hacer posible; y el escenario Córdoba X que le reservó un lugar a las propuestas emergentes locales y regionales, en el medio de leyendas underground.
Ese fue el marco para las más de 65 mil personas que desde muy temprano llegaron hasta el Cosquín Rock. Durante la semana el pronóstico auguraba lluvias que, para suerte del calzado de todos los presentes, jamás llegaron. A cambio de eso, un fuerte sol serrano recibió al público para adentrarlo en la experiencia, a la cual no le falta nada: al menú musical se le suman bares que expiden cerveza y fernet, una feria gastronómica, merchandising del festival y distintas actividades no musicales -juegos, sectores de relax, exhibiciones de deportes extremos-.
Con el correr de los shows, las horas y las caminatas entre sectores -en promedio, un asistente al Cosquín Rock puede llegar a recorrer quince kilómetros desplazándose entre sus bandas favoritas-, el atardecer mutó a noche estrellada que derivó en madrugada. Y así fueron los recitales más destacados de la primera jornada.
 
Nuevas formas para seguir mutando
«Babasónicos es un manipulador y un ejecutor de la conducta popular», definió el tecladista Diego Tuñón ante Infobae, minutos antes de que el grupo se subiera al escenario sur del Cosquín Rock. Una manera concreta y certera para explicar a una banda que elige plantarse ante los algoritmos musicales que van moldeando los nuevos paladares y sigue creyendo en el formato obra. Ante una impactante puesta en escena que por momentos resaltó al grupo en contraluz y, por otros, envolvió su música en imágenes psicodélicas, siguen presentando a cuentagotas las canciones de «Discutible»’, álbum lanzado hace cuatro meses. «Cretino», «La pregunta», «Bestia pequeña» y «Trans-algo» fueron los únicos estrenos, entre piezas más hiteras -«Y qué»- o más de culto -«Fan de Scorpions», «Ciegos por el diezmo»-. Para escuchar en vivo todo el disco completo, habrá que esperar: Tuñón adelantó que en junio lo presentarán en el hipódromo de Palermo.
 
Clásico y rockero
Cada vez que sube a un escenario, Skay Beilinson expone con amabilidad y firmeza cuánto lleva aprendido en su largo camino en el rock. Austero pero no soviético, el ex guitarrista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se pone al frente de Los Fakires para darle vuelo a toda la imaginación e inventiva que pasa por su guitarra limpia, icónica, distinguible a varias leguas. Entre selecciones de su catálogo solista-en-banda, intercaló joyas ricoteras del calibre de «Ji-ji-ji» y «Criminal mambo». ¿La novedad? Richard Coleman fue segunda guitarra durante todo el show y de ahora en más es parte de Los Fakires.
Más enchufados que acústicos
«Gracias por venir a nuestra kermesse», saludó Cucho Parisi a la multitud fervorosa y sedienta de fiesta que copó la carpa exclusiva en la que Los Auténticos Decadentes montaron su show en formato unplugged.