Domingo, 21 de Julio de 2019

Sociedad »  «Semana Santa comienza y termina con una fiesta, pero el camino es el de la cruz»

Domingo de Ramos
El arzobispo de Resistencia ofició la bendición solemne de ramos ayer en la plaza 25 de Mayo y una de las misas en la Iglesia Catedral, donde instó a la solidaridad y a la compasión, virtudes enseñadas por Jesús,  en estos momentos del país.
Con el Domingo de Ramos la grey católica comenzó a transitar ayer la Semana Santa, y en las iglesias y parroquias de toda la provincia se celebró la tradicional bendición de palmas y olivos, que se usaron en las misas que recrearon y recordaron el recibimiento del pueblo a Jesús en su llegada a Jerusalén. El arzobispo de Resistencia, monseñor Alfredo Dus, ofició la bendición solemne de ramos que tuvo lugar a las 10 en la plaza 25 de Mayo y posteriormente una de las cuatro misas que se realizaron en la Iglesia Catedral. Durante su homilía el arzobispo hizo mención a la situación actual del país por lo que instó a la solidaridad y la compasión como Jesús lo enseñó con su ejemplo «en este momento de nuestro país y nuestra sociedad nos invita a estar sencillos y abiertos, para compartir lo que somos y lo que tenemos creando un momento de encuentro que nos haga mirar hacia arriba», manifestó. «Hay una frase que dice de los laberintos se sale hacia arriba, entonces en este momento del país que estamos en este laberinto de desencuentros y de tensiones, de violencia y de tanta preocupación, entonces depende de nosotros creyentes en esta Semana Santa de recoger este espíritu para entregarlo al señor, porque es el único que nos invita discernir en nuestros sentimientos, transformar nuestras pasiones en posibilidades de edificarnos juntos e ir al encuentro».
 
En la catedral
Desde temprano las inmediaciones de la Iglesia Catedral se instalaron varios puestitos de vendedores que ofrecían ramitos de olivos y hojas de palmas y palmeras, aprovechando la ocasión para hacerse algún ingreso extra. Sin embargo, algunos de sus vendedores coincidieron en señalar que este año el movimiento era poco. No obstante, el templo de la Catedral estuvo repleto y todos los asistentes llevaban en sus manos los ramos y hojas que agitaron sobre sus cabezas, cuando un grupo de niños caminó hasta el altar, recreando el ingreso de Jesús a Jerusalén, siendo recibidos con vítores por los presentes. Cada uno de ellos llevaban cartelitos con las virtudes transmitidas por Jesús con su acto de entrega: solidaridad, compasión, paz, esperanza, amor, misericordia, perdón, amor y fe.  
Dus recordó que «la semana santa empieza con una fiesta y termina con una fiesta, pero el camino sabemos es el de la cruz, con el que Jesús quiso compartir nuestra vida y camino». 
Monseñor Dus también explicó la simbología de los ramos: «La Biblia dice que la palmera, siendo prácticamente la única planta que hay en el desierto, tiene sus hojas perenes, por lo tanto es símbolo de eternidad, por eso cuando lo recibieron a Jesús con hojas de palmeras en Jerusalén fue dando la bienvenida al rey eterno que iba a salvarnos, y así como es símbolo de eternidad, pasó a ser con la muerte y resurrección de Jesús un signo de martirio, por eso cuando los santos tienen en la mano una palmerita significa que han sido mártires», precisó y recordó: «Nosotros estamos preparándonos para celebrar la beatificación de los mártires riojanos». Entonces eso nos invita a pensar nuestro país en Jesús y le pedimos construir nuestra patria, nuestra vida y nuestra familia con sentido de eternidad».
También indicó que «el olivo tiene un sentido muy lindo porque es la planta de los dioses, el árbol de los dioses, nosotros recordamos esa paloma que después del diluvio trae el olivo para significar la paz, entonces hoy celebramos a Jesús, rey eterno y de la paz y le pedimos que nos unja con su espíritu». 
 
Cómo siguen las celebraciones
El calendario religioso continúa hoy con el Lunes Santo, que tendrá como actividad principal en la Iglesia Catedral a las 19 con Vía Crucis en el templo y a las 20 será la misa por y con enfermos y personas mayores. El miércoles también habrá vía crucis en el templo y a las 20 la celebración de la palabra. El Jueves Santo a las 20 misa de la Cena del Señor, tras la cual se realizará la adoración al Santísimo y confesiones hasta la medianoche. 
El Viernes Santo el templo estará abierto hasta las 24 y habrá confesiones  de 9 a 13, y de 20 a 24. A las 17.30 celebración de la Pasión de Cristo, y al finalizar tendrá lugar el vía crucis viviente por las calles de la ciudad a cargo del grupo de jóvenes de la parroquia. El Sábado Santo es la vigilia pascual con misa a las 20.30 y el Domingo de Pascua comenzará con bautismos a las 8.30, misas a las 7, 10.30, 18.30 y 20. 
 
La semana Santa 
Con el Domingo de Ramos, según la tradición cristiana, se marca el fin de la cuaresma (40 días antes de la Pascua) y se da inicio a la Semana Santa. Además, se conmemora la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén arriba de un burro y aclamado por la multitud; días antes de su pasión, muerte y resurrección. Los ramos de olivo y de palma que se utilizan en la celebración del Domingo de Ramos son un símbolo de la bendición de Dios, de su protección y ayuda. La tradición indica que deben colocarse sobre un crucifijo o cuadro religioso para recordar que se trata de algo sagrado. Además, el color litúrgico de la celebración es el rojo, que representa la Pasión del Señor.
Se da a este día el nombre de Domingo de Ramos precisamente porque Jesús fue obsequiado con sinnúmeros ramos por sus seguidores, sobre todo de condición humilde, mientras cantaban y vitoreaban su proclamación como Rey del Cielo y de la Tierra.
Esta celebración es vista por los cristianos como el momento para aclamar a Jesús como el pilar fundamental de sus vidas, tal como lo hizo el pueblo de Jerusalén cuando lo recibió y declaró como profeta, hijo de Dios y rey. Por esta razón, la eucaristía del Domingo de Ramos tiene dos momentos importantes. El primero es la procesión de las palmas y la bendición de estas por parte del sacerdote, mientras que el segundo es la lectura de la palabra que evoca esa Pasión.
El siguiente día importante en la Semana Santa es el Jueves Santo, fecha en que se recuerda la bendición del pan y del vino de Jesús en la Última Cena y el lavatorio de pies a los apóstoles.
El Viernes Santo, único día que no hay misa, se medita la Pasión del Señor, con el rito de la adoración de la Cruz y hay celebración de la Palabra y Comunión.
El Sábado Santo por la noche se celebra la solemne Vigilia Pascual y a partir de ese momento los cristianos vivirán la alegría de la Resurrección de Cristo, que se prolongará a lo largo de cincuenta días.