Martes, 27 de Octubre de 2020

Opinión »  Dieta en el aislamiento



Las comidas ricas en grasas, azúcares y sodio fueron las protagonistas durante estos días. Qué es el «comer emocional», según los expertos. Muchos argentinos están preocupados por el aumento de peso y los cambios en el cuerpo que notaron durante todos estos días de aislamiento por la pandemia del coronavirus que está atravesando el mundo entero. Todo esto está lleno de grasas perjudiciales para la salud, grasas saturadas, azúcares por demás y sodio.
¿Por qué se subió de peso durante estos días? «La causa principal del incremento de peso se debe a una ingesta de calorías en exceso por sobre los requerimientos diarios que necesita una persona para cubrir su gasto energético. Esto puede deberse al picoteo, que es la ingesta de alimentos por aburrimiento o antojos, por comer comidas más calóricas o por falta de ejercicio», explicó a Infobae la nutricionista, Ivana Chinelli (M.N 9390). Por su parte, Pereiro dijo que estos tipos de alimentos se consumieron por buscar el placer inmediato y está directamente relacionado con el comer emocional y buscar la satisfacción en el acto. «Muchas veces tapamos buscar emociones y lo hacemos con la comida. El tema de haber perdido las rutinas, que los horarios hayan cambiado, el aumento del estrés y la incertidumbre, hizo que desordenemos nuestra dieta y se aumente el picoteo y tener hambre todo el tiempo, y es ahí donde se recurre justamente a estos alimentos». Lopilato también está de acuerdo que los argentinos aumentaron de peso por el comer emocional, y dijo: «Hoy está más a flor de piel que nunca. El hambre está relacionado con la angustia, la incertidumbre, el aburrimiento, el encierro, el miedo, la inseguridad de no saber lo que va a pasar; son todas emociones que juegan un rol fundamental a la hora de alimentarnos correctamente».
¿Cómo se pueden reemplazar estos alimentos? Reemplazar harinas refinadas por harinas integrales lo hace más saludable por ese aporte extra de fibra y minerales, o reemplazar la salsa comprada por una de tomates natural hace que consumamos alimentos sin conservantes ni aditivos. Por último, Pereiro sugirió aprender a controlar la porción. «Cuando hablamos de alimentación equilibrada, hablamos de alimentos mínimamente procesados, naturales, pero también la que sea posible para el bolsillo de la persona. Teniendo en cuenta sus gustos, hay que empezar a trabajar el vínculo-relación que se tiene con los alimentos». «No hay alimentos que estén prohibidos, o que sean malos. Sí hay algunos que son menos convenientes porque tienen mucha grasa, mucha azúcar y mucho sodio y está bueno consumirlo en baja cantidad, pero está bueno disfrutarlo y que no sea un atracón para tapar una emoción o porque no me puedo controlar», concluyó Romina Pereiro.
Diez recomendaciones para llevar una alimentación sana y variada durante estos días de cuarentena por Daniela Lopilato
- Mantener una buena hidratación es fundamental.
- Moverse más, obligatoriamente. Hacer algún tipo de actividad física. Ya hay disponibles varias plataformas virtuales para esto y muchas son gratuitas.
- Exponerse al sol de 20 a 30 minutos por día al menos tres veces por semana. Esto es importante para obtener la cantidad de vitamina D que necesitamos. El resto podemos obtenerla a través de los lácteos, huevos y alimentos fortificados.
- Consumir al menos cinco porciones de entre frutas y verduras por día. Ahora que tienen más tiempo realicen preparaciones básicas con distintos vegetales y/o verduras como tortillas, budines, soufflés, pasteles.
- Seleccionar alimentos «integrales» y legumbres. Para cocinar tratar de reemplazar harinas de trigo común por integrales, de avena, de arroz, de legumbres, etcétera.
- Incluir el consumo de frutos secos, semillas y aceites vegetales en crudo.
- Consumir lácteos «descremados» con moderación.
- Consumir carnes en general de tres o cuatro veces por semana (una a dos veces carnes rojas, el resto blancas, como pollo y pescado y huevos). Huevos: cuatro veces por semana aproximadamente y claras libres.
- Evitar alimentos ultraprocesados y comidas rápidas que contienen más grasas perjudiciales, sodio y azúcares. Reducir el tamaño de las porciones: esto se logra haciendo todas las comidas del día estableciendo horarios y rutinas.