Viernes, 14 de Diciembre de 2018

Deportes »  Enzo Gutiérrez, ciudadano ilustre



CHARATA (Especial). Enzo Gutiérrez cumplió a la perfección el tan ansiado sueño del pibe. Desandando un largo camino, en las ultimas horas fue declarado «ciudadano ilustre».
el camino
Enzo creció desde abajo en una humilde familia, respirando fútbol a cada rato en un barrio muy popular de Charata. Sus primeros pasos fueron prácticamente en un vestuario. Allí su papá Hildo era protagonista principal los fines de semana. Flequi como todos lo conocen tiró sus primeras gambetas en las veredas, con los amigos del barrio, esos que aún hoy perduran al paso del tiempo. Pegarle patadas a un cuero rústico era la excusa perfecta para idear un futuro venturoso. La vida lo primereó y Boca Juniors lo metió en un mundo diferente cuando sólo tenía 11 años. Bien desde abajo el pibe se fue haciendo hombrecito, no quedaba otra, eran tiempos bravos, tiempos en los cuales el tío lo llevaba en su camioneta a entrenar. Eran horas de un «viajecito» que en más de una oportunidad parecía interminable. Las cosas no venían bien «paridas» y muchas veces, algunas lágrimas surcaron su rostro en señal de que la distancia de sus afectos más importantes  le empezaba a pegar duro. Se la bancó, infló el pecho y aguantó el cimbronazo, no había opciones. Hasta que llegó el gran día, una noche de 2005, en la mismísima Bombonera, el Chino Jorge Benítez lo puso en primera frente a Arsenal de Sarandí y el diario Olé le dedicó la tapa. ¿Qué más podía pedir? Tanto tiempo lejos de casa, sin la infancia a cuestas, las cosas empezaban a cambiar. Ecuador, Perú y Portugal fueron testigos de su crecimiento como jugador. En Chile pegó el salto. Rangers, O’Higgins y la «U» fueron las bases para el despegue que hacía falta. En el medio de eso, jugar la Copa Libertadores y marcar un gol no tiene precio, ni siquiera comparación. Con Melli su esposa y Brunella su hija, este charatense fiel enseña a diario que jamás hay que bajar los brazos. La historia dirá que una noche mágica en su ciudad, el Concejo Deliberante hizo lo que mucho tiempo atrás, otros debieron hacer. Declararlo ciudadano ilustre. No importa, nunca es tarde cuando la dicha es buena. Al fin Charata reconoció a un hijo dilecto del Centenario, hoy por hoy el exponente principal que lleva dignamente su bandera a todas partes.