falta de diálogo, respuestas y acuerdos

Valla de la discordia: clausura de calle generó enfrentamientos entre vecinos


La comisión vecinal del barrio Ítalo Argentino, tras reiteradas demandas a las autoridades y la falta de respuestas, cerraron uno de los accesos a lo que generó el malestar de habitantes de villa Libertad. El Juzgado de Paz ordenó la apertura.

La clausura inconsulta y unilateral del acceso interno del barrio Ítalo Argentino, ubicado entre las calles Duvivier y Warnes, este fin de semana, realizada por la comisión vecinal del lugar generó un enfrentamiento con  habitantes de villa Libertad, barrio lindante, quienes también utilizan esta vía de comunicación. Esto ocasionó momentos de tensión que derivó en la intervención policial y del Juzgado de Paz del barrio Guiraldes, que dispuso tras cumplir con las averiguaciones pertinentes y los pasos administrativos, el retiro del vallado con el que impidieron el tránsito, que fue concretado el martes por la mañana.
Desde mayo los vecinos del Ítalo Argentino vienen solicitando a las autoridades que procedan a este cierre, atento a que en el marco de los controles policiales de circulación por la pandemia del Covid-19, ubicados en las avenidas Chaco y Edison, esta calle que atraviesa el barrio, se convirtió en una vía para la evasión de estas postas policiales. Al mismo tiempo alegaron motivos de inseguridad.
Sin embargo, ante la falta de respuestas, decidieron proceder por su cuenta, generando malestar con los vecinos aledaños, principalmente por la falta de aviso y diálogo, quienes se encontraron con la instalación de un vallado. Finalmente por orden de las autoridades se procedió a la apertura de la calle.
El presidente de la comisión vecinal de villa Libertad, Leandro Alaman, en contacto con Radio Facundo Quiroga explicó que el motivo del malestar «fue la forma arbitraria y discriminatoria que utilizó la comisión vecinal del Barrio Ítalo Argentino, y un grupo de vecinos, cerrando con vallado metálico fijo el acceso al barrio», comentó.
«El sábado a la mañana los vecinos nos llamaron urgente, porque se despertaron con la movilización de, soldadores, técnicos que instalaron el vallado  y dejaron totalmente cerrado el acceso al barrio por Fortín Warner, cerrando definitivamente el acceso vehicular, peatonal al barrio ítalo Argentino, impidiendo el tránsito de los vecinos de villa libertad y de ellos mismos que viven ahí adentro», describió.
El referente vecinal calificó el accionar de «arbitrario y discriminatorio», y recordó que se trata de una calle pública: «Sabemos fehacientemente que es una calle pública y siempre lo fue, y no entendemos las razones por parte de estos vecinos, a que sin diálogo o aviso de la situación de su parte procedieron de esta forma. Solicitamos alguna autorización de alguna autoridad que justifique lo que estaban haciendo, pero no supieron mostrar ningún tipo de papel, nota, se negaron en todo momento».
«También sabemos que no es un barrio privado. En ese momento nos dijeron que era por la inseguridad, pero es un problema que tenemos en todos los barrios, pero no por eso cerramos las calles,  no era el momento ni la forma», consideró.
Por otra parte, aseguró que nunca recibieron aviso o consulta alguna de esta medida: «A nosotros nunca nos plantearon eso en su debido momento, si ellos convocaban a una reunión general, como corresponde, por nota, o se hubieran acercado a dialogar, nos llamaban a una reunión, podíamos haber consensuado alguna medida, pero en ningún momento nos invitaron a tratar el tema, en conjunto, la problemática que ellos tienen, y esto se hubiera dado de otra forma, no tendríamos estos inconvenientes este fin de semana, con molestias y malos ratos para un montón de vecinos».
Alaman comentó con la intervención policial llegaron a la firma de un acta acuerdo, en la que se comprometieron a retirar el vallado a las 20 de ese mismo día.
«Confiamos en la intervención de la Policía y del juez de Paz, con las actas que se labro, pensamos que los vecinos del Ítalo iban a entrar en razón y respetar este compromiso y levantar el vallado lo que no hicieron, no tuvieron ninguna intención de levantar el vallado, llegó la hora y todos estuvimos esperando cada uno en su casa, en las veredas, pero no lo hicieron, al contrario se sentaron en ronda del otro lado del vallado, burlándose de la gente a grandes carcajadas, de muy mal gusto», cuestionó el referente.
Finalmente, Alaman confirmó que «el vallado lo levantaron el martes al mediodía, como lo ordenó el juez Dellamea, con quien tuvimos una audiencia conciliatoria, el lunes, a la que fuimos convocadas las dos partes para dialogar, nos hicimos presente, pero los vecinos del Ítalo no se presentaron».
«El juez nos explicó el procedimiento administrativo, que requiere una resolución confirmando que la calle es pública, y que no exista un instrumento o resolución que permita su clausura, lo que lleva un tiempo. Así es como el martes se hicieron presentes con el fiscal, técnicos, la Policía, no fue fácil, porque se resistían a eliminar el vallado», apuntó. «Se presentaron los bomberos, la Policía, el COE, y levantaron el vallado, que ya no existe, los vecinos entraron en razón y llevaron las vallas», describió.
«Somos un grupo de vecinos abiertos al diálogo y a la conversación, somos un equipo dispuesto. Todos sabemos la inseguridad que estamos viviendo y soportando todos los vecinos, pero hay formas de coordinación de diálogo para acordar trabajos, formas de encarar la inseguridad», aportó Alaman reconociendo la problemática que afecta a todos.
Al tiempo que destacó: «Hay vecinos del mismo barrio Ítalo que están en desacuerdo por que ellos mismos utilizan esa calle, la Fortín Güemes, el acceso al barrio Ítalo como el acceso a villa Libertad. También realizaron diferentes propuestas. Acá lo que hay que hacer es reunirnos con buena voluntad y acordar medidas conjuntas».

Demanda por seguridad que derivó en conflicto
Vecinos del barrio Ítalo Argentino hace dos meses presentaron notas al Ejecutivo provincial y municipal para que cierren el acceso dispuesto entre las calles Duvivier y Warnes. En la misiva, solicitaron a las autoridades competentes «clausuren» el acceso y eviten así «la circulación innecesaria de personas que lo ocupan como camino alternativo e incluso para evadir los controles policiales dispuestos en las avenidas Chaco y Edison».
Como antecedente recordaron «el esfuerzo que están haciendo las autoridades provinciales y municipales en evitar la circulación masiva de personas que ponen en riesgo a la población y, sumado a esto, la voluntad de vecinos del Ítalo Argentino de cerrar uno de los accesos para también cuidarnos entre los miembro de la comunidad que nos rodea», manifestaron.
Por otra parte entendieron que la solicitud era coincidente con las medidas de seguridad producidas en lugares estratégicos de la capital chaqueña, como los cerramientos con vallas de forma momentánea en los accesos al microcentro o con guardias policiales en zonas más pobladas y de mayor circulación de personas. Sin embargo, esta nota, como muchas otras permanecieron sin respuestas.
 Sandra Ortíz, la presidenta de la comisión vecinal del barrio Ítalo Argentino recordó que «por su forma y disposición el lugar es considerado como un barrio cerrado, que no es igual a privado», y señaló que al momento de la entrega del barrio a sus propietarios hace 20 años, los accesos estaban limitados «con el pasar de los años y la desidia de los organismos, los cerramientos se fueron deteriorando hasta caerse, por lo que comenzamos a reclamar por el cerramiento definitivo».
Según señaló, en el contexto de pandemia la situación se volvió insostenible: «No solamente por los hechos de inseguridad, sino también porque se ha utilizado el barrio para esquivar los distintos controles policiales, provocando mucho tráfico lo que termina siendo peligroso para los niños». Alarmados por esta situación, y ante la falta de respuestas del municipio, en asamblea de vecinos decidieron cerrar este acceso de Fortín Warner.
«En definitiva nunca se le impidió el acceso al barrio de nadie, ni de estos vecinos que son los que más utilizan la plazoleta, eso nunca se ha prohibido a nadie ni se lo va hacer, en ningún momento el objetivo fue ni es, ni va a ser, tener conflictos con vecinos u otros barrios. Acá el problema es del Ítalo Argentino con el municipio que nunca dieron respuesta a esta situación», aclaró.
Ortíz anticipó que tras cumplir con la disposición del juez y levantar la valla «ahora nos queda una batalla judicial».
La referente vecinal indicó: «Lamentamos mucho lo que sucedió porque ahora estamos más vulnerados, si antes estábamos inseguros, ahora estamos doblemente inseguros porque desde el sábado tenemos amenazas sobre nuestros bienes y personas por parte de estos vecinos que malinterpretaron esto que nunca fue el problema con ellos, sino que fue una búsqueda de respuesta por parte del estado».
«Vamos a seguir con el reclamo judicial para que el municipio nos escuche, nunca vino ningún funcionario a dialogar con nosotros, pero nos mandaron toda la infantería», comparó. Por último hizo responsable a las autoridades municipales y al juez de Paz, «de todo lo que pueda suceder, tanto los daños como podamos sufrir dentro de nuestros hogares, nuestras familias, y nosotros mismos».

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