el ajuste llega a la comida diaria

Preocupa el impacto de la crisis en la calidad de la alimentación

Patricia Lezcano, directora del Isepci Chaco, organización que elabora mensualmente el Índice Barrial de Precios, señaló un aumento acumulado del 21% en un año, lo que repercute en ajustes de la familias que deben consumir más carbohidratos.

Hace más de cinco años que el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Índice Barrial de Precios, una medición independiente que  tiene como objetivo estimar el costo de vida en los distintos barrios humildes del país mediante el cálculo del valor y variación de la Canasta Básica de Alimentos (CBA), compuesta por 50 productos de los rubros almacén, verdulería y carnicería.
La provincia es una de las jurisdicciones que realiza mensualmente este relevamiento.  Patricia Lezcano, directora del Isepci Chaco, consultada por radio Libertad, anticipó algunos de los aspectos que se desprenden de este trabajo. Ya que si bien aún no está finalizado el índice de abril, pudieron determinar que en lo que va del año el costo de los alimentos trepó un de 5,84%, Es decir que una familia necesita $327 más para comprar lo mismo que antes.  Si  se proyecta esta cifra anualmente arroja una suba superior al 20% para el 2018, frente un techo salarial del 15% impuesto por el gobierno nacional. Esto significa en la cotidianidad, que las familias deben ajustar sus consumos, lo que impacta directamente en la calidad de su alimentación. 
aumento acumulado
«Los precios todos los meses en el negocio de los barrios donde habitualmente la gente compra sus alimentos, han sufrido un impacto bastante considerable, sobre todo en algunos productos que son muy importante para la alimentación de las familias», comenzó resaltando Lezcano. «Este incremento perjudica notablemente en el bolsillo de cada una de las familias y agrava la situación de alimentación que es necesario poder tener todos los días y que muchas veces no se puede cumplir con lo que  requiere una dieta saludable», aseveró.
En este sentido dimensionó: «En lo que va del año tenemos un acumulado de 5,84%, lo que nos dice que si vamos a una proyección anual estamos superando el 20% de incremento que van a tener los alimentos en cada uno de los productos y es muy importante si tenemos en cuenta el techo de las paritarias que no supera el 15%», comparó de esta forma la desproporción que existe entre el ingreso y los gastos de la economía familiar. 
«Ya los alimentos en este primer trimestre tuvieron un acumulado de casi 6%. Si bien todavía no tenemos los datos finalizados de abril, que van a estar próximamente, en el proceso ya pudimos ver que algunos precios se fueron incrementando sobre todo por el comentario de la gente común. Todos los días estamos escuchando que cada vez tiene que acortar el consumo, tiene que achicar sus gastos para poder llegar a fin de mes por que el ingreso que tiene no se incrementa, pero sí los gastos», volvió a señalar la referente.
 
menos calidad
Más adelante Lezcano indicó que «en el balance que hemos hecho los productos de almacén, verdulería y carnicería, en estos últimos tiempos son los que más incrementos sufren, sobre todo en la verdulería,  son los que tienen un mayor impacto en el incremento y acumulación del precio y que hace que justamente las familias no puedan consumir estos alimentos tan importantes como lo son las frutas y las verduras», destacó la dirigente social. «Las carnes también, en marzo hemos tenido un importante incremento en los cortes, sobre todo en los más comunes, que son los que las familias consumen diariamente han sufrido un importante incremento», adelantó además. «El cambio de hábito de consumo sobre todo se da en la alimentación diaria,  tuvo que variar la dieta diaria las familias, que incide en un aumento mayor de harinas, carbohidratos, que las familias habitualmente lo hacen», describió. 
En cuanto a la nueva modalidad que fue creciendo en la provincia, de realizar las compras mensuales y familiares en supermercados mayoristas, Lezcano explicó que «esto se les dificulta muchas veces a las familias, justamente nos expresaban que es difícil ir a un mayorista porque hay tener un móvil para poder trasladarse a grandes distancias porque estos comercios están fuera de la ciudad, les es difícil hacer esta compra, entonces tiene que recurrir al almacén del barrio y ahí está el cambio de hábito sobre todo en el alimento porque tienen que recortar algunos productos que son esenciales y obtener productos que llenan la panza pero que a la larga tienen consecuencia en el crecimiento sobre todo de los niños», recordó.
«Ya tenemos un acumulado de 5, 84% que nos registra en la parte de alimento más del 21% en comparación con el año pasado y si nos vamos a la canasta básica total ya tenemos un acumulado del 25% con respecto al mismo mes del año pasado, y también la proyección que ya supera el 20%», alertó Lezcano.
 
en marzo
El último informe del Índice Barrial determinó que en marzo una familia de cuatro integrantes, dos adultos y dos niños pequeños, necesitó $6.252,76 para cubrir los gastos básicos de alimentos y no caer en la línea de la indigencia. La misma familia requirió $15.694,43 para no estar debajo de la línea de pobreza. En total los alimentos aumentaron un 2,23%, es decir una suba de $136,48.
«En marzo los rubros que más aumentaron con respecto al mes anterior son la carne un +2,69%, los productos de almacén un +2,41% mientras que las frutas y verduras se incrementaron en +1,17%, los que tuvieron mayores incrementos son el pollo (11,11%), los huevos (20%), la naranja (11,11%), dulce de batata (12,50%)», especificó.
«Los aumentos de precios de los principales componentes de la Canasta Básica de Alimentos que son indispensables en las dietas básicas, continúa siendo una de las preocupaciones principales de las familias», finaliza Lezcano.

La brecha entre el productor y el consumidor subió a 4,84 veces
En estrecha relación con lo señalado por Lezcano, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) por su parte elabora el índice IPOD, que mide las diferencias promedio entre el valor de origen y góndola para 25 alimentos agropecuarios. Para el mes de abril esta brecha entre lo que cobra el productor y lo que paga el consumidor subió a 4,84 veces (+1,9%) impulsado el pimiento, arroz, papa, lechuga y acelga. 
 Los productos con mayores diferencias entre importe de origen y destino en el mes fueron: la pera con una disparidad de 9,4 veces, la manzana roja 8,3 veces, el arroz 6,23 veces, la carne de cerdo 6,07 veces y el pimiento con una desigualdad de 6,05. Los cinco alimentos se ubicaron en el rango de desproporciones «muy altas», mostrando importantes distorsiones de valía en el mercado de consumo en fresco.
A su vez, el aumento en la brecha promedio de montos entre destino y góndola del mes se explica por el comportamiento del arroz, el pimiento, la lechuga, la acelga, y la papa. En todos los casos se observaron caídas agresivas en los desembolsos al productor, en parte explicadas por sobreoferta estacional. 
Los datos surgen del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora Came para una canasta de 25 alimentos agropecuarios que se consumen en fresco. Para elaborar el indicador se tomaron los importes diarios online de los principales supermercados del país y más de 500 montos de verdulerías y mercados para cada producto. 
En abril, el IPOD agrícola alcanzó un valor de 4,99 veces, 2,6% mayor a marzo, mientras que el IPOD ganadero bajó 1,7%, ubicándose en 4,26 veces. 
Con la ampliación de la distorsión en abril, la participación promedio del agricultor y ganadero en el costo final del producto bajó un punto porcentual, de 23,7% en marzo a 22,8%, siendo la cifra más baja desde mayo de 2017. 
Los productos con menores desigualdades resultaron el huevo 2,26 veces y la cebolla 2,51 veces. Los dos con brechas «bajas». En el caso de la cebolla, la mejora en la diferencia se explicó por el incremento en los precios de origen, que responde a cuestiones meramente estacionales, con poco traslado al costo en góndola. De los 25 alimentos agropecuarios que integran la canasta del IPOD relevados en el mes, en 15 subió la disparidad y en 10 bajó.
La desproporción promedio de los alimentos agropecuarios aumentó de 4,75 veces en marzo a 4,84 veces en abril (+1,9%). La mayoría de los productos relevados registraron brechas «altas» ese mes. 
Efectivamente, hubo 14 productos con diferencias «altas» (valor de desigualdad entre 4 y 6 veces), e incluso 5 con distorsiones «muy altas» (cifras mayores a 6). 
En general, las diferencias están determinadas por un conjunto de comportamientos, algunos especulativos de diferentes actores del mercado. Básicamente de las grandes cadenas de supermercados que se abusan de su posición dominante y otros son factores comunes como la estacionalidad, que afectan a determinados productos en algunas épocas del año, o los costos de almacenamiento y transporte. 

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