TRES DÍAS DE TRABAJO VOLUNTARIO

Cruzada solidaria: un grupo de oculistas operó en El Impenetrable

Los médicos lo hicieron para celebrar el Día Mundial de la Visión (fue el jueves 11). Son dos chaqueños y dos porteños e intervinieron a personas de bajos recursos de pueblos aislados; para muchos fue la primera revisión ocular de sus vidas. 

La vista es, para muchísima gente, uno de los tesoros más preciados de su salud. Pero son muy pocos -sobre todo en zonas como el norte argentino- quienes tienen acceso a un cuidado profesional de sus ojos. 
Quizá con esa idea en la cabeza partió a comienzos de la semana pasada un grupo de médicos solidarios que se instaló en El Impenetrable para practicar cirugías gratuitas a personas de bajos recursos de los pueblos más aislados del Chaco.
Esta campaña voluntaria -que reflejó el diario Clarín en una de las notas más leídas de su edición web- fue encabezada por cuatro profesionales: dos chaqueños y dos llegados desde Buenos Aires.
Los médicos -acompañados por un anestesista- encabezaron un operativo de tres días, con base en Juan José Castelli.
Pero se adentraron hasta, por ejemplo, Fuerte Esperanza, donde se encontraron con gente que por primera vez se hacía revisar los ojos.
«Volvimos agotados, pero la mezcla de emoción y alivio después de haberle cambiado la vida a tanta gente es imposible de poner en palabras», aseguró José María Múgica, uno de los dos oftalmólogos porteños que participó de la cruzada solidaria.
La campaña contra la ceguera, como la bautizaron quienes la llevaron adelante, se dio como conmemoración al Día Mundial de la Visión, que se celebra todos los 11 de octubre.
La cruzada fue coordinada por la Fundación Nano de San Miguel, la Asociación Chaqueña de Oftalmología y la Fundación Abre los Ojos de Mendoza. 
En junio hicieron consultas a cientos de personas, algunas de ellas pertenecientes a la comunidad wichí. 
Según explicaron, la mayoría de los pacientes se revisaba los ojos por primera vez. 
«Luego  volvieron en septiembre a operar unos 67 casos de cataratas y pterigión, y a repartir 700 pares de anteojos. Ahora operaron estrabismo», publicó Clarín.
«Fuimos cuatro cirujanos, dos de Buenos Aires y dos del Chaco, y un anestesista», detalló Múgica, uno de los médicos de la Fundación Nano que viajó a El Impenetrable.
 «No deja de ser algo estético, pero que en pueblos postergados y familias de bajos recursos implica cambiarles la vida. La exclusión y el bullying existen en todo el país y todos los estratos sociales. 
Los pacientes de estrabismo se acercan con la cabeza gacha, mirando para abajo. En sus perfiles de Facebook tienen fotos tapándose los ojos. Se acostumbran a no levantar la vista por vergüenza. Y cuando operás a un chico, operás a toda la familia: socialmente pasan a sentirse incluidos», cuenta, citado en la nota de Clarín.
El médico cuenta también en detalle el viaje de Castelli hasta Fuerte Esperanza, pueblito al que se llega tras tres horas de viaje por una ruta de tierra.
Para la campaña contra la ceguera que impulsaron este año, el objetivo se planteó a largo plazo, relata el profesional.
«Capacitamos a muchos colaboradores locales, la mayoría jóvenes, para que nos ayudaran. Ese grupo va a seguir aplicando la enseñanza de por vida y tratando de asistir e identificar patologías oftalmológicas en un lugar donde no había especialistas ni hospital más que para emergencias o medicina general», proyecta, directora de la Fundación Nano.


Ojos «nuevos», vida nueva
El doctor José María Múgica contó algunos detalles acerca del operativo que junto con otros tres colegas realizó en El Impenetrable.
«El estrabismo es la desviación de uno o ambos ojos. En casos graves, puede llevar a la pérdida parcial de la visión», explicó.
«La cirugía difiere mucho de la de cataratas, que es intraocular y hoy es más ágil gracias a la tecnología. La de estrabismo requiere anestesia total y es más artesanal, por decirlo de algún modo», señaló el oftalmólogo, en diálogo con Clarín. «Se usan pincitas, tijeritas, ganchitos, explicándolo en términos simples. Y se van acomodando los músculos que tiene el ojo hasta que se logra el objetivo», agregó. 
 
CIRUGÍAS EN FUERTE ESPERANZA
Las dos visitas iniciales del grupo solidario fueron a Fuerte Esperanza, «un pueblito a tres horas de Castelli que se vuelve inaccesible en la mitad lluviosa del año», de acuerdo con el artículo del diario porteño.
 Es porque la ruta Juana Azurduy, que lleva hasta allí, es de arena, aunque figura como asfaltada por Vialidad Nacional, añade.
La mayoría de los habitantes de los parajes del monte impenetrable no querían dejar sus hogares para viajar a atenderse, porque los obligaba a descuidar sus granjas y huertas, principal sostén de vida. 
De hecho, a Mauro (foto), uno de los jóvenes con estrabismo que operaron, tuvieron que llevarlo con una ambulancia en medio del barro, porque llovía, y casi no logra llegar. «La camioneta se quedó justo antes de donde empieza el asfalto. 
Si se quedaba antes, no llegaba», narró Múgica.

Compartir esta noticia :

Deja un Comentario

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

Más Noticias :