El intendente Gustavo Martínez se refirió al conflicto internacional del que se tomó conocimiento en estos días y que recrudece con el correr de las horas. El mundo mira con preocupación lo que está sucediendo en Afganistán luego de que los talibanes tomaran casi todas las grandes ciudades, siendo prueba de dominio casi absoluto la toma de Kabul y posterior huida del presidente Ashraf Ghani.
En esta avanzada cruel se han asesinado civiles, destruido instalaciones médicas y provocando el éxodo desesperado de miles de afganos y afganas.
«La violencia ejercida sobre las mujeres y niñas es preocupante porque sus libertades están restringidas y esto involucra también a las generaciones futuras que no podrán acceder a derechos básicos como salud y educación», expresó el intendente de Resistencia. «Sin dudas las mujeres y niñas y sus sueños de una vida digna y libre de violencias son las primeras víctimas de este régimen», añadió.
«En tiempos donde somos testigos de la lucha de las mujeres no podemos guardar silencio ante el retroceso de los derechos y libertades del pueblo afgano, especialmente de las mujeres y niñas. Es necesario que cada uno de nosotros, desde nuestro lugar en el mundo, tomemos posición, alcemos la voz y defendamos los derechos conquistados, promoviendo el principio de libertad y no violencia en busca de la sociedad más justa e igualitaria que todos y todas necesitamos», aseguró el mandatario.
ULTIMAS NOTICIAS
- Bus Federal de Justicia: Emilia Valle encabezó una reunión clave
- Droga, armas y dos aprehendidos en operativos coordinados
- Proponen avanzar hacia la desentralización de la salud tras el escándalo de la «falsa médica»
- Con iniciativa chaqueña, el legado de Francisco centró una sesión del Parlasur
- Manuel Adorni desafió a la oposición y descartó dejar la Jefatura de Gabinete
- Ausencia de Meneses deja a la Legislatura sin respuestas sobre la crisis del Insssep
- Preocupa la escalada de intimidaciones y piden reforzar el diálogo con las familias
- Amenazas en escuelas: «Un detector de metales no mide la angustia»
