Un adolescente (12) fue demorado el martes por efectivos policiales en Sáenz Peña.
Lo llamativo es el parecido al famoso caso de Manitos de Miel, quien delinquía a sus anchas y por ser menor de edad no cayó nunca preso hasta después de los 18 años. Incluso, la Justicia alguna vez lo «mimó» prohibiendo a la prensa mencionar hasta su apodo «para no estigmatizarlo».
EL NUEVO CASO
El hecho ocurrió en las últimas horas de la tarde, cuando el menor de edad circulaba en una motocicleta 110 cilindradas y al ver a la Policía intentó huir, perdiendo el control del rodado y cayendo pesadamente al suelo.
Tras reconocer que había robado la moto, la Unidad de Protección Integral (UPI) ordenó la restitución a sus padres. Sucedió en el barrio Tiro Federal y el vehículo pertenecía a un agente del Servicio Penitenciario Provincial (SPP).
El ilícito sucedió el martes a las 19.15 y efectivos de la División Cuerpo de Operaciones Motorizadas (COM) que se hallaban en recorrida prevencional, al circular por calle 48, esquina 3 del barrio Tiro Federal, observaron a un chico circulando a bordo una motocicleta de 110 cilindradas, quien al percatarse de la presencia policial emprendió una rápida huida, perdiendo el control del rodado a pocos metros para luego caer pesadamente sobre la calle.
Se le dio alcance, manifestando el muchacho que había robado el vehículo en cuestión.
Por ello, los uniformados procedieron a la conducción a los fines de resguardar la integridad física del chico (12), domiciliado en el mismo barrio.
Los empleados policiales secuestraron una motocicleta Zanella ZB, rojo, negro y gris, haciendo constar que el menor de edad era buscado por otra causa por supuesto hurto, hecho ocurrido el pasado 28 de febrero, con denuncia penal radicada en la comisaría Cuarta de Sáenz Peña y que damnificó a un hombre (49).
Luego se dio intervención a División Medicina Legal Interior.
LA ÚLTIMA VÍCTIMA
Minutos después se hizo presente en la seccional Cuarta, un sujeto (39), empleado del SPP, quien denunció que el martes entre las 13 y las 17, delincuentes le robaron su motocicleta frente al Servicio de Salud Mental del hospital 4 de Junio, donde cumple guardia.
El penitenciario, al ingresar a la comisaría a formalizar la correspondiente denuncia penal, reconoció inmediatamente su motocicleta, corroborando con numeración de motor y chasis.
Acreditó propiedad con la documentación pertinente y, conforme lo dispuesto por la fiscalía interviniente le fue restituido su rodado.
Minutos después, la UPI ordenó que el menor sea entregado a su madre previa acreditación de minoridad y vínculo.
