Ante el anuncio del gobierno nacional sobre la apertura definitiva de la importación en el rubro alimenticio, el referente provincial de la Unión Industrial Argentina (UIA), Aldo Kaston, en contacto con La Voz del Chaco, analizó la medida y cuestionó la viabilidad. El referente manifestó su preocupación y la crítica de la industria argentina ante las medidas gubernamentales que afectan el sector alimenticio y la economía en general y señaló la necesidad de políticas más efectivas y sostenibles para impulsar el desarrollo económico del país.
«La verdad no sabemos cuál es el alcance en esta oportunidad, pero las veces anteriores que se ha intentado algo parecido nunca funcionó», señaló Kaston en cuanto a la intención del gobierno nacional de frenar la suba de precios con esta decisión.
LOS FUNDAMENTOS DEL FRACASO
El titular de la UIA en el Chaco explicó que la falta de dólares para financiar las importaciones y la ausencia de garantías de pago a largo plazo por parte de los proveedores extranjeros dificultan la viabilidad de esta medida. Según él, esta política sólo constituye un título sin efectividad real en la estabilización de los precios en los supermercados.
Para avanzar en esta intención, según explicaron desde el Ejecutivo nacional, el BCRA reducirá el plazo de pago de importaciones de alimentos, bebidas y productos de limpieza, cuidado e higiene personal: pasarán de un esquema de pago en cuatro cuotas a los 30, 60, 90 y 120 días a un plazo de pago en una sola cuota a los 30 días.
En este sentido el referente industrial explicó que «tenemos un tremendo problema con que los dólares para hacer la importación no están y nadie de afuera está financiando para que vos pagues a 30, 70, 90 o 120 días como pretende el gobierno nacional. Yo creo que eso fue un título, pero que no va a funcionar», aseguró.
Seguidamente describió que, «según el DNU, está todo abierto para importar. Uno puede importar lo que quiera, pero la obligación de pago es el 25%. Cuando se nacionaliza la mercadería, el 25% a 30, 60 y 90 días, en cualquier lugar del mundo que uno quiera comprar ya no financian a la Argentina, no se le está financiando en esas condiciones. Y ellos no tienen los dólares para pagar de contado», señaló. «Entonces, me parece que una vez más no va a dejar de ser un título para intentar hacerle bajar los precios a los supermercados. Creo que tienen que buscar otra forma de regular la economía que no sea esta», opinó el referente.
lAS MEDIDAS NECESARIAS
Para el presidente de la UIA la reactivación económica necesaria depende de la promoción de la producción nacional y fomentar la mano de obra local en lugar de recurrir a importaciones desmedidas.
«Creo que hay que producir más en la Argentina y evolucionar con los precios en forma local y no importar en forma desmedida cualquier cosa. Tenemos que desarrollar la mano de obra, pero pasa que ahora los distintos grupos de distintas instituciones están alarmados con el tema de que van a comenzar los despidos masivos en un montón de empresas», expresó su preocupación por los posibles despidos masivos en diversas empresas debido a la falta de consumo y la reducción de la inversión.
«Eso es malo. Si no hay consumo, no hay producción y si no hay producción no hay economía y si no hay economía no se cobran impuestos y es un circuito cerrado. No se puede cobrar impuestos si no hay venta. Entonces el Estado se está comenzando a cerrar en sí mismo y la plata otra vez no le va a alcanzar y van a volver a tomar medidas», consideró y vaticinó: «Creo que están tratando de relajar todo para ver si pueden dolarizar, lo cual va a ser una medida triste también para la Argentina».
Seguidamente precisó: «Al no regular nada, lo que están haciendo es que el peso valga cada vez menos, no hay aumento de sueldo y nada, entonces el peso vale cada vez menos. El problema es que están logrando una paridad con el dólar que nos vuelve comprometidos con el costo externo, o sea el peso con respecto al dólar está muy alto, pero con respecto a la economía interna está muy bajo. Entonces no se puede exportar, se podría importar si existieran los dólares, pero no hay consumo interno. Al no haber consumo interno no hay economía interna. Creo que este no es un plan económico para el desarrollo, sino que es un plan financiero. O sea, si todo el mundo que ha invertido, todas las personas que han invertido en las finanzas, el dinero, le fue bien, pero a la gente le va mal», comparó.
DESORIENTACIÓN
En cuanto a la política económica del gobierno nacional, Kaston destacó la falta de protección a sectores clave como la educación, la salud y la seguridad. Alertó sobre el deterioro generalizado de las condiciones de vida de la población y la situación crítica de las empresas, las cuales han reducido sus niveles de inversión y están despidiendo personal.
«La verdad es que desorienta mucho este gobierno porque además desprotege a las provincias, desprotege la educación, desprotege la salud, la seguridad y la verdad es que nos están llevando a un lugar donde creíamos todos haber superado ya. Pero bueno, yo creo que también tiene cuatro años como para ver si la gente va a aguantar este proceso. El problema es que la gente no llega a fin de mes».
Kaston reflexionó sobre la resistencia de la sociedad frente a esta situación y la necesidad de encontrar alternativas para reactivar la economía. Sin embargo, expresó su incertidumbre sobre cómo se desarrollará esta situación en el futuro y la capacidad del Gobierno para resolver los problemas económicos actuales.
Sobre la posibilidad de un estallido social, Kaston sostuvo: «No creo que hoy estén dadas las condiciones para eso, socialmente la gente no tiene una conducción como en otras épocas. Milei todavía habla de que está con un 56% de aprobación y no debe estar muy lejos, entonces yo creo que por eso es que a él le da un handicap como para decir que puede estirar esta situación durante cuatro años, pero la verdad es que la gente la está pasando muy mal, las empresas ni hablar, las empresas han bajado el nivel de inversión a cero, se están desprendiendo del personal, es muy complicado y el personal que te queda con sueldos bajos no le alcanza para vivir, o sea, nos han creado una situación de conflicto muy generalizada», describió.
Por esto al momento señalar las expectativas a futuros, el referente reconoció que «no sé cómo sigue esta historia, porque la verdad no soy político, pero es muy complicado el sostenimiento de esto. Creo que están midiendo las cosas de otra manera, están midiendo las posibilidades de que la gente pueda aguantar hasta un piso en donde comience a levantar la economía, y no sé hasta dónde la gente va a aguantar para que esto comience a funcionar de nuevo, si es que son esas las intenciones».
preocupación indusrial
Kaston destacó que la actividad industrial ha experimentado una disminución significativa, alcanzando hasta un 35% en términos interanuales, y en algunos sectores la caída ha sido aún más pronunciada, llegando hasta un 85%. Enfatizó que estas medidas no están contribuyendo al desarrollo económico y que el consumo se ha reducido drásticamente en todos los rubros, lo cual impacta negativamente en el comercio y la industria, generando un círculo vicioso de baja actividad económica.
«La actividad industrial bajó en el interanual en un 35%. En algunos sectores bajó mucho más. En algunos sectores he estado leyendo de que, por ejemplo, el metalmecánico y demás han bajado hasta el 85%. Digamos que estas medidas no están siendo propositivas en cuanto al desarrollo. Y la verdad la gente lo está gastando en nada que no fuera alimento y vestimenta. El resto, es más, el alimento lo están gastando con segunda y tercera marcas porque no pueden pagar primeras marcas. El consumo bajó sustancialmente en todos los rubros y lógicamente. Puedo decir que cae el comercio, y atrás la industria que es la que provee al comercio. Lógicamente es pésimo para todos los sectores», finalizó.