Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, visitó Corrientes, junto a Karina Milei, secretaria de la Presidencia, para acompañar a Lisandro Almirón en el cierre de campaña de La Libertad Avanza (LLA).
La elección provincial y municipal del domingo 31 representa el primer desafío de la fuerza en el plano ejecutivo, con la intención de consolidar presencia territorial más allá del ámbito nacional.
El dirigente destacó que el objetivo de la agrupación es extender su influencia en todos los niveles institucionales. «La idea de pintar el país de violeta no es solo en estamentos nacionales, sino también en estamentos provinciales, consejos deliberantes, legislaturas provinciales y, en este caso, vamos por el poder ejecutivo», sostuvo Menem en declaraciones a LA VOZ DEL CHACO.
Recalcó además que, pese a la juventud de La Libertad Avanza, la expectativa está puesta en lograr un desempeño sólido en las urnas.
En ese marco, subrayó que Corrientes se convierte en una plataforma estratégica para proyectar la identidad del espacio. La candidatura de Almirón, según explicó, simboliza la posibilidad de plasmar en la provincia las propuestas que desde el Congreso y el gobierno nacional impulsan los dirigentes de la fuerza.
CRÍTICA AL KIRCHNERISMO
Y LOS INCIDENTES
Al referirse a los incidentes ocurridos durante la campaña, Menem vinculó la violencia a sectores opositores. «El kirchnerismo es la etapa de la Argentina que queremos dejar atrás. Es la violencia y todo lo que han generado en términos de gestión», expresó.
En su análisis, destacó que la situación del país es consecuencia de administraciones que dejaron «un país prendido fuego con más de 50% de pobreza, 1,5% de inflación diaria y niveles de indigencia fenomenales».
El titular de Diputados enfatizó que las dificultades en infraestructura y servicios básicos forman parte de ese legado. «Caen dos gotas en cualquier lugar y se inunda. Tenés problemas de agua, la salud no funciona, la educación ha sido un desastre», enumeró.
En relación al episodio específico ocurrido durante una actividad de campaña, relató que un militante sufrió la agresión de un grupo que arrojó proyectiles. «Ayer tiraron un cascote de medio kilo que si le pega en la cabeza a alguien lo puede matar o por lo menos herir de gravedad. Gracias a Dios no hemos tenido consecuencias», dijo.
El legislador advirtió que la violencia constituye una reacción de quienes «están quedando atrás» y recurren a métodos que buscan entorpecer el proceso electoral.
RESPUESTA A LAS ACUSACIONES DE CORRUPCIÓN
Menem también se refirió a los escándalos que trascendieron en los últimos días con acusaciones contra funcionarios del gobierno nacional. El dirigente remarcó que se trata de una estrategia de desgaste impulsada en el contexto electoral.
«Es una maniobra burda, operación de campaña que aparece justo antes que los correntinos tengan que decidir, que en provincia de Buenos Aires la semana que viene tengan que decidir. Estamos acostumbrados a esto», afirmó.
Con firmeza, rechazó cualquier señalamiento de corrupción hacia el oficialismo. «Puedo confirmar que no hay corrupción. Y puedo confirmar también que creemos en la división de poderes. Para eso está la Justicia», subrayó.
Explicó además que se tomaron medidas inmediatas ante las denuncias. «Lo primero que se hizo fue apartar al funcionario del cargo. Se intervino el organismo y ya se está auditando», agregó, poniendo de relieve que la institucionalidad se mantiene como principio rector de la gestión.
«Los audios son absolutamente falsos»
Menem dedicó un apartado especial a la defensa de Karina Milei y Eduardo Lule Menem, quienes fueron mencionados en versiones periodísticas recientes. «No está involucrada Karina Milei. Hay audios de dudosa autenticidad, pero el contenido es absolutamente falso», aseguró.
Ratificó su confianza en los principales colaboradores del presidente Javier Milei. «Pongo las manos en el fuego por Karina Milei, por Lule Menem y por todos los funcionarios del gobierno», sostuvo, enfatizando la cohesión interna del espacio.
En esa línea, insistió en que el oficialismo busca diferenciarse de gestiones pasadas mediante un enfoque transparente. Menem remarcó que la credibilidad de La Libertad Avanza se sustenta en la convicción de que las instituciones deben actuar sin interferencias.
En ese sentido, el dirigente remarcó además que su espacio pretende «reescribir la historia de Corrientes, de Buenos Aires y, si Dios quiere, la de la Argentina nuevamente a partir de octubre», conectando el escenario provincial con la proyección nacional.
Expectativas electorales
Respecto a la postulación de Lisandro Almirón, Menem sostuvo que se trata de un momento significativo para la fuerza política. «Es el primer candidato, la primera elección a gobernador que estamos enfrentando», destacó, resaltando la trayectoria del dirigente correntino como diputado nacional.
Valoró el trabajo legislativo de Almirón como muestra de compromiso con las ideas de La Libertad Avanza. «Lisandro ha sido un gran exponente de La Libertad Avanza en el Congreso de la Nación. Representa las ideas de la libertad y lo que queremos hacer en Corrientes», dijo.
En su diagnóstico sobre la realidad provincial, puso especial atención en el sistema sanitario. «He visto que han estado inaugurando repentinamente muchos hospitales en varios departamentos, pero acá en el Hospital Escuela General Don José de San Martín hace cuatro meses no pueden hacer neurocirugía porque les está faltando un microscopio», observó.
Enfatizó que, más allá de las obras, es necesario priorizar el factor humano. «Al mismo tiempo inauguran grandes lugares con mucho cemento, mucha maquinaria y a los médicos les pagan dos mangos. Va a ver si es cuestión de que prioricen el recurso humano, así la gente puede tener acceso a una mejor salud», señaló.
El dirigente amplió su crítica a otras áreas, como la educación y la justicia, mencionando que Corrientes enfrenta desafíos estructurales que requieren un enfoque distinto.
Congreso nacional
Menem también se refirió a la situación de la Cámara de Diputados, de la cual es presidente. Reconoció la existencia de un clima de confrontación, aunque aclaró que su rol es el de mediar. «La ven ustedes, yo simplemente soy árbitro. Trato de ordenar», explicó.
Planteó la necesidad de que el recambio legislativo contribuya a mejorar la calidad del debate. «Ojalá que la nueva composición de la cámara que vamos a tener a partir del mes de diciembre tenga gestos de racionalidad, de más diálogo y de más compromiso con la democracia», expresó.
Consideró que los episodios de violencia verbal y gestual que se registran en el recinto «son lamentables de ver y de escuchar» y, en su opinión, deben quedar atrás como parte de una etapa superada del país.
En su mensaje final, reiteró que la propuesta de La Libertad Avanza busca dejar atrás «esa Argentina que queremos dejar atrás de una vez por todas y para siempre».