Las declaraciones de los primeros testigos propuestos por las defensas marcaron el desarrollo de la décima audiencia en el juicio por jurados que se desarrolla en el Centro de Estudios Judiciales por la muerte de Cecilia Strzyzowski en la causa 22632/2023-1 Sena, César Mario Alejandro y otros s/ femicidio.
Previamente, al inicio de la jornada y mediante videoconferencia, declaró Anahí Ginarte antropóloga forense del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba, quien fue la última testigo ofrecida por la acusación.
Luego fue el turno de Anabella Obregón, Rosana Lemos, el criminalista Daniel Bled, Rodolfo Pierdominici, integrante de la División Cibercrimen de la Policía del Chaco, Martín Espósito, Carlos Plaquín, pertenecientes al Gabinete Científico Judicial y Rodolfo Ríos.
Para hoy, en lo que será la undécima audiencia, está previsto que continúen declarando los restantes testigos de las defensas.
LA VOZ DE UN PERITO
Un perito del Poder Judicial aseguró que la «quemazón en el río Tragadero era un ritual de magia negra», al referirse al lugar donde se habrían hallado restos humanos en Campo Rossi.
El especialista en accidentología, balística e incendios, declaró ayer al mediodía como tercer testigo presentado por la defensa. Fue propuesto por la abogada de Gustavo Melgarejo, Mónica Sánchez.
Describió que Melgarejo se mostró colaborativo» durante los allanamientos.
«No encontré ropas con olor a humo ni hollín en la casa de Melgarejo», dijo.
Finalmente, al ser consultado sobre la zona de la gran quemazón, afirmó que el fuego parecía reciente, aunque no pudo precisar cuántos días habían pasado ni qué se había quemado en el sitio.
LAS SELFIES
En la misma audiencia, nuevos testigos aportaron detalles clave sobre el comportamiento de Gustavo Melgarejo, uno de los imputados, durante las horas en que la joven habría sido asesinada.
Uno de los testigos, un licenciado en Criminalística, analizó las fotos y videos encontrados en el celular de Melgarejo. Según su declaración, los registros corresponden al 2 de junio, fecha en que Cecilia desapareció.
En los videos, Melgarejo aparece grabándose en modo selfie junto a Griselda Reinoso y su hija, en una actitud relajada y sonriente.
En uno de ellos se lo escucha decir: «Así vivimos nosotros, más felices que nunca, pobres pero humildes».
De acuerdo con las pericias, ambos videos fueron grabados entre las 23.30 y las 23.35 del 2 de junio, apenas horas después de lo que la fiscalía considera el momento del crimen.
El perito también detalló que el último mensaje enviado por Cecilia con vida fue ese mismo día, a las 10.17, cuando escribió a un contacto de Buenos Aires para hacer una reserva para el Festival del Chocolate. Esa conversación sería la última evidencia digital de la joven.
Además, un cabo del Departamento de Cibercrimen confirmó haber realizado la copia forense del teléfono de Melgarejo, mientras que otro perito midió la distancia entre los campos Rossi y Reinoso, que resultó ser de 667 metros.
Las imágenes y los videos presentados por la defensa generaron fuerte impacto en la sala, por el contraste entre la frialdad y tranquilidad de Melgarejo y el momento en que Cecilia ya habría sido asesinada.
HABLÓ LA ANTROPOLOGA
La forense Anahí Ginarte declaró, vía Zoom, como última testigo de la querella y reveló detalles cruciales sobre el análisis de los restos óseos hallados en el campo de la familia Sena.
Según explicó, los fragmentos recuperados corresponden a huesos de cráneo, vértebras y fémur, pero presentaban un estado de destrucción crítica que impidió cualquier identificación.
La causa de esta limitación forense fue la exposición extrema al fuego. Ginarte detalló que la fragmentación ósea se corresponde con una exposición a temperaturas superiores a los 800 °C durante más de tres horas.
«No se pudo extraer ADN y, por lo tanto, tampoco se pudo determinar el sexo de la persona a quien pertenecían esos huesos», afirmó la perito durante su declaración.

