Tras las lluvias registradas en las últimas horas, la situación hídrica en la zona muestra un panorama favorable. Según explicó a Agroperfiles el jefe de la agencia Pampa del Infierno del INTA, ingeniero agrónomo Edgardo Leonharnd, las precipitaciones acumularon aproximadamente 70 milímetros en el área.
A esto se suma una lluvia previa, ocurrida el sábado, que dejó unos 15 milímetros en promedio, con variaciones según los sectores.
En este contexto, destacó que en las últimas semanas las condiciones climáticas vienen acompañando de manera positiva a la producción.
Girasol: se cosecho
un 50% de los lotes
En cuanto al girasol, Leonharnd señaló que la cosecha se encuentra avanzada en un 50% de la superficie total implantada. El otro 50% aún resta levantarse y la expectativa está puesta en que las condiciones meteorológicas mejoren en los próximos días. Si bien el pronóstico marca cierta inestabilidad hacia fin de mes, se espera una ventana de buen tiempo que permita completar la cosecha pendiente.
En el departamento Almirante Brown, la superficie sembrada con girasol alcanza aproximadamente las 110.000 hectáreas. De ese total, cerca de la mitad ya fue cosechada y gran parte de esos lotes volverán a entrar en producción con cultivos posteriores.
En este sentido, Leonharnd explicó que los perfiles de suelo se vienen recargando de manera sostenida: antes de las últimas lluvias se registraban entre 50 y 60 centímetros de humedad útil, y de continuar las precipitaciones podrían alcanzarse entre 70 centímetros y hasta un metro de perfil cargado, lo que permitiría iniciar la próxima campaña con el tanque lleno.
La calidad del girasol
Respecto a la calidad del girasol, Leonharnd aclaró que, mientras se den días de sol y no se registren eventos climáticos extremos, no debería verse afectada de manera significativa. Sin embargo, advirtió sobre un riesgo latente si las condiciones de inestabilidad se prolongan. Recordó que en la zona los girasoles suelen formar tortas de gran tamaño y peso, lo que, sumado a ataques de palomas, presencia de hongos y lluvias persistentes, puede provocar el debilitamiento del cuello de la planta y el vuelco de los capítulos.
Se sigue sembrando soja
Respecto a la siembra de soja, indicó que los productores de mayor escala ya comenzaron con las tareas hace unos 10 o 15 días, principalmente por cuestiones logísticas. Sin embargo, el grueso de los productores de la zona optará por retrasar las fechas de siembra, apuntando a realizarlas a partir del 10 o 15 de enero. Esta decisión responde al pronóstico climático y a la experiencia de campañas anteriores, por lo que se prevé un leve corrimiento en el calendario habitual de implantación.
No obstante, remarcó la importancia del manejo nutricional en los cultivos que se implanten sobre rastrojos de girasol. Si bien la disponibilidad de agua es clave, recordó que este cultivo extrae gran parte de los nutrientes del suelo, por lo que resulta fundamental acompañar con una adecuada fertilización de base y refuerzos posteriores, independientemente del cultivo que se realice.
LA ROTACION
Señaló que además de las rotaciones tradicionales con sorgo y maíz, comienza a observarse un creciente interés por el poroto en la región. «En algunas zonas ya se implantó una superficie significativa de manera temprana y también se evalúa la posibilidad de sembrarlo sobre rastrojos de girasol». Según indicó, el poroto viene ganando terreno de forma paulatina y aparece como una alternativa que despierta cada vez más interés entre los productores.
Leonharnd también se refirió al comportamiento de otros cultivos en la presente campaña y destacó que el algodón dejó una superficie muy importante, como nunca en la zona. En el caso del maíz, señaló que este año se implantó una gran cantidad de maíz temprano, impulsado principalmente por los pronósticos climáticos que se venían manejando, similares a los de campañas anteriores. En el departamento, la superficie de maíz temprano alcanza entre 55.000 y 60.000 hectáreas, un número significativo para la región.
En cuanto al estado de esos lotes, explicó que los cultivos vienen en general bastante bien. «Si bien algunos maíces quedaron algo más bajos de altura, la carga es buena y el desarrollo resulta satisfactorio». La cosecha de estos maíces está prevista a partir de fines de enero, aproximadamente desde el 20 en adelante, lo que se suma a la superficie de girasol que actualmente se encuentra en plena recolección.
Mas de 170 mil hectareas
entre girasol y maíz
Al analizar el esquema productivo general, detalló que a las cerca de 60.000 hectáreas de maíz se suman las aproximadamente 110.000 hectáreas de girasol, ambas superficies que luego darán lugar a siembras tardías, principalmente de soja. A diferencia de campañas anteriores, donde había mayor presencia de trigo o barbechos largos, este año la dinámica productiva muestra un uso más intensivo del suelo.
No obstante, indicó que el trigo también tuvo una presencia muy fuerte en el departamento, con más de 100.000 hectáreas sembradas. Esa superficie, al igual que algunos lotes que quedaron en barbecho largo, irá mayoritariamente a soja en la próxima etapa, consolidando a este cultivo como el principal destino de los lotes disponibles.

