El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores comparecieron este lunes ante un tribunal federal de Manhattan, donde comenzó la lectura formal de las acusaciones por presunto narcotráfico y tráfico de armas impulsadas por la administración de Donald Trump.
La audiencia se desarrolló ante el juez Alvin K. Hellerstein, quien dio inicio al trámite poco después del mediodía (hora local). Según informaron medios estadounidenses, el mandatario venezolano ingresó a la sala con uniforme carcelario y utilizó auriculares para traducción. Al identificarse, aseguró estar «secuestrado» y se proclamó presidente, aunque el magistrado le indicó que habría instancias posteriores para exponer sus planteos.
«Soy inocente»
Durante la lectura de cargos, Maduro afirmó: «Soy inocente, soy un hombre decente», y se declaró no culpable de todas las imputaciones. A continuación, Flores adoptó la misma postura procesal y negó los hechos que se le atribuyen en la causa.
De acuerdo con lo ocurrido en la sala, el acusado sostuvo que recibió el escrito de acusación «por primera vez» durante la audiencia. El fiscal precisó que ambos quedaron bajo custodia policial el 3 de enero a las 11.30, sin detallar públicamente las circunstancias del operativo que derivó en su traslado a Estados Unidos.
La defensa y el estado de salud
La defensa quedó en manos del abogado Barry Pollack, quien adelantó que por el momento no solicitará la libertad bajo fianza, aunque no descartó presentar pedidos en etapas posteriores. El letrado cuestionó la legalidad del procedimiento que derivó en la detención y anticipó que evalúa presentar mociones por un presunto «secuestro militar».
Pollack también señaló que Maduro presenta problemas de salud que requerirán atención médica, mientras que la defensa de Flores indicó que ella tendría lesiones de mayor gravedad que deberán ser evaluadas por profesionales.
Reacciones en Venezuela
En Caracas, el diputado Nicolás Maduro Guerra denunció una «persecución» contra su familia y sostuvo que el proceso judicial constituye un ataque político. «No secuestran a un hombre, desafían una extirpe histórica», afirmó durante una sesión de la Asamblea Nacional, al tiempo que aseguró que ambos regresarán a Venezuela.
El inicio del proceso fue seguido minuto a minuto por la prensa internacional, entre ellos The New York Times, que informó desde el interior del tribunal. La causa continuará con nuevas audiencias en las que se definirá el cronograma y los próximos pasos del expediente en la justicia federal estadounidense.

