La Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuestionó con dureza la operación militar de Estados Unidos en territorio venezolano y advirtió que la acción vulnera principios básicos del Derecho Internacional.
A través del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, el organismo expresó «profunda preocupación» por el ataque que derivó en la detención de Nicolás Maduro y rechazó los argumentos esgrimidos por Washington para justificarlo.
Türk, mediante su vocera Ravina Shamdasani, señaló que «la operación militar estadounidense en Venezuela socava un principio fundamental del derecho internacional: los Estados no deben usar la fuerza para promover sus reivindicaciones territoriales o demandas políticas». Remarcó además que el historial de violaciones a los derechos humanos no legitima intervenciones unilaterales.
Desde la ONU insistieron en que la rendición de cuentas por crímenes y abusos «no puede lograrse mediante una intervención militar que viola el Derecho Internacional» y subrayaron que los procesos deben ser justos, centrados en las víctimas y ajustados a los estándares internacionales. «El pueblo venezolano merece justicia y también merece sanar», añadió Shamdasani.
El organismo alertó sobre el impacto inmediato de la operación en Caracas y en otras ciudades del país, donde se registraron protestas, saqueos y enfrentamientos armados. «Tememos que la inestabilidad actual y una mayor militarización a causa de la intervención estadounidense solo empeoren la situación», advirtió la vocería del Alto Comisionado.
La ONU reiteró su llamado a respetar plenamente el Derecho Internacional y los derechos humanos, e hizo hincapié en que el futuro político del país debe definirse internamente. Reivindicó el derecho a la autodeterminación del pueblo venezolano y la soberanía sobre sus recursos.
Brasil envía asistencia sanitaria
En paralelo, el Gobierno de Brasil anunció el envío de ayuda médica a Venezuela para atender a pacientes en tratamiento de diálisis afectados por la destrucción de un centro de distribución de insumos durante los bombardeos estadounidenses. El ministro de Salud, Alexandre Padilha, explicó que se despacharán equipos y medicamentos esenciales como parte de una respuesta humanitaria y sanitaria regional.
El funcionario precisó que unas 16.000 personas en Venezuela dependen de diálisis y recordó los antecedentes de cooperación entre ambos países durante la pandemia, cuando Venezuela abasteció de oxígeno a hospitales brasileños en plena emergencia en Manaos. Señaló que la asistencia actual también busca evitar un impacto sanitario transfronterizo.
El plan incluye el envío de insumos, equipamiento especializado y personal de salud, con la posibilidad de ampliar el despliegue en función de cómo evolucione la situación.

