El hallazgo sin vida de Carlos Zagni sigue siendo un misterio. Dos versiones contrapuestas se conocieron en las últimas horas.
Cabe recordar que este correntino de domicilio, santafesino de nacimiento y chaqueño por adopción, fue encontrado muerto el domingo por la tarde por la autovía de la ruta nacional 16, jurisdicción de Puerto Tirol.
El cadáver se hallaba en avanzado estado de descomposición. Y allí una de las dudas: Los médicos forenses estimaron que la muerte habría ocurrido hace más de 7 días, lo que impedía determinar a simple vista la razón de la misma. Pero hay otra versión que señala que a Zagni se lo habría visto el 1 de enero en Resistencia.
Un informe preliminar indicó que este sujeto habría fallecido por causas naturales, ya que no observaron situaciones traumáticas que podrían señalar algún accidente o agresión. Sin embargo, otra historia hace mención a alguna supuesta herida de arma blanca.
El pasado lunes, peritos de la Policía del Chaco relevaron las huellas dactilares y cotejaron esa información con el registro del Sistema de Gestión Biométrica, lo que permitió identificarlo como Carlos Ernesto Zagni, apodado Flaco, de 46 años, domiciliado en la avenida Maipú 1395, en la ciudad de Corrientes.
Paralelamente, al examinar el cadáver en el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses del Poder Judicial, encontraron entre sus prendas su DNI con la misma información.
Pero, se corrió la voz que a Zagni también le apodarían Sicario, aunque no se estableció el motivo de ese apodo.
Tras divulgarse su identidad, Jeremías Martínez, de 37 años, propietario de una verdulería en la zona oeste de Resistencia, informó que Zagni se desempeñaba como sereno en su comercio desde agosto de 2025.
Contó que lo vio por última vez alrededor de las 2 del 1 de enero, vistiendo la ropa con la que fue encontrado muerto. A esto agregó que tendría adicción al alcohol, al punto de beber con agua, y que por una dolencia en un brazo se inyectaría morfina, presumiblemente sin prescripción médica.
Más tarde fueron localizadas sus hermanas María Elisa Zagni y María Laura Zagni, de 42 y 47 años, domiciliadas en la ciudad santafesina Villa Ocampo, que fueron trasladadas al Imcif y pudieron reconocerlo.
En este marco, la fiscal Marian Echarri dispuso la entrega de los restos de Carlos a sus familiares.
UN TERRIBLE
DATO MAS
Pero a las anteriores versiones, se sumó la más preocupante de todas: La de un ajuste de cuentas.
Según personas que lo habrían conocido, Zagni podría haber sido asesinado por personas con quien trabajaría, desempeñándose como una especie de «cobrador».
De todas maneras, todo es materia de investigación pero no se descarta nada.

