Un supuesto intento de robo a mano armada ocurrido este jueves a la madrugada en la localidad de Fontana, dio un giro inesperado luego que la investigación revelara que todo había sido armado por el propio efectivo policial, quien terminó detenido junto a otro implicado por falsa denuncia.
El hecho se conoció en las primeras horas cuando un cabo de la Policía del Chaco que se encontraba de franco de servicio, resultó herido de bala al intervenir en un supuesto asalto frente a su vivienda. Sin embargo, incongruencias en los relatos y el análisis de cámaras de seguridad activaron las sospechas de la División Delitos Contra las Personas.
Según indicaron fuentes policiales que trabajaron en la investigación, al reconstruir el recorrido denunciado por los presuntos damnificados y, a partir de registros fílmicos, no detectaron la presencia ni el seguimiento de terceros en la zona señalada. Ese dato resultó clave para avanzar con nuevas indagatorias.
Ante la evidencia reunida, el conductor involucrado confesó que el episodio había sido pergeñado por el empleado policial, quien habría pagado para montar la escena del asalto. Con esa admisión, la Fiscalía de turno ordenó las detenciones.
Autodisparo, arma secuestrada y expulsión de la fuerza
En paralelo, el uniformado fue notificado de actuaciones judiciales por supuesta infracción al artículo 189 bis del Código Penal, luego de entregar un revólver calibre .32 con cuatro cartuchos y una vaina servida, arma con la que se habría autoinfligido la lesión denunciada.
Además de la causa penal, el efectivo fue separado de sus funciones con retención de haberes, mientras que el Órgano de Control Institucional (OCI) inició un sumario administrativo para determinar responsabilidades disciplinarias.
La causa continúa en etapa investigativa y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas, a medida que la Justicia profundiza el análisis de responsabilidades en un caso que pasó de presunto heroísmo a grave maniobra delictiva.

