Apenas conocida la noticia del agente que habría inventado un asalto (con herida real provocada para hacer más «real» el hecho), hubo un drástico cambio en la cúpula de la Policía del Chaco, en cuanto al manejo de la información a los medios.
Se conoció una supuesta orden interna que prohibe que las noticias sean enviadas a la prensa por fuera de los canales habilitados.
La Jefatura de la Policía del Chaco habría emitido un comunicado interno dirigido a todos los comisarios, jefes de zona, directores y jefes de divisiones.
El mismo se establece que ya no se podrá brindar información directa a los medios de comunicación, y que toda novedad policial deberá ser difundida exclusivamente a través del área de Prensa de la Policía del Chaco, según publicó el portal Más Contenidos.
Esta decisión generó preocupación en el ámbito periodístico, ya que limita el acceso a la información pública y afecta el normal ejercicio de la libertad de prensa.
Además, en un contexto donde los medios digitales y las redes sociales avanzan a gran velocidad en la difusión de noticias, esta medida podría retrasar la información oficial y favorecer la circulación de versiones no confirmadas.
La centralización de la comunicación se produce en un momento sensible para la institución policial, luego de un caso que dejó en evidencia graves irregularidades internas, y reabre el debate sobre la transparencia, el acceso a la información y el rol fundamental de la prensa en una sociedad democrática.

