Desde la Cooperativa de Trabajo de Motomandados cuestionaron este domingo la falta de coordinación del Municipio de Resistencia que sancionó a varios trabajadores por la falta de casco en varios operativos «sopresa» realizados esta semana, cuando la entrega de estos elementos de seguridad prometidos por la comuna no llegaron a tiempo.
Los trabajadores manifestaron que los cascos de seguridad, que formaban parte de un programa de asistencia previsto hace meses, fueron otorgados recién después de masivos operativos de control. Esta demora, aseguran, resultó en el secuestro de motos y la aplicación de multas costosas para quienes no contaban con el equipamiento adecuado.
El impacto en el bolsillo trabajador
La cooperativa estima que el impacto social es profundo y cuantificable:
-70 familias afectadas: calculan que al menos esa cantidad de trabajadores perdió su ingreso diario al serles retenido el vehículo por falta de casco, algo que se habría evitado con una entrega preventiva.
-Herramienta de trabajo: Denuncian que el secuestro de la moto en un contexto de crisis económica equivale a la pérdida inmediata del empleo.
-Lógica recaudatoria: Critican que el foco esté puesto en la sanción y no en la protección del derecho al trabajo.
Por su parte, el presidente de la Cooperativa, Fabio Zerpa, solicitó una mesa técnica de trabajo con el municipio: «Le solicitamos a la Municipalidad de Resistencia que convoque a todas las partes: trabajadores, autoridades, fuerzas de control y especialistas, para construir una verdadera política de seguridad vial que no castigue al trabajador», expresó Zerpa.
Desde el sector insisten en que están a disposición para colaborar en la seguridad del tránsito, pero exigen que las políticas públicas sean integrales y preventivas. Advierten que las acciones aisladas y punitivas solo profundizan la vulnerabilidad de un sector que circula por la ciudad bajo condiciones de alta precariedad.

