El Parque Nacional El Impenetrable es escenario de un verdadero milagro de la naturaleza. Después de más de cien años sin registros reproductivos, la nutria gigante volvió a tener crías en suelo chaqueño. La Fundación Rewilding Argentina confirmó el nacimiento de tres cachorros, ocurrido en diciembre de 2025, fruto de la pareja Yvera y Anori, trasladada desde los Esteros del Iberá como parte de un programa de reintroducción de la especie.
La nutria gigante, considerada el depredador tope de los sistemas acuáticos, se encontraba extinguida en la cuenca del río Bermejo desde comienzos del siglo XX. Su regreso representa un paso clave para restaurar el funcionamiento natural del ecosistema, ya que su presencia regula las poblaciones de peces y otras especies, contribuyendo a la salud de los cursos de agua. El proceso reproductivo fue seguido de cerca por investigadores y equipos técnicos de la fundación. Durante las semanas previas al nacimiento, se detectaron cambios significativos en el comportamiento de los animales: Yvera comenzó a construir una madriguera profunda en la ribera, mientras que Anori se mostró más territorial y alerta de lo habitual. El monitoreo mediante cámaras trampa y la detección de vocalizaciones provenientes del interior del nido confirmaron las sospechas.
Finalmente, el esperado momento llegó cuando la madre fue registrada saliendo al exterior acompañada de sus tres pequeñas crías, un acontecimiento que renueva la esperanza de que El Impenetrable vuelva a funcionar como lo hacía hace miles de años.
Un proyecto de reintroducción
para recuperar una especie clave
La historia reciente de la nutria gigante en El Impenetrable comenzó en 2021, cuando se registró la presencia de un macho solitario bautizado Teuco, el primer avistaje en más de un siglo. Tras meses sin noticias, en 2022 se hallaron huellas frescas en bancos de arena del río Bermejo, atribuidas a este ejemplar. Ese mismo año, la Fundación Rewilding Argentina avanzó en la construcción de un recinto especialmente diseñado para albergar una hembra de nutria gigante, con el objetivo de «anclar» a Teuco al área protegida. La iniciativa buscó sentar las bases de un proyecto integral de recuperación de la especie, combinando cría bajo manejo humano y posterior liberación de individuos en la naturaleza.
El nacimiento de estos tres cachorros no solo confirma el éxito del programa, sino que también refuerza el valor de las estrategias de reintroducción como herramienta clave para restaurar ecosistemas degradados y devolver especies fundamentales a su ambiente natural.

