Durante la madrugada de este sábado se produjo un intento de fuga en la Comisaría Séptima que dejó como saldo a dos efectivos policiales heridos. El episodio ocurrió poco después de las 5, cuando una pelea entre detenidos derivó en una situación de extrema tensión dentro de la dependencia. La escalada del conflicto interno permitió que varios internos salieran de sus celdas y avanzaran hacia sectores comunes, generando un escenario de riesgo operativo y de seguridad institucional.
De acuerdo con la información confirmada por la Policía del Chaco, los detenidos lograron desplazarse hasta el patio interno de la comisaría tras forzar el control habitual del pabellón. Desde allí, intentaron dirigirse hacia el portón principal con la intención de escapar del lugar, aprovechando el desorden generado por la pelea inicial. La maniobra fue detectada de inmediato por el personal de guardia, que intervino para evitar la huida.
Dos policías que cumplían funciones en ese momento lograron interceptar a los internos antes de que alcanzaran la salida principal. La intervención permitió frenar el avance y contener la situación de manera inicial, aunque dio lugar a un forcejeo de elevada violencia. La acción de los efectivos resultó determinante para impedir el intento de fuga y evitar consecuencias mayores fuera de la dependencia policial.
En el transcurso del enfrentamiento, los detenidos atacaron a los policías con golpes y con agua caliente, lo que incrementó la gravedad del episodio. Ambos efectivos sufrieron quemaduras en distintas partes del cuerpo y escoriaciones leves, lesiones que requirieron asistencia médica inmediata y motivaron su traslado al Hospital Perrando para una evaluación y tratamiento adecuados.
CONSECUENCIAS, ASISTENCIA Y RESTABLECIMIENTO DEL ORDEN
El traslado de los policías heridos se realizó de manera preventiva, con el objetivo de descartar complicaciones y garantizar una atención especializada acorde a las lesiones sufridas. Desde el ámbito sanitario se informó que las heridas no revestían gravedad extrema, aunque requerían control médico y seguimiento, en particular por la naturaleza de las quemaduras.
Mientras tanto, la situación dentro de la Comisaría Séptima continuó bajo un operativo de emergencia. Minutos después del inicio del incidente, arribaron refuerzos de distintas unidades policiales, junto con personal especializado, con el fin de asegurar la dependencia y evitar nuevos focos de conflicto entre los internos.
La intervención se completó con la participación de Bomberos, quienes colaboraron en el control general del lugar y en la verificación de las condiciones internas tras el episodio.
Finalmente, las autoridades informaron que la situación fue controlada y que se logró restablecer el orden dentro de la dependencia. El hecho quedó bajo análisis administrativo y operativo, con el objetivo de evaluar las circunstancias que permitieron la salida de los internos de sus celdas y reforzar las medidas de seguridad para prevenir episodios similares.

