Un operativo preventivo contra la caza ilegal derivó en el secuestro de un arma de fuego durante un control vehicular realizado en la localidad de Charadai. El procedimiento tuvo lugar el 25 de enero de 2026, en un sector estratégico de circulación rural, como parte de tareas de fiscalización orientadas a la protección de la fauna silvestre y al cumplimiento de la normativa vigente en materia de caza y tenencia de armas.
La intervención se desarrolló en inmediaciones del Puente «El Sifón», donde efectivos policiales detuvieron la marcha de una camioneta Toyota Hilux ocupada por un grupo de personas. En el marco de la verificación de rutina del rodado y sus ocupantes, los uniformados procedieron a inspeccionar el interior del vehículo, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de operativos preventivos.
Durante la inspección del habitáculo, los agentes observaron en el asiento del acompañante la presencia de una escopeta calibre 16, marca Invicta, modelo 71. El arma se encontraba a simple vista, sin medidas de resguardo, lo que motivó una revisión más exhaustiva por parte del personal actuante, ante la presunta infracción a las normas de seguridad y a la legislación específica sobre actividades de caza.
INFRACCIÓN A LA LEY DE CAZA

Al constatarse el estado del arma, se verificó que la escopeta estaba cargada con un cartucho en el cañón y en condiciones inmediatas de uso. Esta situación fue considerada una falta grave a las normas de seguridad, dado el riesgo que implica la portación de un arma de fuego cargada dentro de un vehículo y sin las condiciones de transporte adecuadas.
El responsable del arma fue identificado como un hombre de 37 años, quien reconoció ante las autoridades que se encontraba realizando actividades de caza. Sin embargo, al momento del control no pudo exhibir los permisos habilitantes exigidos por la normativa vigente, lo que configuró una infracción directa a la Ley de Caza provincial.
Ante esta situación, la magistratura interviniente dispuso el inicio de actuaciones en el marco de la Ley de Caza 1429-R. Asimismo, se ordenó el secuestro formal del arma de fuego y de la munición hallada, mientras que el infractor fue notificado de las actuaciones en libertad, quedando todos los elementos incautados a disposición de las autoridades competentes para la continuidad del proceso administrativo y legal correspondiente.

