La empresa Emilio Alal S.A.C.I.F.I. anunció el cierre definitivo de sus plantas productivas de hilados y telas en la ciudad de Goya, Corrientes, y de hilados en Villa Ángela, Chaco. La firma informó la decisión oficialmente a través de un comunicado. De esta manera, una PyME argentina con más de 100 años de trayectoria industrial, se suma a las miles de empresas que ante el crecimiento de las importaciones y la crisis de consumo, cerraron sus puertas en todo el país.
Según detalla el comunicado, tras un extenso proceso de análisis y luego de haber agotado todas las instancias posibles, la empresa se vio obligada a tomar esta «decisión no deseada» como consecuencia del actual contexto económico y comercial adverso, sumado a problemas estructurales que afectan la competitividad de la industria nacional, sin perspectivas de mejora en el corto y mediano plazo.
La apertura de importaciones y la caída del consumo aceleraron el cierre de Alal
El cierre de la planta de Goya deja sin empleo a 260 trabajadores, además de otros empleados que prestaban servicios de manera tercerizada. Desde la empresa explicaron que la apertura indiscriminada de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir —incluida la ropa usada proveniente mayoritariamente de países asiáticos—, la caída del poder adquisitivo que impactó en la demanda, los elevados costos financieros, laborales y energéticos, la alta carga impositiva y el atraso cambiario provocaron una fuerte pérdida de competitividad para la producción nacional.
Asimismo, señalaron que la situación se agravó en los últimos días por el deterioro de la cadena de comercialización y cobranzas del sector textil, lo que afectó el flujo financiero de la compañía y limitó su capacidad operativa.
Pese a los esfuerzos realizados para revertir el escenario, entre ellos el inicio de la producción de telas para agregar valor a los hilados y mantener estándares de calidad internacional que permitieron exportar a países de la región, la empresa no logró sostener su funcionamiento. Desde Alal remarcaron que la decisión no responde a una falta de compromiso, sino a una crisis que afecta a la mayoría de las industrias manufactureras y, en particular, al sector textil, que atraviesa «el momento más complejo de su historia».
Finalmente, la firma expresó su profundo pesar por el impacto social y humano de la medida y agradeció a los trabajadores, proveedores y a la comunidad en general por el acompañamiento durante tantos años, al tiempo que manifestó su deseo de que, a través del diálogo y dentro del marco democrático, se generen en el futuro condiciones económicas que permitan la recuperación del entramado productivo y del empleo.


