El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, y el intendente de Goya, Mariano Hormaechea, encabezan gestiones ante funcionarios nacionales para encontrar una salida a la grave situación generada por el cierre definitivo de la empresa textil Emilio Alal S.A.C.I.F.I., que dejó sin empleo a unos 250 trabajadores. La firma también cerró su planta en Villa Ángela, Chaco, aunque hasta el momento el Gobierno chaqueño no se pronunció oficialmente al respecto.
La histórica empresa familiar, con más de un siglo de arraigo en la ciudad de Goya desde su fundación en 1914, anunció el cierre de sus plantas productivas de hilados y telas en Corrientes y de su sede en territorio chaqueño. Este lunes comenzaron a llegar los telegramas de despido a los operarios, lo que generó un fuerte impacto social y preocupación en ambas provincias.
Desde la firma explicaron que la decisión se debe a la pérdida de competitividad provocada por la apertura de importaciones de hilados y prendas de vestir, sumada a la fuerte caída del poder adquisitivo que afectó de lleno al consumo interno. A este contexto se agregan elevados costos financieros, laborales y energéticos, una alta carga impositiva y el atraso cambiario, factores que terminaron por volver inviable la continuidad de la actividad, especialmente por las dificultades para afrontar el pago del servicio de energía eléctrica.
Tras conocerse la noticia, el intendente Hormaechea se comunicó con el gobernador Valdés para coordinar una agenda de trabajo conjunta. Ambos manifestaron su preocupación por las políticas nacionales que impactan negativamente en el sector industrial y avanzaron en gestiones para concretar una audiencia con funcionarios del Gobierno nacional, con el objetivo de analizar posibles alternativas que permitan contener la crisis.
Cabe recordar que el Gobierno de Corrientes había otorgado previamente un crédito a tasa cero para sostener el funcionamiento de la empresa, aunque el agravamiento de la situación económica nacional aceleró la decisión de cierre por parte de los propietarios.
Finalmente, Hormaechea mantuvo contacto directo con los dueños de la firma para conocer en detalle los motivos de la medida y poner a disposición las herramientas municipales y provinciales necesarias. Desde la empresa expresaron su profundo pesar por el impacto humano de la decisión y agradecieron el acompañamiento de la comunidad a lo largo de tantos años, manifestando su deseo de que, en un futuro cercano y a través del diálogo democrático, se generen condiciones económicas que permitan reconstruir el entramado productivo y recuperar los puestos de trabajo perdidos.
El Libertador
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