El senador nacional Jorge Capitanich llevó adelante una serie de encuentros con embajadores de Noruega, Francia y Colombia, con el objetivo de profundizar vínculos económicos, políticos y estratégicos en el marco de una agenda diplomática orientada a fortalecer las relaciones internacionales de la Argentina y del Mercosur.
Estas reuniones se inscriben en una dinámica de trabajo sostenida que busca posicionar al país y a la región en un escenario global atravesado por transformaciones comerciales, ambientales y geopolíticas de alcance estructural.
Los encuentros con las representaciones diplomáticas europeas y latinoamericanas se suman a las ya concretadas con los embajadores de Brasil y Polonia, consolidando una agenda parlamentaria activa que aborda temas de integración regional, tratados comerciales, cooperación internacional y nuevas modalidades de financiamiento para el desarrollo sostenible.
Desde la perspectiva del legislador, la diplomacia parlamentaria cumple un rol central en la construcción de consensos y en la generación de condiciones políticas para el aprovechamiento de acuerdos internacionales de largo plazo.
En ese sentido, Capitanich sostuvo que el objetivo de estos encuentros es «capitalizar este proceso» de integración regional e internacional, que lleva décadas de construcción institucional y que hoy enfrenta el desafío de adaptarse a un contexto global marcado por la transición energética, la digitalización y la reconfiguración de los mercados.
NORUEGA Y FINANCIAMIENTO AMBIENTAL
Uno de los encuentros centrales de la agenda fue la reunión con el embajador de Noruega en la Argentina, Halvor Sætre.
Durante el diálogo se abordaron dos ejes estratégicos vinculados tanto al comercio internacional como a la protección ambiental, en una combinación que refleja las nuevas prioridades del desarrollo sostenible.
El primer tema tratado fue el tratado entre el Efta, integrado por Islandia, Suiza, Liechtenstein y Noruega, y el Mercosur. Este acuerdo abarca un mercado de aproximadamente 300 millones de habitantes y se presenta como una herramienta para impulsar inversiones, ampliar el comercio y promover el desarrollo tecnológico entre ambos bloques, fortaleciendo la inserción internacional de los países sudamericanos.
El segundo eje, de carácter innovador, estuvo centrado en la propuesta de crear un instrumento financiero digital destinado a la protección ambiental del Impenetrable chaqueño.
Asimismo, Capitanich explicó que «propuse al embajador trabajar en el desarrollo de un token de base digital que nos permita trabajar mecanismos de financiamiento para proteger el ambiente», en referencia a una herramienta orientada a monetizar los servicios ecosistémicos de la región.
Este instrumento financiero, que ya cuenta con la aprobación de la Comisión Nacional de Valores, apunta a canalizar recursos hacia proyectos de infraestructura, producción orgánica y turismo sostenible, articulando conservación ambiental con desarrollo económico local.
La iniciativa se inscribe en las tendencias internacionales que buscan vincular mercados financieros con objetivos ambientales.
En ese sentido, el senador subrayó el rol potencial de Noruega como socio estratégico. «Noruega puede ser la puerta de entrada con múltiples organismos de carácter internacional y empresas para el desarrollo de una estructura de financiamiento que posibilite que El Impenetrable chaqueño pueda tener mejor calidad de vida», sostuvo destacando oportunidades en producción orgánica, energía solar y turismo sostenible.
FRANCIA Y EL DEBATE SOBRE EL ACUERDO UE–MERCOSUR
La agenda diplomática continuó con una reunión de trabajo junto al embajador de Francia en la Argentina, Romain Nadal, y su equipo diplomático, en la que se abordaron los desafíos actuales del país y el contexto internacional. El eje central del encuentro fue el Tratado de Generación Económica entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, considerado una pieza clave para la estrategia de inserción externa del bloque regional.
Durante el intercambio, Capitanich destacó la necesidad de revisar la historia económica argentina como herramienta para comprender el presente y proyectar escenarios futuros. Este enfoque busca aportar una mirada contextualizada al debate sobre el acuerdo UE–Mercosur, entendiendo sus implicancias productivas, comerciales y sociales en el largo plazo.
Ambas partes coincidieron en que el acuerdo requiere mayor conocimiento y debate público, con una participación activa de la sociedad civil. La comprensión de sus alcances, oportunidades y desafíos aparece como un factor clave para construir consensos y evitar lecturas simplificadas sobre un tratado de alto impacto estructural.
En ese marco, se planteó la importancia de generar espacios de diálogo político que permitan analizar el acuerdo desde múltiples perspectivas, incluyendo el desarrollo industrial, el empleo, la sustentabilidad ambiental y la competitividad regional.
Francia, como actor central dentro de la UE, fue identificada como un interlocutor relevante en este proceso.
Además, se propuso avanzar en una agenda conjunta orientada a profundizar la cooperación política y estratégica, con la integración del bloque justicialista como actor fundamental en la construcción de una agenda de desarrollo, integración regional y proyección internacional, reforzando el vínculo entre diplomacia y representación política.
Vínculos con Colombia
El encuentro con el embajador de Colombia en la Argentina, José Roberto Acosta, estuvo orientado a profundizar la cooperación bilateral y regional, con el objetivo de construir una agenda común de desarrollo.
El diálogo se centró en la necesidad de fortalecer los vínculos entre países latinoamericanos en un contexto internacional cada vez más competitivo.
Durante la reunión se puso en evidencia una coincidencia política y de visión entre ambas representaciones, destacándose la importancia de visibilizar el bloque regional y las fortalezas económicas, productivas y sociales de América latina. Este enfoque busca reforzar la posición de la región en las cadenas globales de valor.
El intercambio abordó las perspectivas económicas regionales y los desafíos del comercio latinoamericano, con especial atención a las oportunidades de articulación entre el Mercosur y la región andina. La ampliación de mercados y la coordinación de políticas aparecen como ejes centrales para el crecimiento sostenido.
En este contexto, Capitanich manifestó interés en la experiencia colombiana en materia de políticas económicas y sociales.
En particular, destacó el aumento del salario mínimo, el control de la inflación y el crecimiento económico como elementos relevantes para el debate regional sobre desarrollo con inclusión social.

