En el marco de un encuentro estratégico virtual para el fortalecimiento del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), la Policía de la Provincia del Chaco recibió un reconocimiento internacional por la excelencia en sus procesos de registro y análisis de datos.
La División Estadísticas Policiales fue destacada por la rigurosidad de su metodología, logrando que el sistema provincial sea considerado una «buena práctica» a nivel continental.
CON ORGANISMOS INTERNACIONALES
La jornada contó con la supervisión técnica del Centro de Excelencia (CdE) de la UNODC (Naciones Unidas), representado por la Coordinadora Adriana Oropeza Lliteras, Pablo Antonio Guevara Rojas (Técnico Sénior en Ciencia de Datos) y Laura Astrid Fonseca Hernández (Asistente Técnico en Ingeniería de Datos), junto a la Directora de Relevamiento del Ministerio de Seguridad de la Nación, Daniela Guariniello. La representación local estuvo a cargo del Comisario Francisco Agustín Caraballo y el Subcomisario Pablo Hernando Balcaza.
INNOVACION
Y CONTROL
La clave del éxito chaqueño radica en el Sistema Único de Estadísticas Delictuales (SUED). Esta herramienta no solo funciona como repositorio, sino como un asistente de calidad que:
Garantiza la integridad: Guía al operador para que no existan expedientes con datos incompletos o falta de georreferenciación.
Optimiza la operatividad: Permite el diseño de mapas de calor precisos para el despliegue policial basándose en datos reales y auditados.
Cumple estándares nacionales: Se alinea estrictamente con la Ley 22.117, asegurando que cada sumario policial se transforme en un dato estadístico válido y tipificado correctamente.
IMPACTO REGIONAL
Debido a la fiabilidad del proceso de carga y la trazabilidad del dato, la UNODC solicitó formalmente el manual de procedimientos del SUED desarrollado en Chaco.
El objetivo es que este modelo de gestión sea compartido con otros países, como Chile, que buscan estandarizar sus registros criminales bajo normas de alta calidad.
Con estas acciones, la Policía del Chaco se sitúa a la vanguardia tecnológica, reafirmando que el rigor metodológico en la información es el pilar fundamental para la creación de políticas de seguridad pública eficientes y transparentes.

