Resistencia cuenta con una extensa red de cursos de agua, canales y zonas ribereñas que históricamente formaron parte de su identidad ambiental y urbana.
En particular, el área vinculada al río Negro y sus canales de desagüe supo consolidarse, años atrás, como un espacio de valor paisajístico y funcional, con sectores naturales que resultaban atractivos tanto para residentes como para visitantes provenientes de distintos puntos del país.
Durante décadas, estos espacios cumplieron un rol estratégico en el ordenamiento hídrico de la ciudad y, al mismo tiempo, funcionaron como ámbitos de recreación y contacto con el entorno natural.
Sin embargo, el crecimiento urbano desordenado, la ocupación irregular del suelo y la acumulación progresiva de residuos provocaron un deterioro significativo de esas áreas, afectando su capacidad de escurrimiento y su valor ambiental.
En este contexto, las autoridades provinciales y municipales manifestaron en reiteradas oportunidades la necesidad de recuperar estas zonas no solo desde una perspectiva técnica vinculada al drenaje pluvial, sino también con la intención de restituir condiciones que permitan, a mediano y largo plazo, devolverles el esplendor característico que las distinguió en el pasado.
DESCRIPCIÓN DEL OPERATIVO INTERINSTITUCIONAL
En ese marco, se llevó adelante un operativo de erradicación de un asentamiento y de un basural ubicados en un canal central de desagüe del río Negro, mediante un trabajo conjunto entre la Administración Provincial del Agua (APA), la Municipalidad de Resistencia y la Policía del Chaco.
La intervención se inscribió dentro de una estrategia coordinada orientada a atender problemáticas estructurales vinculadas al ambiente y al orden urbano.
Las tareas se concentraron específicamente en el asentamiento Ávalos, localizado en la zona de proyección de calle Ávalos y avenida Martina. Allí se desplegó un importante dispositivo logístico que incluyó maquinaria pesada y camiones municipales, destinados a la remoción de residuos acumulados y a la liberación del canal que se encontraba obstruido.
La presencia simultánea de los distintos organismos permitió avanzar de manera ordenada y segura en la intervención, garantizando tanto la ejecución de los trabajos técnicos como el resguardo del área. El operativo fue planificado para actuar sobre un punto crítico del sistema de drenaje, cuya obstrucción representaba un riesgo permanente ante eventos de lluvias intensas.
OBJETIVOS AMBIENTALES
Y URBANOS
El objetivo principal de la intervención fue mejorar el escurrimiento del agua en el canal central de desagüe del Río Negro, una condición indispensable para reducir la posibilidad de anegamientos en sectores aledaños. La liberación del canal resulta clave para el funcionamiento integral del sistema pluvial de la ciudad.
Asimismo, las tareas apuntaron a prevenir situaciones de riesgo sanitario derivadas de la acumulación de residuos a cielo abierto.
La presencia de basurales en zonas de cursos de agua impacta directamente en la calidad ambiental, favorece la proliferación de vectores y compromete la salubridad de los vecinos que habitan en las inmediaciones.
En paralelo, el operativo buscó reforzar las condiciones de seguridad ambiental y de orden urbano en un área que había perdido progresivamente sus funciones originales. La erradicación del asentamiento y del basural se enmarca en una política más amplia de recuperación de espacios estratégicos para la ciudad.
VALORACIÓN INSTITUCIONAL
Desde los organismos intervinientes destacaron la relevancia de este tipo de acciones coordinadas, subrayando que la articulación entre distintas áreas del Estado resulta fundamental para abordar problemáticas complejas que involucran infraestructura, ambiente y convivencia urbana.
En ese sentido, señalaron la necesidad de garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de drenaje como una prioridad permanente, especialmente en una ciudad atravesada por cursos de agua y expuesta a fenómenos climáticos intensos. La prevención de anegamientos constituye uno de los ejes centrales de la gestión hídrica.
Las autoridades también remarcaron que la protección del ambiente y la mejora de las condiciones de vida de los vecinos forman parte de un mismo proceso. Las intervenciones sobre canales y zonas ribereñas no solo tienen impacto técnico, sino que contribuyen a construir entornos más seguros y saludables para la comunidad.

