El avance de la investigación científica en el ámbito universitario argentino continúa ofreciendo hallazgos relevantes para la comprensión de enfermedades de alto impacto sanitario.
En este contexto, una investigación desarrollada en la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) aporta nuevos elementos al estudio del cáncer de ovario, una patología cuya incidencia y mortalidad muestran proyecciones de crecimiento sostenido en las próximas décadas.
El trabajo fue realizado por Sofía Perrin Turene, estudiante de la carrera de Medicina de la Unne y becaria del Programa de Estímulo a las Vocaciones Científicas del Consejo Interuniversitario Nacional. La investigación se centra en el análisis del receptor Her2, una proteína ampliamente estudiada por su participación en distintos tipos de cáncer ginecológico.
El estudio fue presentado el pasado 6 y se desarrolló en el marco de una beca EVC-CIN, con la dirección de la doctora María Alicia Cortés, investigadora del Conicet y docente de la Facultad de Medicina de la Unne, y del doctor Marcelo Marín, especialista en Biología Molecular del Instituto de Medicina Regional de la misma universidad.
La investigación se inscribe dentro de un campo de creciente interés científico, orientado a profundizar el conocimiento sobre los mecanismos celulares que intervienen en la progresión tumoral y que podrían incidir en el diseño de estrategias terapéuticas más eficaces.
CONTEXTO EPIDEMIOLÓGICO
DEL CÁNCER DE OVARIO
El cáncer de ovario constituye uno de los principales desafíos de la oncología ginecológica debido a su diagnóstico tardío y a su elevada tasa de mortalidad. En la Argentina, durante 2022 se registraron 2.191 casos nuevos de esta enfermedad, lo que la posiciona como una de las neoplasias ginecológicas de mayor impacto.
Las proyecciones epidemiológicas indican que para 2045 la cantidad de casos nuevos podría incrementarse en un 40,2%, lo que plantea un escenario de creciente presión sobre el sistema de salud y la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento.
En cuanto a la mortalidad, en 2022 se registraron 1.420 fallecimientos asociados al cáncer de ovario. Las estimaciones señalan que esta cifra podría aumentar un 46,2% en las próximas dos décadas, lo que subraya la gravedad de la enfermedad y la urgencia de avanzar en investigaciones que permitan comprender mejor su comportamiento biológico.
A nivel regional, la Argentina ocupa el cuarto lugar en América latina en cantidad de casos y muertes por cáncer de ovario, por detrás de Brasil, México y Colombia. Este posicionamiento refuerza la relevancia de los estudios locales que aporten datos específicos sobre la población nacional.
EL ROL DEL RECEPTOR
HER2 EN EL CÁNCER
El receptor Her2 forma parte de la familia de receptores ErbB, un grupo de proteínas que se localizan habitualmente en la superficie de las células. Estos receptores actúan como sensores que reciben señales del entorno celular y las transmiten hacia el interior, donde regulan procesos esenciales como la proliferación, el movimiento y la supervivencia celular.
Her2 es considerado un receptor oncogénico, ya que su presencia en tejidos tumorales se ha asociado con el desarrollo del cáncer y con la resistencia a los tratamientos de quimioterapia en distintos tipos de neoplasias.
En el caso del cáncer de ovario, los estudios previos han reportado una amplia variabilidad en la detección de Her2, con cifras que oscilan entre el 5% y el 66% de los casos analizados. Esta disparidad sugiere que su expresión podría depender de múltiples factores biológicos y metodológicos.
Debido a estas variaciones, Her2 ha sido propuesto tanto como un posible marcador pronóstico como una potencial diana terapéutica, aunque su rol específico en el cáncer de ovario continúa siendo objeto de investigación.

