La Feria del Libro Chacú-Guaraní lanzó oficialmente la semana pasada su edición 2026, con una propuesta renovada que apuesta a un formato descentralizado, territorial y fuertemente vinculado al circuito editorial y literario local.
El evento se desarrollará del próximo 13 al 1 de marzo en Resistencia y Sáenz Peña, con actividades distribuidas en librerías, bibliotecas y centros culturales, y con el objetivo de fortalecer el ecosistema del libro en la región.
Organizada de manera autogestiva y con el acompañamiento de instituciones culturales y educativas, la Feria reafirmó su identidad como un espacio de encuentro entre lectores, escritores, editoriales, docentes y libreros, priorizando la producción regional y el intercambio cultural entre la Argentina y Paraguay.
Desde la organización destacaron que se trata de la única feria del libro binacional del país con estas características, consolidada tras más de dos décadas de trayectoria.
Un formato renovado
Una de las principales novedades de esta edición fue la adopción de un formato descentralizado, que traslada las actividades a espacios donde el libro circula cotidianamente.
La propuesta incluye como sedes oficiales a la Librería de la Paz, El Árbol Amarillo, la Biblioteca Central de la Unne, el Centro Cultural Nordeste (CCN), la Universidad Popular (UP), además de las librerías 8 de Marzo y Utopía Libros en Sáenz Peña.
Desde la organización explicaron que esta modalidad buscó ampliar el alcance territorial de la Feria y fortalecer el vínculo con el público lector habitual de cada espacio. «Se buscó llevar la Feria hacia los lugares donde el libro circula todo el año», señalaron, al tiempo que remarcaron que la iniciativa apuntó a consolidar un circuito lector activo, accesible y regionalmente integrado.
El lanzamiento oficial permitió presentar los lineamientos generales de la edición, la agenda preliminar, las fechas confirmadas y la modalidad de participación para autores, editoriales, instituciones educativas y actores culturales. La convocatoria permaneció abierta a propuestas que dialogaran con el perfil regional y comunitario del evento.
Identidad regional
La Feria del Libro Chacú-Guaraní vuelve a poner el foco en la industria editorial local y en la producción literaria de la región.
Asimismo, Lorena Fernández, integrante de la organización, explicó a Radio Ciudad que la Feria sostuvo desde sus inicios una línea de trabajo orientada a visibilizar a los escritores del Nordeste. «Hace más de 20 años venimos trabajando para mostrar justamente a los escritores de la región. Esta es una feria pensada exclusivamente para visibilizar la industria local que existe en el Nordeste», sostuvo Fernández, y remarcó que el objetivo central fue que «los autores y autoras de acá sean los protagonistas».
En ese sentido, detalló que la programación incluyó la participación de escritores del Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones, además de instancias de lectura, presentaciones de libros y encuentros con editoriales independientes. «Es una edición renovada, descentralizada, y tenemos muchas expectativas de que funcione muy bien», expresó.
Una feria binacional
Desde su creación, la Feria del Libro Chacú-Guaraní se consolidó como un espacio de intercambio cultural entre Argentina y Paraguay, promoviendo el diálogo entre autores de ambos países y fortaleciendo una identidad cultural compartida.
Rubén Bisceglia, organizador del evento y titular de la Librería de la Paz, destacó el carácter único de la Feria en el país. «Es la única feria del libro binacional que une escritores del Paraguay con la Argentina y que promueve nuestra soberanía cultural», afirmó.
En la misma línea, sostuvo que el evento apuntó a revalorizar la producción literaria cercana. «Nuestros autores importantes son los que viven a la vuelta de nuestras casas», dijo, subrayando la necesidad de fortalecer los circuitos locales frente a las lógicas centralizadas del mercado editorial.
Red institucional y apoyo cultural
La edición 2026 cuenta con el acompañamiento institucional de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade) filial Chaco y Corrientes, el CCN de la Unne, la UP y la editorial universitaria Eudene, entre otros actores.
Desde la organización destacaron que el trabajo en red fue clave para sostener una propuesta autogestiva en un contexto económico complejo.
Por otro lado, Fernández reconoció que «la crisis impacta en todos los sectores», pero sostuvo que se implementaron estrategias para sostener el acceso al libro. «El libro como objeto no cae; la gente quiere seguir leyendo», opinó y agregó que los formatos digitales funcionaron como complemento, especialmente entre los jóvenes, que luego buscan el libro impreso
agenda en construcción
Si bien al momento del lanzamiento se presentó una agenda preliminar, desde la organización adelantaron que el programa completo se daría a conocer de manera progresiva a través de las redes sociales de la Feria y de las librerías participantes. «Todo se va a ir comunicando con cada sede, horarios y actividades», indicó Fernández.
La propuesta incluyó presentaciones de libros, rondas de lectura, conversatorios y actividades abiertas al público, con una impronta comunitaria y de cercanía entre autores y lectores.
El objetivo, remarcaron, es generar espacios de encuentro sostenidos en el tiempo y no limitar la feria a un único predio o a pocos días de concentración.

