La Justicia Federal de Corrientes confirmó la detención de un ciudadano venezolano en el norte de la provincia, en un procedimiento que despertó nuevamente la atención de las autoridades sobre la posible presencia de integrantes de la organización criminal conocida como Tren de Aragua en territorio argentino.
El caso se suma a otro registrado en diciembre pasado y constituye el segundo episodio de similares características ocurrido en un lapso de cuarenta días en la misma jurisdicción.
El detenido fue identificado como Delvis Joel Ascanio Salazar (32), quien fue interceptado en Itá Ibaté, situada a unos 160 kilómetros de la capital provincial, sobre la costa del río Paraná. La ubicación del procedimiento reviste especial relevancia por tratarse de una zona de tránsito fluvial y cercanía fronteriza con el Paraguay, considerada estratégica desde el punto de vista de los controles migratorios y de seguridad.
De acuerdo con la información oficial, el hombre se encontraba en situación migratoria irregular, ya que habría ingresado al país sin cumplir con los requisitos legales exigidos.
Este elemento motivó la intervención inmediata de la Dirección Nacional de Migraciones, que inició los trámites administrativos correspondientes para solicitar su expulsión del territorio nacional.
Las autoridades judiciales señalaron que el caso se encuentra en una etapa preliminar, con medidas en curso orientadas a establecer la identidad completa del detenido, sus antecedentes penales y su posible vinculación con estructuras delictivas de alcance transnacional. En ese marco, se dispuso su alojamiento bajo custodia mientras se desarrollan las actuaciones judiciales.
CARACTERÍSTICAS
DEL SOSPECHOSO Y ELEMENTOS DE INTERÉS
Uno de los aspectos que despertó el interés de los investigadores fue la presencia de tatuajes en el cuerpo del detenido, cuyas características coincidirían con marcas identificadas previamente en otros ciudadanos venezolanos bajo investigación por presunta pertenencia a la misma organización criminal.
Este tipo de señales ha sido considerado en otros procesos judiciales como un elemento indicativo, aunque no determinante por sí solo.
Las fuentes judiciales indicaron que estas marcas presentan similitudes con las detectadas en el cuerpo de José Félix Peñalver Veliz, un ciudadano venezolano detenido en diciembre pasado también en la provincia de Corrientes, en circunstancias similares y en una zona cercana a la frontera con Paraguay.
Tanto Ascanio Salazar como Peñalver Veliz habrían ingresado a la Argentina de manera ilegal, sin registrar paso formal por los controles migratorios habilitados. Esta coincidencia es analizada como parte de un patrón que podría vincular ambos casos, aunque por el momento no se ha establecido una relación directa entre los dos procedimientos.
En el caso de Ascanio Salazar, las autoridades informaron que será indagado en las próximas horas, una vez que se completen las evaluaciones iniciales y se encuentren reunidas las condiciones procesales necesarias para avanzar con su declaración ante la Justicia Federal.
Mientras tanto, el fiscal federal de Corrientes, Carlos Schaffer, solicitó formalmente la colaboración de Interpol con el objetivo de obtener información sobre eventuales antecedentes penales del detenido en otros países, así como la existencia de pedidos de captura internacional que pudieran estar vigentes.
Antecedentes judiciales
La detención de Ascanio Salazar se inscribe en un contexto judicial más amplio, ya que se trata de la tercera causa que tramita actualmente en la Justicia Federal de Corrientes vinculada a presuntos integrantes del Tren de Aragua. Estas investigaciones se desarrollan de manera independiente, aunque comparten líneas de análisis similares.
En septiembre del año pasado, el Juzgado Federal de Corrientes procesó a 13 personas, en su mayoría de nacionalidad venezolana, en el marco de una causa que investigó delitos vinculados al financiamiento de actividades terroristas y al lavado de activos. Ese expediente marcó un antecedente relevante en la región.
Entre los procesados en aquella causa se encuentra Guillermo Rafael Boscán Bracho, quien hasta el momento de su detención residía junto a su familia en un club de campo, ubicado en la localidad correntina de Santa Ana. Su situación llamó la atención por el contraste entre su estilo de vida y los delitos que se le atribuyen.
Boscán Bracho, conocido por el alias Yiyi, figuraba entre los diez criminales más buscados de Venezuela, según una nómina oficial difundida por el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz de ese país en septiembre de 2023.
Las autoridades judiciales lo señalaron como líder de una célula del Tren de Aragua, con capacidad operativa y vínculos regionales, lo que elevó el perfil de la causa y reforzó la hipótesis de una estructura criminal con ramificaciones fuera de su país de origen.
Implicancias del caso
Los distintos expedientes que se tramitan en Corrientes pusieron de relieve la necesidad de fortalecer la coordinación entre la Justicia Federal, las fuerzas de seguridad y los organismos migratorios, frente a delitos complejos que involucran movimientos transfronterizos y redes internacionales.
En este tipo de investigaciones, la cooperación con agencias internacionales resulta central para acceder a información que permita reconstruir trayectorias personales, vínculos delictivos y posibles conexiones con organizaciones criminales activas en otros países de la región.
Desde el punto de vista legal, las causas vinculadas al Tren de Aragua incluyen figuras penales de especial gravedad, como el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, lo que habilita la aplicación de herramientas judiciales específicas y mecanismos de cooperación internacional reforzada.
Las autoridades subrayaron que la presencia de tatuajes u otros signos distintivos debe ser analizada en conjunto con pruebas documentales, testimoniales y periciales, evitando conclusiones apresuradas y garantizando el respeto por el debido proceso.
En ese sentido, se remarcó que cada caso es evaluado de manera individual, con el objetivo de determinar responsabilidades concretas y evitar generalizaciones que no se sustenten en evidencia judicial verificable.
Pasos a seguir
En lo inmediato, la investigación sobre Ascanio Salazar continuará con la recepción de los informes solicitados a Interpol y con el avance del proceso administrativo impulsado por la Dirección Nacional de Migraciones para su eventual expulsión del país.
La indagatoria prevista permitirá definir la situación procesal del detenido y establecer si existen elementos suficientes para imputarle delitos más allá de la infracción migratoria. Esa instancia será clave para determinar la continuidad de la causa en el fuero federal.
Paralelamente, la Justicia evaluará si el caso presenta conexiones con otros expedientes en trámite o si se trata de un hecho aislado, sin vínculos orgánicos comprobables con la estructura del Tren de Aragua.
Las autoridades no descartan nuevas medidas en zonas consideradas sensibles desde el punto de vista de la seguridad fronteriza, en función de la información que surja de las investigaciones en curso.
El seguimiento de estos casos forma parte de una estrategia más amplia orientada a prevenir el asentamiento de organizaciones criminales transnacionales en el país y a reforzar los mecanismos de control y cooperación regional.

