El asesinato de José Luis Lugo, el joven de 20 años hallado sin vida con un disparo en la cabeza, quedó esclarecido en pocas horas gracias a un operativo policial coordinado y a una prueba clave: una confesión enviada por WhatsApp por el presunto autor del disparo.
El hecho conmocionó a Tres Isletas y derivó en una rápida investigación que terminó con tres detenidos.



Cómo ocurrió el ataque
De acuerdo con las primeras averiguaciones, Lugo fue visto por última vez en la intersección de calle Güemes y avenida Agricultores, donde mantuvo un intercambio con tres hombres. Minutos después, el joven se retiró caminando, mientras los sospechosos lo seguían a bordo de motocicletas.
Testigos que se encontraban en una obra en construcción cercana relataron haber escuchado un grito: “Dame todo lo que tenés”, seguido de una detonación de arma de fuego y el ruido de un motor que escapaba a toda velocidad.
Poco después, el cuerpo del joven fue encontrado con un disparo en la zona craneal.
La prueba clave: una confesión digital
El avance decisivo en la causa llegó a través de evidencia digital. Una mujer presentó ante la Justicia capturas de pantalla de mensajes de WhatsApp enviados por uno de los sospechosos, de 27 años, en los que relataba con detalle el crimen.
Según esa conversación, el móvil habría sido una presunta estafa: Lugo le habría vendido un celular que nunca entregó tras recibir el dinero. En los mensajes, el acusado admitió haber perseguido a la víctima junto a sus cómplices y, tras una discusión, dispararle.

Operativo y detenciones
Con los datos reunidos, la Policía del Chaco desplegó un operativo conjunto entre:
- Comisaría de Tres Isletas
- División Investigaciones Complejas de Juan José Castelli
- Departamento Investigaciones Complejas Metropolitana
- División Delitos Contra las Personas
Las tareas de vigilancia se concentraron en el Paraje 71, donde lograron detener a tres sospechosos de 27, 29 y 18 años.
Durante el procedimiento, la madre del principal acusado entregó voluntariamente el arma utilizada: un revólver calibre .38 marca Rubi Extra, que tenía cuatro cartuchos y una vaina servida. También se secuestró una motocicleta Motomel 110 cc roja, que habría sido utilizada para interceptar a la víctima.


Situación judicial
El fiscal subrogante de la Fiscalía de Investigación Penal Nº 01 de Juan José Castelli, Gerónimo Agustín Roggero, dispuso la aprehensión formal de los tres implicados bajo la carátula de “Supuesto homicidio”.
Desde la fuerza indicaron que el caso se encuentra oficialmente esclarecido, mientras continúan las actuaciones judiciales.

