Arrancó ayer el fin de semana largo de Carnaval y con él se despliega una de las celebraciones más convocantes y tradicionales del calendario argentino. Los feriados nacionales de este lunes 16 y martes 17 conforman cuatro días consecutivos de descanso que comenzaron el sábado 14 y que combinan fiesta popular, fuerte movimiento turístico y una intensa agenda cultural en todo el país.
En el Chaco, la Ruta de los Carnavales se consolida como política cultural y atractivo regional: más de 26 localidades se sumaron desde fines de enero a esta propuesta que recorre el interior provincial, y diez de ellas celebran corsos durante este fin de semana. Comparsas, murgas, batucadas y espectáculos musicales llenan de ritmo y color los corsódromos y espacios públicos, reafirmando una identidad que crece año a año.
En paralelo, destinos emblemáticos del país viven sus propias expresiones carnavaleras, confirmando que el Carnaval es una tradición transversal que une culturas, generaciones y geografías.
Los carnavales chaqueños
Desde fines de enero, más de 26 localidades chaqueñas forman parte de la Ruta de los Carnavales 2026, una iniciativa que articula esfuerzos municipales y provinciales para descentralizar la agenda cultural y potenciar el turismo interno.
Este fin de semana fueron diez las sedes que concentraron corsos entre ayer sábado 14 y este domingo 15. Mientras que San Martín, tuvo el sábado su última noche carnestolenda, Villa Angela culminará hoy sus desfiles. Asimismo continúa esta noche la fiesta del rey Momo en Las Palmas, Castelli, Barranqueras, Makallé y Plaza, Al tiempo que Las Breñas Napenay tendrá sus corsos el lunes y martes.
El carnaval
en el país
A nivel nacional, el Carnaval se vive con improntas regionales bien definidas.
En Corrientes, las comparsas históricas Sapucay y Ará Berá protagonizan uno de los espectáculos más convocantes del país, con trajes brillantes, carrozas monumentales y escuelas de samba que deslumbran en cada desfile.
En Gualeguaychú, el denominado “Carnaval del País” reúne a miles de visitantes en su corsódromo, combinando comparsas de alto nivel con una fuerte tradición murguera.
El norte argentino también imprime su identidad. En San Salvador de Jujuy y localidades de la Quebrada, el desentierro del diablo, los rituales vinculados a la Pachamama y las comparsas populares convierten al carnaval en una experiencia cultural profunda, donde la música andina y los colores vibrantes dominan la escena.
En La Rioja se celebra La Chaya. Sus orígenes remiten a las celebraciones de los pueblos del norte. Por eso, la idea de tres días de liberación se repite. Se rompen las ataduras y todos bailan, beben y disfrutan como nunca antes. El espíritu, la magia, los colores y la alegría de las murgas se entremezclan entre los aromas de las ramas de albahaca y los sabores nacionales del vino, las empanadas y el pan.
En la Ciudad de Buenos Aires, las murgas toman barrios como San Telmo, La Boca y Boedo, con desfiles gratuitos y fuerte impronta barrial, mientras que en Córdoba los tradicionales carnavales de San Vicente suman juegos con agua, recitales y propuestas musicales al aire libre.
Origen y significado
El Carnaval en la Argentina hunde sus raíces en la época colonial. Hacia el siglo XVII, el inicio de la Cuaresma cristiana marcaba el comienzo de festejos populares que combinaban tradiciones europeas y africanas. La presencia de comunidades afrodescendientes aportó ritmos, máscaras coloridas y el protagonismo de la percusión, elementos que aún hoy se perciben en muchas celebraciones.
En 1976 el feriado fue eliminado del calendario nacional, pero en 2011 fue restablecido por decreto, recuperando oficialmente dos días no laborables que hoy permiten la organización de este fin de semana largo.
Con el paso del tiempo, cada región adaptó la celebración a su identidad. En el Litoral predominan las comparsas y el brillo; en el norte, los rituales ancestrales y el culto a la Pachamama; en los grandes centros urbanos, las murgas y el espíritu barrial.
Impacto
económico
El movimiento turístico también marca la agenda del Carnaval 2026. Un informe del Instituto de Economía de la UADE estimó que una familia tipo necesita en promedio $1.265.013 para cubrir transporte y alojamiento durante los cuatro días. Esa cifra representa cerca del 74% del salario promedio registrado. El estudio indicó que, si bien los valores son elevados, la relación entre ingresos y costo de viaje no se modificó sustancialmente respecto del año pasado. Entre los destinos más costosos figuran San Carlos de Bariloche, Puerto Iguazú y Puerto Madryn, mientras que opciones como Rosario y Tandil resultan más accesibles.
El estudio de la UADE utiliza como referencia el salario RIPTE, que actualmente promedia los $1.696.751 mensuales, y considera una familia de cuatro personas: dos adultos y dos niños. Es fundamental aclarar que, el cálculo de la universidad sólo incluye el traslado en micro y el alojamiento. No se tienen en cuenta gastos diarios de alimentación, excursiones o compras. no de los puntos que resalta el relevamiento es la enorme diferencia de precios que existe dentro del territorio nacional. La diferencia entre el destino más caro y el más accesible es extremo: vacacionar en San Carlos de Bariloche cuesta hoy unas 3,5 veces más que hacerlo en Rosario. Esta disparidad no se encuentra tanto en el rubro transporte, sino fundamentalmente en el sector hotelero.
Entre los destinos con mayor costo fueron: Bariloche: $2.378.379; Puerto Iguazú: $1.822.842; Puerto Madryn: $1.776.360
Por el contrario, las opciones más económicas para este Carnaval incluyeron a: Rosario: $675.246, Tandil: $770.805 San Clemente del Tuyú: $802.440
El informe también señala que algunos lugares mejoraron su competitividad y se volvieron más accesibles, como son los casos de Salta, Puerto Madryn y San Miguel de Tucumán. Por otro lado, San Antonio de Areco, Mar de las Pampas y Gualeguaychú fueron las que más se encarecieron.
Un fin de semana de identidad
El Carnaval 2026 vuelve a poner en primer plano la diversidad cultural argentina. En el Chaco, la Ruta de los Carnavales consolida un modelo descentralizado que fortalece a las localidades del interior y dinamiza la economía regional. En el resto del país, los grandes corsos y festivales reafirman una tradición que combina historia, espectáculo y turismo. Con altas temperaturas previstas para el cierre del feriado y una agenda que se extenderá hasta marzo en varias provincias, el Carnaval se confirma, una vez más, como el protagonista de un fin de semana largo que conjuga descanso, cultura y celebración popular.

