El Gobierno nacional aceleró el tratamiento legislativo de la reforma laboral tras las modificaciones introducidas en la Cámara de Diputados y obtuvo este viernes el dictamen en el Senado, paso clave que habilita su tratamiento en el recinto el próximo 27 de febrero con el objetivo de convertir el proyecto en ley antes de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso que encabezará el presidente Javier Milei. La decisión oficial de imprimir celeridad al trámite parlamentario responde a la intención de llegar al 1° de marzo con una de las principales reformas estructurales ya sancionadas por el Poder Legislativo.
La iniciativa regresó a la Cámara alta luego de haber sido aprobada en Diputados con modificaciones sustanciales, especialmente en el capítulo vinculado a las licencias por enfermedad y accidentes, un aspecto que había generado resistencias entre bloques aliados y que obligó al oficialismo a entablar negociaciones para introducir cambios que permitieran consolidar los apoyos necesarios para su avance.
La estrategia parlamentaria fue coordinada por la conducción del bloque libertario junto a las autoridades de las comisiones intervinientes, quienes convocaron a una reunión destinada a firmar el despacho con el nuevo texto consensuado. De esta manera, el oficialismo busca asegurar que el Senado acepte las modificaciones realizadas por la Cámara baja y otorgue la sanción definitiva dentro del cronograma previsto.
MODIFICACIONES EN EL RÉGIMEN DE LICENCIAS LABORALES
El texto aprobado inicialmente por el Senado indicaba que, “en caso de sufrir un accidente o una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo, y que impida dicha prestación”, el trabajador tendría derecho a percibir el 50% del salario durante tres meses si no tenía personas a cargo, o durante seis meses si sí las tenía, introduciendo así un nuevo esquema de cobertura frente a contingencias de salud no vinculadas directamente con la actividad laboral.
Asimismo, el proyecto establecía que, si la imposibilidad de trabajar no derivaba de una conducta voluntaria y riesgosa, el empleado percibiría el 75% del sueldo en los mismos plazos estipulados, al tiempo que fijaba la obligación de presentar un certificado médico emitido por un profesional habilitado que incluyera diagnóstico, tratamiento y días de reposo indicados.
La iniciativa también disponía que el trabajador debía someterse al control del médico designado por el empleador y, ante eventuales discrepancias, recurrir a una junta médica en una institución oficial o a dictámenes emitidos por entidades públicas o privadas de reconocida trayectoria, lo que incorporaba instancias formales de verificación sanitaria dentro del procedimiento administrativo.
ALCANCES DE LA REFORMA Y RESPALDO POLÍTICO
Actualmente, las licencias por enfermedad están reguladas por la Ley de Contrato de Trabajo, cuyo artículo 208 fija que cada accidente o enfermedad inculpable que impida prestar servicios no afecta el derecho a percibir la remuneración durante tres meses si la antigüedad es menor a cinco años o durante seis meses si supera ese período, extendiéndose esos plazos a seis y doce meses respectivamente cuando el trabajador tiene carga de familia.
La normativa vigente garantiza el cobro del 100% del salario durante ese lapso, incluyendo los aumentos correspondientes a la categoría mientras dure la licencia, mientras que el artículo cuestionado del proyecto introducía una reducción al 50% o al 75%, según el caso, lo que motivó el debate parlamentario y la posterior negociación política para destrabar su tratamiento.
En este contexto, la titular del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, le garantizó al presidente que la reforma laboral obtendrá sanción definitiva el próximo viernes 27 de febrero, cuando la Cámara alta trate el texto artículo por artículo. «Palabras de honor: el viernes 27 es ley Presidente!!», afirmó, luego de que el mandatario publicara «Histórico. Argentina será grande nuevamente, ¡VLLC!».

