Industriales del Norte Grande manifestaron su preocupación por el impacto de las importaciones y la caída de la actividad productiva regional durante un encuentro realizado en la provincia de Tucumán. Reunidos bajo el ámbito de UNINOR, que nuclea a las uniones industriales de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, los dirigentes advirtieron sobre un escenario adverso para el entramado manufacturero y solicitaron que se reactive la Liga de Gobernadores del Norte Grande como instancia de articulación política e institucional frente al Gobierno nacional.
La reunión tuvo lugar en la sede de la Unión Industrial de Tucumán, presidida por el productor sucroalcoholero Jorge Rocchia Ferro, y concluyó con la emisión de un documento conjunto. Allí, el sector sostuvo que «el Norte Grande no es una periferia, no es una estadística ni una variable de ajuste. Es trabajo, es producción, es inversión y es arraigo». No obstante, señalaron que «hoy enfrentamos un escenario de incertidumbre creciente que pone en riesgo la continuidad de muchas actividades industriales y, con ellas, miles de puestos de trabajo genuino».
Entre los factores que explican la coyuntura, los industriales enumeraron la caída sostenida del consumo interno, la presión tributaria en los distintos niveles del Estado, la falta de financiamiento productivo y las elevadas tasas de crédito. También advirtieron sobre «la competencia desleal de importaciones que ingresan en condiciones inequitativas», ya sea por circuitos informales o por provenir de países con fuertes subsidios, lo que, según señalaron, genera distorsiones que afectan de manera directa a la producción regional.
El presidente de la Unión Industrial de Catamarca, Carlos Muiá, empresario textil con presencia en Catamarca, Tucumán y La Rioja, afirmó ante la prensa que «competimos contra un coloso, como es China, y hay una balanza que está totalmente inclinada en contra de la actividad industrial que generamos en nuestro país». En ese marco, remarcó que «es clave dialogar con las autoridades nacionales porque Argentina es un país con industria» y subrayó la necesidad de establecer canales formales de interlocución con el Poder Ejecutivo.
RECLAMOS, DATOS Y ADVERTENCIAS SOBRE LA ACTIVIDAD
Muiá planteó que «tenemos que llegar, a través de los gobernadores, a los ministros del Interior, de Economía, a todo el Gabinete nacional para que nos den una certidumbre sobre cuál es el futuro de nuestra industria» y sostuvo que para ello «hay que reflotar la Liga de Gobernadores del Norte Grande» con participación activa de las uniones industriales. «Nosotros estamos para acompañar», agregó. Desde la asunción del presidente Javier Milei, la Liga del NOA y NEA continuó con su agenda de reuniones, aunque sin la gravitación que tuvo durante las gestiones de Alberto Fernández y Mauricio Macri, cuando varios de sus planteos fueron elevados al Gobierno nacional.
El dirigente industrial hizo hincapié en lo que definió como ausencia de políticas sectoriales. «En la actividad industrial no hay reformas, no tenemos política industrial. Se puede hablar de la nueva ley de contratos de trabajo pero habrá que ver cuándo se aplica, porque la mayoría de los beneficios se van a dar si hay demanda de puestos de trabajo y no es lo que estamos viendo en este momento», expresó. Además, indicó que el sector textil opera con una paralización del 50% y sostuvo que «La minería puede ser una salida para la balanza de divisas que necesita el país pero no es en sí misma una solución para generar puestos de trabajo».
Por su parte, Rocchia Ferro coincidió con los planteos y afirmó que «buscan reactivar el esquema de articulación entre gobernadores y uniones industriales del Norte Grande, con una participación del sector empresario en las reuniones regionales». En esa línea, los presidentes de las entidades acordaron visitar cada provincia para consolidar una agenda común y gestionar ante las autoridades nacionales. Posteriormente, una comitiva integrada por Muiá, Rocchia Ferro y representantes industriales de Formosa, Jujuy, La Rioja y Santiago del Estero fue recibida por el ministro de Economía y Producción de Tucumán, Daniel Abad, quien aseguró: «Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para poder facilitar que las empresas no cierren, porque esto significa poner en peligro la paz social». El encuentro se produjo en el contexto de despidos recientes en sectores textiles e industriales del Norte Grande.
El escenario de alerta fue respaldado por datos difundidos por la consultora Politikón Chaco, según los cuales más de 21.000 empresas cerraron desde la asunción de Milei y la cantidad de compañías empleadoras cayó en 23 de las 24 provincias, con excepción de Neuquén por el impulso de Vaca Muerta. La Rioja encabeza el retroceso con una baja del 12,6%, seguida por Catamarca (-11,3%) y Chaco (-10,5%).
En paralelo, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina informó que la actividad metalúrgica cayó 7,1% interanual en el último mes de 2025 y 1,3% en la comparación mensual, mientras que la fundación Protejer reportó que el sector textil se desplomó 40% en 2025 respecto de 2023, con impacto directo en provincias del Norte Grande.

