El Senado de la Nación atraviesa horas decisivas. Tres legisladores del espacio Convicción Federal —que integra el interbloque peronista— estarían a punto de abandonar esa estructura y conformar un nuevo bloque con mayor cercanía al oficialismo. De confirmarse, el peronismo quedaría con solo 25 bancas, su menor representación en la Cámara Alta desde el regreso de la democracia en 1983.
Los senadores que darían el paso son Carolina Moisés, Sandra Mendoza y Guillermo Andrada. Todos responden a gobernadores del PJ que mantienen un vínculo de diálogo con la Casa Rosada. Permanecerían en el espacio Fernando Salino y Jesús Rejal, este último alineado con el gobernador riojano Ricardo Quintela, uno de los principales opositores al gobierno libertario.
La posible ruptura se da en un contexto de fuerte avance del oficialismo en el Congreso. La Libertad Avanza, junto al acompañamiento del PRO y la UCR y el respaldo de sectores provinciales, consolidaría 44 votos, quedando a solo cuatro de alcanzar los dos tercios del Senado.
El nuevo escenario podría comenzar a plasmarse en la sesión preparatoria convocada para esta semana, donde se definirán las autoridades de la Cámara. Además, se mantiene la expectativa sobre cómo votarán estos legisladores en futuros debates clave, como la reforma laboral, en un Senado cada vez más reconfigurado.

