Una serie de lamentables y salvajes hechos de inseguridad ciudadana se cobró dos heridos y tres vehículos dañados. Todo ocurrió en la siesta del lunes en el barrio Solidario, ubicado al noroeste de Presidencia Roque Sáenz Peña; cuando en un raid delictivo y armado con una gomera, un precoz delincuente apuntó a la cabeza de un colectivero del servicio urbano de pasajeros SP Bus, impactando y rompiendo con una bolita de acero el parabrisas e hiriendo al trabajador del volante.
Además, otro de los proyectiles ingresó a una vivienda hiriendo en la pierna a un menor de 15 años.
Sin embargo – publicó el portal Periodismo 365 – no todo quedó allí ya que totalmente alterado, el menor encaró contra vehículos que estaban frente a un taller mecánico y rompió los vidrios de un auto y una camioneta Amarok. Luego dejó la gomera y con un machete recorría las calles a los gritos invitando a pelear a los vecinos y macheteando con fuerza las puertas y ventanas.
Más temprano, en horas de la mañana; el peligroso joven quiso apuñalar a un repartidor de gaseosas en un intento de asalto.
Fuerzas policiales lo demoraron y, por ser un menor de edad, todo el trabajo policial, los perjuicios ocasionados, las heridas provocadas, quedaron sin justicia, además de tener la sesanción que este pequeño demonio volverá a las andadas en poco tiempo.
«¿Y ahora quien se hace cargo de los gastos que genera reparar los vehículos de mis clientes?», se preguntó un vecino damnificado, en contacto con Radio Universidad – Hipermedios UNCAUS de Presidencia Roque Sáenz Peña.
El vecino del barrio Solidario comentó a la audiencia del programa «La Tarde de la Universidad», que «a las 14 horas, más o menos, me avisaron que un menor con frondoso prontuario, conocido como alias «Mingo»; había atacado a una unidad de transporte urbano SP Bus, minibús con pocos meses de uso que lleva el número de Interno 1. Le apuntó directamente al conductor y le tiró con una bolita de acero de esas que traen los rulemanes de camión o camioneta. El impacto provocó un orificio en el parabrisas y los pedazos y astillas de vidrios cayeron sobre el pecho del conductor. Cuando lo encontré minutos después en la Comisaría, tenía sangre en todo el torso. Al frente de la Comisaría estaba el colectivo con el parabrisas roto. Pudo haber sido una tragedia si ese proyectil impactaba en la cabeza del chofer».
El damnificado agregó que la Policía tuvo que pedir una orden de ingreso a la vivienda ya que se había atrincherado y no quería salir. Transcurrido una hora, los efectivos lograron sacarlo de su domicilio.
«Pero sabemos que inmediatamente queda libre por ser menor de edad. Esto es una locura, no se puede seguir viviendo así. Alguien se tiene que hacer cargo de esta criatura antes que provoque una tragedia. Ahora el servicio de colectivos que es para el sector humilde no va a entrar más en el barrio Solidario».

