El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Chaco, Raúl Abraham, advirtió que el gremio podría iniciar un paro de actividades desde el jueves si las empresas de transporte no completan el pago de los salarios adeudados. La medida alcanzaría a los servicios urbanos e interurbanos de la provincia y afectaría a miles de usuarios que utilizan el transporte público diariamente.
En contacto con La Voz del Chaco, Abraham sostuvo que los trabajadores percibieron solo el 50% de sus haberes de enero y que, ante la falta de cancelación del monto restante, el malestar creció en las bases. “Vamos a esperar hasta mañana ( por hoy) y si no pasa nada, si no les pagan lo que están adeudando, posiblemente estemos comenzando el día jueves un paro de actividades”, afirmó.
El dirigente explicó que la decisión se tomaría si no se acredita el pago completo en las próximas horas. “El jueves desde la cero hora, si no cobran mañana, se paraliza el servicio”, remarcó, dejando en claro que el plazo otorgado a las empresas es breve y que la definición dependerá exclusivamente del cumplimiento salarial.
Falta de recursos y fondos nacionales
Abraham señaló que las empresas argumentaron que no cuentan con los recursos suficientes para completar los salarios debido a demoras en el envío de fondos nacionales. “La empresa dice que no tienen los recursos, que faltan atributos que son de Nación, ciertos aportes sociales que todavía no aparecen cuando ya tenían que estar”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que la semana pasada se les había anticipado que podrían llegar esos fondos, pero hasta el momento no hubo novedades. “Decían que posiblemente iban a estar, pero hasta ahora no hay absolutamente nada”, indicó. El sindicalista aclaró que el gremio aguardará el resultado de gestiones que, según les manifestaron, los empresarios mantendrían ante organismos de transporte. “Creo que iban a tener una reunión, no sé si en Transporte, por el tema este. Vamos a esperar el resultado que nos comuniquen y, si es negativo, estaríamos comenzando con la medida el día jueves”, adelantó.
El detalle de la deuda salarial
Consultado sobre el monto adeudado, Abraham precisó que se trata del 50% restante de los salarios. “No te puedo decir la cantidad exacta porque todos son diferentes por la antigüedad que mantiene cada uno. Cobran en base a la antigüedad”, explicó.“Detalló que del 50% restante las empresas realizaron pagos parciales: “Hicieron una entrega la semana antepasada de 120.000 pesos y este viernes hicieron otra igual, pero lógicamente los muchachos quieren cobrar todo junto”.
El dirigente sostuvo que la modalidad de pago fragmentado generó un profundo malestar. “Te imaginás que tienen que pagar alquiler, que tienen deudas pendientes y todo se les va con el tema de los intereses. Es la bronca que tienen”, expresó.
Asimismo, reconoció que el gremio buscó evitar el conflicto el mayor tiempo posible. “Demasiado estuvimos soportando y esperando al efecto de no hacer paro, como siempre. Pero ya no aguantan más”, afirmó.
Salarios
por debajo
Abraham recordó que el sector atraviesa una situación compleja desde el año pasado, cuando varias empresas implementaron procedimientos preventivos de crisis. “Eso fue desde septiembre hasta noviembre y finalizó ante la Dirección Provincial de Trabajo. Después, en enero, empezaron otra vez a suspender, siempre argumentando crisis”, explicó.
Mencionó que al menos 15 empresas estuvieron bajo ese esquema y que algunas, como TSM, se encuentran en concurso preventivo, en una instancia cercana a la quiebra. “Tratamos de encontrar una solución para que no despidan ni suspendan y bajamos una escala salarial”, señaló.
El secretario general de UTA Chaco indicó que, como consecuencia de esos acuerdos, los salarios en la provincia quedaron muy por debajo de los valores del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y de otros distritos del interior.“Cuando se hizo el procedimiento, el básico conformado inicial quedó en 1.200.000 pesos. Después algunas empresas daban una cifra no remunerativa de 100.000 pesos para completar 1.300.000 Luego pasó a un 1.370.000 y ahora para abril creo que llegaban a 1.500.000”, detalló. Sin embargo, advirtió que esa actualización no alcanzó a compensar la pérdida frente a la inflación ni equiparar los acuerdos nacionales. “Nos quedamos muy atrás, muy atrás, y eso es lo que más nerviosismo genera en los trabajadores”, sostuvo.
Paz social
en riesgo
Abraham remarcó que tanto el gremio como los trabajadores mostraron voluntad de sostener la paz social y evitar medidas de fuerza que perjudiquen a los usuarios. “Los trabajadores pusieron toda la buena voluntad del mundo, igual que nosotros, al efecto de no quebrar la paz social y no castigar al usuario cuando hacemos los paros”, expresó.
No obstante, reconoció que la falta de respuestas comenzó a erosionar la confianza interna. “Van perdiendo credibilidad también hacia nosotros porque no hacemos en forma inmediata lo que ellos consideran que corresponde por no cobrar en término”, admitió.
El dirigente consideró que la situación del transporte público es reflejo de un contexto económico más amplio que afecta a múltiples sectores productivos. “Esto cada vez se está poniendo peor y lo sabemos”, afirmó.
Riesgo empresarial
Abraham advirtió que el conflicto podría tener consecuencias aún más graves si no se encuentra una salida estructural. “Con esto se corre el riesgo de que desaparezca la empresa porque no se van a poder sostener y lamentablemente van a caer los trabajadores también”, alertó.
En ese sentido, comparó la coyuntura con otras crisis empresariales recientes. “Estamos algo similar a lo que está pasando con Fate, donde llegó a una instancia en que despidieron a cientos de trabajadores. Acá puede ocurrir lo mismo”, señaló.
También mencionó dificultades en otras líneas y jurisdicciones. “Sé que en la línea 148 también hay problemas y hay cientos de trabajadores en riesgo. Eso pasa en todos lados, en todas las actividades”, indicó.

