Santiago Pérez Pons analizó el escenario político tras la apertura de sesiones y planteó fuertes cuestionamientos al clima de confrontación en la dirigencia, al rumbo económico nacional y a la gestión del gobierno provincial.
Aunque reconoció algunos puntos positivos en la política macroeconómica, advirtió sobre el impacto social de las medidas y sostuvo que «la política debe recuperar el diálogo y enfocarse en resolver los problemas reales de la gente».
«La sociedad no quiere ver a
los dirigentes insultándose»
Consultado sobre el mensaje del gobernador en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, aseguró: «El discurso del gobernador fue más institucional. Cumplió con su rol, fue a la Legislatura, habló y lo hizo sin demasiadas agresiones, aunque sí hubo algunas contradicciones discursivas con las que no coincido».
En cambio, fue mucho más crítico con el mensaje del Presidente de la Nación, al que calificó como parte de un clima de confrontación que, según sostuvo, perjudica la calidad del debate público.
«Lo del Presidente, sinceramente, me dejó sin palabras. No comparto ese nivel de agresión permanente. Creo que nuestra generación tiene que cambiar esta locura que se instaló en la política», afirmó.
En ese sentido, sostuvo que el enfrentamiento constante entre dirigentes genera un desgaste institucional y aleja a la política de las demandas reales de la ciudadanía.
«No se puede seguir con este nivel de agresión y confrontación entre personas que representamos a los ciudadanos. La gente no quiere vernos peleando ni insultándonos. Lo que quieren es que resolvamos problemas concretos y hagamos política pública», dijo.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, el legislador remarcó que la sociedad espera resultados y estabilidad, no disputas mediáticas. «Los ciudadanos quieren vivir tranquilos. Cuando la economía funciona y las cosas marchan bien, la gente casi no necesita escuchar a los políticos. El problema es cuando nos tienen que escuchar demasiado porque la situación está mal».
Según planteó, el clima político actual atraviesa a todo el arco dirigencial. «No hablo solamente del Presidente. Hablo de todo el sistema político. Es algo transversal. Pero el Presidente tiene una responsabilidad mayor y debería comportarse de otra manera».
«Zdero vive en un mundo paralelo»
En relación con la gestión provincial, el legislador sostuvo que existe una desconexión entre el discurso oficial y la realidad que atraviesan distintos sectores de la sociedad chaqueña.
«Para mí el gobernador está viviendo en un mundo paralelo, muy alejado de lo que le pasa a la sociedad». De acuerdo con su análisis, el malestar social se manifiesta en diferentes ámbitos productivos y laborales. «Los trabajadores, los vecinos, las pymes, todos están atravesando una situación muy complicada. Tarde o temprano el gobernador va a tener que escuchar esas demandas y revisar su programa económico», dijo.
El rumbo económico nacional
Consultado sobre la política económica del gobierno nacional, el diputado adoptó una postura matizada. Por un lado, valoró el esfuerzo por ordenar las cuentas públicas y reducir la inflación, pero advirtió que esos objetivos no son suficientes para reactivar la economía.
«Comparto el proceso de baja de la inflación y el ordenamiento fiscal. Era algo necesario. Pero con eso solo no alcanza», dijo y explicó que, aunque la inflación descendió respecto de años anteriores, el impacto en los ingresos y en la actividad económica sigue siendo significativo.
«La inflación bajó el primer año, pero este año ya vuelve a tener tensiones. Además los servicios se encarecieron muchísimo y eso impacta directamente en el bolsillo de la gente», aseveró. El legislador también cuestionó la forma en que se reflejan esos datos en las estadísticas oficiales. «Hay una discusión incluso sobre cómo se mide la inflación. Pero más allá de eso, la realidad es que los salarios no alcanzan y las empresas tampoco logran recuperarse», relató.
Según su diagnóstico, la economía atraviesa un proceso de estancamiento. «Las paritarias están muy por debajo de la inflación y eso deteriora el poder adquisitivo. La actividad no se recupera y muchas empresas están en dificultades».
Apertura de importaciones
y crisis en la industria
Uno de los puntos que más preocupación genera en el dirigente es la apertura de importaciones impulsada por el gobierno nacional. «Hay una apertura indiscriminada de importaciones que está generando un caos en la industria y en las pymes», comentó.
Recordó que las pequeñas y medianas empresas son responsables de la mayor parte del empleo en el país: «Las pymes generan el 90% del empleo en la Argentina. Sin embargo, hoy están siendo las más afectadas por estas políticas».
Según sus datos, el impacto laboral ya es visible: «Se perdieron más de 150 mil puestos de trabajo en el país y más de 8 mil en el Chaco».
En ese marco mencionó casos concretos de empresas que atraviesan dificultades productivas. «Acá en la provincia, por ejemplo, la empresa Santana Textiles está reduciendo su capacidad de producción y eso inevitablemente va a derivar en despidos», comentó.
Paralelos con la década del 90
Consultado sobre si la actual política económica se asemeja a la implementada durante la década de 1990, el legislador consideró que existen similitudes: «Sí, creo que hay muchas similitudes con lo que pasó en los 90».
No obstante, señaló una diferencia importante: la ausencia de políticas públicas de contención social: «En aquel momento, más allá de las decisiones económicas, había ciertas políticas públicas que trataban de contener a los sectores más afectados. Hoy prácticamente no vemos eso».
Incluso afirmó que en los más de dos años de gestión del actual gobierno nacional no se han anunciado políticas públicas sectoriales relevantes: «Yo nunca escuché al Presidente anunciar una política pública concreta para algún sector productivo o social. Su programa de gobierno parece limitarse a ajustar el Estado».
Endeudamiento y situación fiscal
En el plano provincial, el diputado cuestionó el manejo de las cuentas públicas y acusó al gobierno de ocultar el nivel real de endeudamiento: «Estamos en una provincia con déficit fiscal y financiero, y cuando hay déficit necesariamente hay deuda».
Explicó que el Estado provincial se ve obligado a recurrir al financiamiento para cubrir ese desequilibrio. «Si los ingresos son menores que los gastos, esa diferencia se financia con deuda. Es una cuestión básica de economía», comentó, y además criticó el manejo reciente de los compromisos financieros de la provincia.
Deterioro de los ingresos
El legislador también denunció un deterioro significativo en los ingresos de distintos sectores del empleo público.
«A los docentes se les quitó una parte muy importante de su salario. Perdieron entre $500 mil y $1 millón en lo que va del año», dijo. Asimismo señaló dificultades en otros sectores del Estado.
«Los policías no llegan a cubrir la canasta básica, los médicos y enfermeros perdieron alrededor del 35% de su poder adquisitivo», comentó.
En el caso de la obra pública, aseguró que la paralización de proyectos generó un fuerte impacto laboral. «En la construcción se perdieron más de 11 mil empleos. Es una situación muy compleja», relató.
Piquetes y orden
El diputado también opinó sobre el debate en torno a los cortes de calles y rutas.
«Siempre estuve de acuerdo con que las calles deben ser de libre circulación». Recordó que durante su paso por la gestión pública incluso impulsó denuncias judiciales contra organizaciones que realizaban cortes permanentes.
«Cuando fui ministro de Economía pedí a la Justicia que actúe contra algunos dirigentes que bloqueaban las calles».
No obstante, advirtió que los problemas de corrupción no se limitan a los movimientos sociales. «Hay otros sectores que también se quedan con recursos públicos, solo que lo hacen de maneras más sofisticadas».

