Raúl Abraham advirtió que el gremio podría iniciar nuevas medidas de fuerza si las empresas de transporte no completan el pago de los salarios correspondientes al mes de febrero. Según explicó, las compañías abonaron solo el 50% del sueldo y tienen plazo hasta el lunes 10 para cancelar el monto restante. De no cumplirse ese compromiso, el sindicato anticipó que se podría concretar un paro de colectivos desde el martes.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, Abraham explicó que el acuerdo alcanzado con las empresas estableció un esquema de pago en dos tramos. «Pagaron el 50% en el cuarto día hábil y fijamos como fecha límite el día 10 para completar el resto del salario. Si no pagan, lamentablemente vamos a tener que tomar medidas», sostuvo.
En ese sentido, el dirigente gremial confirmó que la posibilidad de un nuevo paro está sobre la mesa. «Si no cumplen con el pago, lógicamente vamos a hacer paro de vuelta. Es la herramienta que tenemos los trabajadores cuando no se respeta el salario», remarcó.
Un sistema en crisis
El titular de la UTA Chaco aseguró que la situación del sistema de transporte urbano sigue siendo crítica y que, lejos de mejorar, se agrava con el paso del tiempo. Según indicó, las empresas argumentan dificultades económicas para cumplir con sus obligaciones salariales.
«Todo sigue igual, o peor. Las empresas dicen que hay poca recaudación y que no pueden pagar los sueldos. A eso se suma que los coches que se rompen muchas veces no se pueden reparar y quedan fuera de servicio», explicó.
Abraham reconoció además que el deterioro del servicio genera un creciente malestar entre los usuarios. «La gente se queja del pésimo servicio, y con razón. Pero también hay que entender que el sistema está en una situación muy complicada», afirmó.
En ese contexto, advirtió que el deterioro del transporte urbano también empuja a los usuarios a buscar alternativas. «Lógicamente todo esto termina favoreciendo a otras opciones, como las aplicaciones de transporte que aparecieron en los últimos años», señaló.
Falta de diálogo entre las partes
El dirigente sindical consideró que la crisis del transporte no podrá resolverse si no existe un diálogo conjunto entre todos los actores involucrados: el Estado, las empresas y el gremio.
«Si no consensuamos entre todas las partes involucradas, no se va a solucionar nada. Cada uno tiene su visión, el gobierno una, los empresarios otra y nosotros otra, pero si no nos sentamos a discutir entre todos es muy difícil encontrar una salida», planteó.
En ese sentido, señaló que hasta el momento no se concretó una mesa de trabajo formal entre los distintos sectores. «Hubo algunos contactos telefónicos, pero lo que tendría que hacerse es una reunión con el gobierno, los empresarios y el gremio para buscar una alternativa que permita sostener el sistema y beneficiar principalmente al usuario», expresó.
Para Abraham, el principal perjudicado por la situación es el pasajero. «El usuario tiene toda la razón del mundo de quejarse, porque recibe un servicio deficiente. Pero si seguimos así, cada uno opinando por su lado, el problema no se va a resolver», advirtió.
Impacto de la
crisis económica
El dirigente también vinculó la situación del transporte con el contexto económico general que atraviesa el país. Según afirmó, la crisis afecta a distintos sectores productivos y se refleja en el aumento del desempleo y el cierre de empresas.
«Estamos viviendo una crisis que golpea a todos. Todos los días vemos trabajadores que quedan en la calle porque desaparecen empresas, sobre todo pequeñas y medianas», sostuvo.
En esa línea, señaló que el impacto económico ya se percibe en distintos indicadores. «Desde que comenzó este gobierno hay casi 300 mil desocupados y más de 22 mil pequeñas y medianas empresas que cerraron. Eso demuestra la gravedad de la situación», afirmó.
Abraham mencionó además conflictos recientes en diferentes sectores industriales. «Vemos todos los días fábricas que cierran o que atraviesan crisis profundas. Hace poco fue el caso de Fate y antes lo que pasó con el ingenio azucarero en Jujuy, entre otros», indicó.
Riesgo de pérdida de puestos de trabajo
El titular de la UTA expresó su preocupación ante la posibilidad de que las empresas busquen reducir servicios como forma de afrontar la crisis, lo que implicaría colectivos en circulación y, en consecuencia, despidos de trabajadores.
«Hay quienes plantean achicar servicios o reducir horarios, pero eso significa menos colectivos y menos choferes trabajando. Si sacás cinco o diez coches de circulación, estás dejando sin trabajo a 20 o 30 conductores», advirtió.
Por ese motivo, aseguró que el gremio defenderá las fuentes laborales. «Como representante de los trabajadores no puedo aceptar que la solución sea despedir gente. El trabajador no es responsable de esta crisis», remarcó.
Antecedentes históricos y derecho a huelga
Abraham también comparó el contexto actual con lo ocurrido durante la década de 1990, cuando distintos sectores sindicales protagonizaron fuertes conflictos con el gobierno nacional.
«Esto se parece mucho a lo que pasó en los 90. En esa época surgió el Movimiento de Trabajadores Argentinos y hubo grandes movilizaciones, como la Marcha Federal, en defensa de los derechos laborales», recordó.
Asimismo, cuestionó las modificaciones impulsadas en materia laboral que afectan al derecho a huelga. «Antes se hablaba de declarar al transporte como servicio esencial. Ahora lo llaman ‘servicio de importancia trascendental’, que obliga a trabajar con un 50% de prestación mínima», explicó.
Según el dirigente, ese esquema genera contradicciones cuando los trabajadores no perciben sus salarios. «Si somos 30 trabajadores y no cobramos el sueldo, ¿quién va a trabajar ese 50%? Todos estamos en la misma situación», planteó.
Ultimátum
hasta el lunes
Mientras tanto, el conflicto inmediato gira en torno al pago de los salarios de febrero. La UTA dio plazo hasta el lunes 10 para completar el pago, y de no concretarse la cancelación del monto adeudado, el gremio podría avanzar con un nuevo paro.
«Esperamos que las empresas cumplan con lo acordado. Si no ocurre, lamentablemente vamos a tener que tomar medidas de fuerza», concluyó Abraham.
Incertidumbre por la continuidad de Ersa
Otro de los temas que genera preocupación en el sector es la posible salida de la empresa Ersa del sistema de transporte en la provincia.
De acuerdo con Abraham, la compañía habría advertido al gobierno provincial sobre la posibilidad de abandonar el servicio si no se resuelven los problemas financieros. «Tenemos información de que la empresa presentó una nota donde plantea que, si no hay respuestas, podría continuar solo hasta fines de abril», señaló.
El dirigente alertó que esa situación podría dejar a cientos de trabajadores sin empleo. «Si Ersa se retira, estaríamos hablando de más de 200 trabajadores que quedarían prácticamente en la calle», advirtió.
Frente a ese escenario, insistió en la necesidad de convocar a una mesa de diálogo urgente. «Tenemos que reunirnos el gobierno, los empresarios y el gremio para ver cómo se sostiene el sistema y quién se hace cargo del servicio», sostuvo.

