Durante el último fin de semana, la Policía Caminera desplegó una serie de operativos preventivos en diferentes puntos del territorio provincial con el objetivo de reforzar los controles de tránsito, reducir el riesgo de siniestros viales y fortalecer las condiciones de seguridad en rutas y accesos urbanos.
Las tareas se llevaron adelante mediante controles móviles y fijos, con participación de operadores viales y personal policial, quienes realizaron verificaciones vehiculares, controles de alcoholemia y fiscalización del cumplimiento de las normativas vigentes en materia de tránsito.
Las acciones formaron parte de un esquema integral de prevención orientado a disuadir conductas de riesgo en la vía pública y detectar irregularidades vinculadas a la circulación vehicular.
En ese marco, los agentes inspeccionaron documentación obligatoria, verificaron dominios en sistemas informáticos oficiales y controlaron el estado general de los rodados. El despliegue incluyó además la articulación con otras áreas policiales y organismos municipales, lo que permitió ampliar el alcance de los operativos.
De acuerdo con la información oficial, como resultado de estas intervenciones se recuperaron cinco vehículos de distintos portes que presentaban pedidos de secuestro activos por parte de la Justicia.
Asimismo, se registraron numerosas infracciones al régimen de tránsito, se incautaron motocicletas y automóviles que no cumplían con la normativa vigente y se detectaron conductores que circulaban bajo los efectos del alcohol.
SECUESTRO DE VEHÍCULOS
CON PEDIDOS JUDICIALES
En Charata, efectivos de la Policía Caminera realizaron el secuestro de un acoplado que registraba un pedido activo desde el 9 de junio de 2021. La medida se concretó tras una verificación de rutina que permitió detectar la irregularidad en los registros oficiales, lo que motivó la inmediata intervención policial para proceder a la incautación del rodado.
Posteriormente, en la misma localidad, los agentes incautaron un automóvil Renault Duster que también presentaba un pedido de secuestro activo, en este caso desde el 27 de diciembre de 2021.
Ambos requerimientos habían sido emitidos por la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), lo que dio lugar a la actuación correspondiente para poner los vehículos a disposición de la autoridad judicial competente.
En Juan José Castelli, operadores viales trabajaron en conjunto con la División Investigaciones Complejas Interior para concretar el secuestro de un automóvil Corsa Classic.
Durante el control, se constató que el vehículo tenía un pedido activo desde el 22 de marzo de 2018, solicitado por autoridades judiciales de Santa Fe.
El procedimiento se realizó luego de consultar las bases de datos policiales y verificar los antecedentes del rodado, lo que permitió confirmar la vigencia del pedido judicial. Tras corroborar la información, los agentes procedieron al secuestro del automóvil y a la correspondiente notificación de las actuaciones legales pertinentes.
Por otra parte, en el Puesto de Control Caminero de Puerto Eva Perón, personal policial incautó un automóvil Fiat Cronos que presentaba pedido de secuestro activo desde el 23 de febrero de 2026.
En este caso, la solicitud había sido emitida por la Policía Federal Argentina (PFA), lo que motivó el inmediato traslado del vehículo a disposición de la Justicia.
CONTROLES EN RESISTENCIA Y Operativos CON MUNICIPIOS
En Resistencia, operadores de turno secuestraron una motocicleta Honda Wave que presentaba pedido de secuestro desde el 9 de enero de 2026.
El rodado estaba vinculado a una causa por supuesto robo a mano armada, motivo por el cual los efectivos procedieron a su incautación tras constatar la situación en los sistemas de verificación.
En paralelo, se desarrollaron operativos conjuntos con personal municipal en Barranqueras y Sáenz Peña. Estas acciones se orientaron a reforzar el cumplimiento del Código de Faltas Provincial, establecido en la Ley 850-J, mediante controles coordinados entre autoridades policiales y municipales.
Como resultado de estas intervenciones, se procedió al secuestro de 65 motocicletas y 22 automóviles que circulaban en infracción a la normativa vigente. Los vehículos presentaban irregularidades relacionadas con la documentación, condiciones de circulación o incumplimiento de las disposiciones establecidas en el régimen contravencional.

