El director del Distrito 1 de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Trangoni cuestionó el discurso de apertura de sesiones ordinarias del presidente Javier Milei y afirmó que no hubo anuncios concretos para el sector agropecuario.
Además, puso en duda las cifras mencionadas sobre el rendimiento del algodón en el Chaco y advirtió sobre la crítica situación que atraviesan los pequeños productores.
En declaraciones a Radio Facundo Quiroga, el dirigente rural sostuvo que el mensaje presidencial se centró más en confrontaciones políticas que en propuestas para el campo. «En verdad no hizo ningún anuncio. Lo único que vimos fue agredir y responder insultos. El Presidente debería estar por encima de esas discusiones y demostrar otra actitud», expresó.
Cuestionamientos a los datos sobre el algodón
Durante la entrevista, Trangoni también se refirió a las cifras que el mandatario mencionó sobre la producción algodonera en el Chaco. Según señaló, el Presidente habló de rendimientos de 600 kilogramos por hectárea frente a más de 1.000 kilogramos en otras regiones, una comparación que, a su entender, no contempla las condiciones reales de producción.
«El algodón depende muchísimo del clima. Si llueve poco o demasiado, la producción cambia totalmente. Decir que el Chaco produce 600 kilos por hectárea y compararlo con otras zonas sirve para la tribuna, pero no explica la realidad productiva», afirmó.
En ese sentido, el dirigente rural remarcó que los rendimientos varían año a año según factores climáticos y económicos. «Cuando el clima acompaña se puede producir más, pero el problema es que hoy no tenemos el respaldo que teníamos en otros momentos», agregó.
La desaparición
del pequeño productor
Uno de los puntos centrales de su análisis fue la pérdida progresiva de los pequeños productores en la provincia. Trangoni aseguró que la eliminación de herramientas de asistencia, como fondos compensadores o políticas de apoyo al sector algodonero, aceleró ese proceso.
«Al desaparecer esas políticas, el productor de menos de 100 hectáreas prácticamente desapareció. Muchos tuvieron que alquilar sus campos o directamente venderlos», advirtió.
Según explicó, la actividad se fue concentrando en unidades productivas más grandes, lo que cambió la estructura agraria de la provincia. «Hoy vemos cómo el avance de los productores más grandes se fue consolidando y el pequeño productor quedó relegado», sostuvo.
El riesgo de la concentración
de tierras
El dirigente también alertó sobre un fenómeno creciente: la venta de campos por parte de productores familiares que ya no logran sostener la actividad.
«Con el tiempo se va a producir una venta masiva de campos. Muchos pequeños productores terminan vendiendo porque ya no pueden sostener la producción», señaló.
Trangoni explicó que, en muchos casos, la rentabilidad del campo no alcanza para sostener a una familia. «Hay productores que venden sus tierras y con ese dinero compran un terreno en la ciudad, construyen algunos departamentos y obtienen un ingreso mensual que el campo ya no les da», describió.
Impacto en la cadena algodonera
El dirigente de FAA también advirtió que la crisis no afecta únicamente a los productores, sino a toda la cadena productiva vinculada al algodón.
«La cadena textil es una de las que más trabajo genera en la Argentina: desde la siembra, la cosecha y el desmote hasta la industria textil. Sin embargo, nadie habló de eso en el discurso», cuestionó.
En ese sentido, subrayó que si la superficie sembrada continúa reduciéndose, el impacto se sentirá en toda la economía regional. «Si se deja de sembrar algodón, ¿qué van a hacer los desmontadores, los trabajadores de las plantas y todos los que viven de esta actividad?», planteó.
Reunión con productores
en el interior
Al cierre de la entrevista, Trangoni señaló que se reuniría con productores que atraviesan dificultades en el sector.
«Voy a escucharlos porque ellos lo pidieron. No quieren hablar con funcionarios ni con ministros; primero quieren plantear sus problemas a quienes representamos al sector», explicó.
Finalmente, el dirigente remarcó que la prioridad debe ser defender a los pequeños y medianos productores. «Yo represento a los productores de menos de 100 hectáreas y me siento parte de ellos. El desafío es sostenerlos para que no tengan que abandonar el campo y terminar en las ciudades», concluyó.

