La maldad en su pura expresión: un perro fue enterrado vivo y rescatado por bomberos de la Policía del Chaco. Buscan a los energúmenos que hicieron este daño.
Tras el aviso de una vecina, una dotación acudió al lugar donde constató que un can se encontraba atrapado adentro de un pozo de tierra, observando únicamente su cabeza.
Con la utilización de palas y trabajo manual, el personal logró extraer al animal con vida. Posteriormente, una vecina se hizo cargo del perro para brindarle los cuidados correspondientes.
Desde la Policía se recuerda la importancia de alertar de inmediato ante situaciones similares y de brindar protección a los animales, promoviendo el cuidado y el respeto hacia ellos.
Paralelamente, y ante la sospecha que ese perro no cayó en ese pozo, se inició una investigación para determinar a quienes lo habrían colocado allí.
EN PLAZA
En un operativo contra el tráfico ilegal de fauna silvestre, efectivos de la Sección Rural de Presidencia de La Plaza recuperaron dos ejemplares de coatí que estaban siendo comercializados de manera ilícita. Un joven (22) fue detenido.
La intervención se originó mediante al monitoreo en las redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Los agentes de la Sección Rural detectaron publicaciones en grupos de WhatsApp donde se ofrecían «cachorros de Coatí», una especie protegida cuya comercialización está estrictamente prohibida por la Ley de Conservación de la Fauna (Ley 22.421).
Tras investigar la localización del usuario, el personal policial interceptó en la Quinta 76 a dos ciudadanos que tenían una caja con los dos animales.
Se trataba de un joven (22) y un menor de edad (14), quienes fueron trasladados a la unidad policial mientras se procedía al secuestro de los ejemplares.
El médico veterinario policial realizó una evaluación exhaustiva del estado de salud de los pequeños ejemplares para determinar sus condiciones físicas.
La Fiscalía Rural y Ambiental de General San Martín dispuso que los coatíes sean restituidos a su hábitat natural, una vez concluido el chequeo sanitario.
En cuanto a los jóvenes, el mayor (22) fue notificado de su aprehensión por infracción a la Ley de Fauna, mientras que el menor fue entregado a sus padres tras la intervención de la Unidad de Protección Integral (UPI).

