El diputado provincial del bloque justicialista, Luciano Moser, entrevistado por LA VOZ DEL CHACO, advirtió sobre el fuerte deterioro de la economía familiar y el crecimiento sostenido del endeudamiento en los hogares, a partir de un proyecto de resolución presentado en la Legislatura.
Basado en datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), señaló que la morosidad alcanzó el 9,3% en diciembre de 2025, el nivel más alto en quince años, con un incremento continuo durante los últimos quince meses y una suba exponencial respecto al 2,5% registrado en diciembre de 2024.
El legislador subrayó además la gravedad del fenómeno en el sector de billeteras virtuales, donde la morosidad trepa al 25% y las tasas de interés resultan hasta un 90% más altas que en el sistema financiero tradicional, con costos financieros que llegan al 300% anual.
Moser explicó que el problema central radica en que las familias han comenzado a endeudarse para cubrir gastos corrientes básicos -como alimentos, servicios públicos y combustible-, lo que genera una «espiral sin salida» al recurrir a nuevos créditos para cancelar deudas previas. Identificó como causas principales la pérdida del poder adquisitivo del salario frente a la inflación y el fuerte incremento de las tarifas de servicios públicos tras la quita de subsidios.
En este contexto, advirtió que los ingresos «pulverizados» y el aumento del peso de los servicios en la Canasta Básica agravan la capacidad de pago, generando incluso procesos de cesación de pagos, judicialización de deudas y casos de quiebra personal.
En cuanto a las soluciones, el diputado planteó la necesidad urgente de recomponer salarios por encima de la inflación, frenar los aumentos tarifarios y fortalecer políticas públicas que permitan aliviar la carga financiera de los hogares. También propuso avanzar en mecanismos de consolidación de deudas y en iniciativas legislativas que, en el marco de la defensa del consumidor, faciliten acuerdos entre familias y entidades financieras.
Asimismo, advirtió que la caída del consumo impacta directamente en el entramado pyme y el empleo, y alertó que, sin intervención estatal, la crisis tenderá a profundizarse, consolidando un escenario de mayor endeudamiento, menor capacidad de pago y creciente conflictividad social.
Así transcurrió parte del diálogo.
-Diputado Luciano Moser, bienvenido a LA VOZ DEL CHACO, hablaremos de la situación de la microeconomía, la economía familiar, las familias que comienzan a mostrar alza en un índice preocupante: el endeudamiento, teniendo en cuenta este contexto macroeconómico que también sufre el impacto de una guerra a gran escala en Oriente. ¿Qué lectura hace de la situación? Ya hay un instrumento legislativo en la Cámara de Diputados para poder accionar al respecto.
-Sí, presenté un proyecto de resolución, el proyecto 457, donde expongo la preocupación por este índice de morosidad que viene sufriendo la familia argentina y, en particular, las familias chaqueñas. Hago mención al último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA), a diciembre de 2025, donde ya menciona que la tasa de morosidad es del 9,3% para los hogares. Esta tasa es la más alta de los últimos 15 años, es la más alta desde 2010. Y viene creciendo hace 15 meses.
Y la verdad es que es muy preocupante la cuestión del endeudamiento de la familia. Y si comparamos diciembre de 2025 contra diciembre de 2024, en diciembre la tasa fue del 2,5%; o sea que así se cuadruplicó la morosidad en un año. Y también la otra problemática, que es aún más preocupante, es que ya existe una preocupación en el sistema financiero tradicional por la clara posibilidad de impago de las familias y la pérdida de rentabilidad del sistema financiero.
El problema se agudiza cuando hablamos de entidades no financieras, que es lo que se conoce hoy como fintech o billeteras virtuales. En este caso, en ese sector, la morosidad aumenta, como también aumentan las tasas de interés con las que la familia toma el crédito. La morosidad en las billeteras virtuales ya alcanza, en diciembre de 2025, el 25%. Y también este informe del Banco Central hace una comparación de tasas desde 2019 a 2025 entre lo que técnicamente se clasifican como entidades financieras y entidades no financieras.
Entidades financieras, lo que son bancos públicos y privados; y entidades no financieras, como dije anteriormente, fintech y billeteras virtuales. El resultado es que en las billeteras virtuales la tasa de interés es un 90% más cara. Y para concluir sobre el tema, es muy preocupante la volatilidad de la tasa de interés a la hora de que una familia va y quiere tomar un crédito.
O sea, si voy a un banco, voy a tener una tasa, un costo financiero. Si me endeudo con la tarjeta de crédito, voy a tener otro costo. Y si voy a una billetera virtual, tengo otra tasa de interés. Hay que hacer un resumen más actual: a febrero de 2026, en el sistema financiero, en los bancos, el costo financiero -es decir, la tasa efectiva anual- rondaba entre el 90% y el 110%.
En cambio, en billeteras virtuales, en febrero de 2026, estamos hablando de entre 250% y 300% de costo financiero, que es la tasa efectiva anual. Así que, bueno, esto es muy grave y es algo que están sufriendo hoy las familias chaqueñas.
Bueno, según su diagnóstico, son los perfiles importantes al momento de saber quiénes son las personas que están entrando en esto que usted llama una espiral sin salida para las familias en cuanto a su financiamiento cotidiano. En ese sentido también me parece clave poder analizar las causas. Esto es un diagnóstico, una foto de la actualidad. Pero, bueno, ¿qué ocurrió para que las familias lleguen a este nivel de morosidad, a este nivel de endeudamiento y que hoy no puedan cumplir en tiempo y forma con sus pagos? Hay una regla básica financiera que se enseña: uno nunca debe tomar deuda para gastos corrientes, porque esto puede ocasionar, en el mediano plazo, problemas de pago. Sin embargo, puertas adentro de la familia ocurre todo lo contrario.
Las familias se están endeudando para gastos corrientes: se endeudan para comprar comida en el supermercado, para pagar la factura de luz, para pagar la factura del agua, para cargar combustible. Y cuando el tope de la tarjeta no permite más financiamiento, hoy recurren a lo que son las billeteras virtuales para seguir manteniendo su consumo.
También van a ese tipo de crédito para pagar la tarjeta. Entonces, la verdad es que lo peor que uno puede hacer financieramente es terminar tomando deuda para pagar deuda, porque se arma una bola de nieve, una trampa en la cual las familias no pueden salir. Pero claramente esto tiene dos causas muy importantes. Una es la pérdida del poder adquisitivo del salario: el salario viene perdiendo frente a la inflación, y esto le quita poder de compra a la familia, que para mantener su consumo se tiene que endeudar. Y el segundo gran problema es el incremento de los servicios públicos.
Debido a la quita de subsidios nacionales, servicios públicos como luz, agua y transporte crecieron exponencialmente. Entonces hoy, en esa canasta básica total que la familia tiene que consumir para vivir, el peso de los servicios absorbe mucho más que el de los bienes. Esa es la problemática que existe, que tiene dos grandes responsables -según plantea-: el rumbo económico aplicado a nivel nacional y su correlato provincial. Además, señala que no se observan políticas públicas ni programas que atiendan esta problemática.
Inclusive, sostiene que las medidas del gobierno provincial tienden a profundizar la situación. Si uno toma el aumento a los empleados estatales que dio el gobierno provincial en 2025, perdieron 25 puntos de poder adquisitivo: hubo un solo aumento del 6,5% y la inflación terminó siendo del 31,5%. Comienza 2026 nuevamente con pérdida de poder adquisitivo. Se anunció para febrero un aumento del 3% para docentes y policías, y luego un 3% y un 2% para el escalafón general.
Sin embargo, la inflación de enero y febrero, según datos oficiales del Indec, fue de 2,9% en enero y 2,9% en febrero, acumulando un 5,9%. Es decir, el aumento ya fue absorbido por la inflación de los primeros meses del año. Por otro lado, se realizaron audiencias públicas para aumentar la boleta de luz y de agua, dos servicios esenciales para vivir. Se solicitó una nueva autorización para incrementar la factura de luz en un 70% y la de agua en un 130%.
Entonces, con salarios que crecen poco y servicios que aumentan fuertemente, las familias —ya endeudadas— ven agravada su situación. Esto va a seguir empeorando la situación de cesación de pagos, donde ya existen inicios judiciales y casos de familias que están solicitando su quiebra como personas físicas. Hace tiempo que no se escuchaba este término: personas físicas solicitando su quiebra porque no pueden cumplir con sus compromisos. Y esto implica recurrir a la Justicia para definir de qué manera se va a resolver el conflicto con los acreedores: bancos, tarjetas de crédito, entidades financieras tradicionales y también las billeteras virtuales.
Además, existe una gran facilidad para endeudarse: con un celular, tocando un botón, se puede acceder a un crédito. Muchas veces la familia lo hace por necesidad, a pesar de las altas tasas de interés, que pueden llegar al 300% o 400%. Y eso, siempre y cuando se cumpla en tiempo y forma. Porque si no se paga, la tasa termina siendo aún mayor. Entonces, la verdad es que la situación es muy compleja.
El resumen es que los ingresos de las familias están pulverizados y las medidas actuales tienden a profundizar este escenario.
«Si no se toman medidas urgentes, la cesación
de pagos y la judicialización serán inevitables»
-Caída del poder adquisitivo, tarifazo y tasas de interés elevadísimas. Además, una ausencia muy evidente en educación financiera y educación digital, por lo que usted señala. Más allá de este diagnóstico, ya se encuentra el proyecto de resolución, el instrumento legislativo para que desde Diputados se pueda responder a esta realidad que está afectando a las familias del Chaco y a muchas otras familias en el resto del país. Tenemos entendido que son datos que se desprenden del Banco Central, de organismos oficiales. Moser, ¿cuáles son las soluciones que plantea para que el Estado pueda asistir, esté presente y hacer siquiera algún rescate a las familias que se encuentran ya en esta situación?
-Bien, a ver, la primera medida que tiene que tomar el gobierno provincial, como también el nacional -aunque está yendo a contramano-, es otorgar incrementos salariales por encima de la inflación. En el corto plazo, las familias tienen que recuperar poder de compra, digamos, para poder de esta manera ir teniendo capacidad de repago de su deuda.
Es el primer análisis que uno tiene que hacer. Y la verdad es que hay que decir que este tipo de ideología con la que se gobierna, de derecha, del radicalismo, ve siempre al salario como un costo, como un costo de producción. Y el salario, además de ser un costo, es consumo.
Entonces, la verdad es que también esta pérdida de poder adquisitivo que tienen las familias, que las termina endeudando, está afectando al entramado pyme empresarial del Chaco, porque al haber caída del consumo por menor poder de compra, hay menos ventas y pérdida de rentabilidad. Esto también genera una destrucción fenomenal de empresas y de empleo en la Argentina, y el Chaco es parte de esa destrucción.
Entonces, lo primero que hay que hacer es incrementar claramente los salarios y también poner un poco de defensa y de freno a la quita de subsidios que hoy tienen los servicios públicos, porque no puede ser la solución seguir incrementando las tarifas cuando la gente no puede pagar.
Hoy, ¿qué ocurre también? Cuando tengo dos boletas acumuladas de Secheep y me llega el aviso de corte, la gente se desespera y termina tomando un crédito desde la ventanilla virtual para pagar esa factura y evitar que le corten la luz. Pero después no termina pudiendo pagar ni la factura que le queda ni el crédito, entonces entra en una espiral de endeudamiento por donde uno lo mire, de la que no puede salir.
Entonces, claramente hay que recuperar el poder adquisitivo del salario, hay que poner un freno a los incrementos de los servicios públicos y establecer medidas para que la gente pueda salir adelante en el corto plazo.
Sin embargo, uno ve que ocurre todo lo contrario, porque a nivel nacional ya el ministro de Economía anunció que no va a homologar paritarias por encima del 2%. Es una noticia nacional, cuando la inflación, como dije anteriormente, fue del 2,9% en enero y del 2,9% en febrero, y se plantea no aumentar más del 2%. Es decir que los salarios van a ser la variable de ajuste y las familias van a quedar en una espiral sin salida.
En mi caso particular, ya estoy trabajando en un proyecto de ley que trata de una bonificación en el marco de la Ley de Defensa del Consumidor, que estamos terminando de elaborar con el equipo para presentarlo próximamente, buscando una solución desde el lado de las familias, para que el Estado pueda intervenir en ese sentido y brindar una salida consensuada entre la entidad financiera y la familia. Porque acá va a haber, en el corto plazo, una decisión política muy importante entre el gobierno nacional y el gobierno provincial.
Va a haber cesación de pagos y va a haber judicialización por parte de las familias, solicitando incluso su quiebra. Pero también va a haber judicialización de la deuda de consumo por parte de las entidades financieras hacia las familias que no puedan pagar, con embargo de bienes y todo lo que eso implica.
Entonces, ahí va a tener que haber una decisión política sobre a quién va a defender el gobierno: si a la entidad financiera o a la familia, o si se construye un punto de encuentro de consenso frente a una problemática que es generalizada. Todas las familias argentinas están pasando por esto.
El gobierno de Corrientes, por ejemplo, en la apertura de sesiones que encabezó Valdés, anunció una consolidación de deuda a través del banco provincial. ¿Por qué cito este ejemplo? Porque es un problema generalizado y los gobiernos están viendo cómo pueden dar respuestas.
En ese sentido, la provincia también lanzó una consolidación en noviembre y diciembre de 2025 que, por la información que tengo, no muchos empleados públicos pudieron aprovechar debido a los requisitos burocráticos exigidos. Así que esa podría ser otra alternativa: mejorar ese programa, porque la verdad es que, según muchas personas que se acercaron a consultarme, no pudieron acceder por los montos mínimos requeridos, por la relación entre sueldo y deuda, y por otras condiciones.
Muchos no lograron ingresar a esa consolidación anunciada con bombos y platillos, pero cuyos resultados hoy no se ven.
Tal vez esa sea otra alternativa: mejorar esa política pública para que las familias puedan salir de esta asfixia financiera que hoy las afecta.
Asimismo, el programa Corrientes Sostiene, lanzado la semana pasada, también apunta a la consolidación de deudas, y aparecen como posibles respuestas desde los bancos provinciales, lo cual también es muy importante».

