Tres hampones, disfrazados de policías, asaltó a una familia en Resistencia. Fue ayer a la madrugada en la calle Brasilia, en la zona sur de la ciudad.
Una familia fue la víctima de esta desventura dramática cuando los sorprendió golpes en la puerta, donde escucharon que abran, presentándose como guardianes de la ley.
Asustados, pero obedientes, les permitieron pasar y terminaron mal: los delincuentes se llevaron una importante cantidad de bienes para escapar en motos.
Fuentes policiales informaron a LA VOZ DEL CHACO que este episodio sucedió alrededor de las 3, cuando la víctima, la señorita R.M.G. (23) escuchó ruidos extraños en el sector frontal de su domicilio.
Desde su ventana, observó a tres sujetos con prendas oscuras, chalecos similares a los policiales, cascos colocados y pasamontañas, quienes se desplazaban en dos motocicletas Honda Tornado, una negra y otra blanca. Uno de ellos vociferó: ¡Abrí la puerta, somos la Policía!
La moradora hizo caso a la orden y abrió la puerta de ingreso y eso fue su perdición.
Uno de los sujetos la apuntó con una escopeta y accionó su corredera.
Al ingresar, los delincuentes, con prendas largas negras y pasamontañas, comenzaron a revisar la vivienda en busca de objetos de valor, arrojando elementos al suelo y gritando: ¡Donde está la plata, si Naza ya me dijo, ya sabemos todo!».
Durante el violento ingreso, R. fue empujada y recibió golpes en el cuello y en el costado, aunque sin lesiones de gravedad.
Además, fue atada de manos con un cinturón de cuero. Los delincuentes lograron sustraer un televisor de 50 pulgadas RCA, dos teléfonos celulares Samsung (A14 y A13), una tablet LUO,celeste y amarillo; y un tubo de gas amarillo.
La víctima reconoció a uno de los agresores por su tono de voz y contextura física, identificándolo como N.N., apodado Naza, quien en el pasado frecuentaba su domicilio.
Tras el robo, los delincuentes huyeron en las motocicletas con los bienes sustraídos. La situación se agravó cuando la propia hermana de la víctima, G.L.D. (39), quien reside en una vivienda contigua, fue encontrada atada y pudo ser auxiliada por R.
La mujer manifestó que no quiso ser examinada por un médico policial porque no presentaba lesiones visibles.
El hecho fue calificado como una verdadera resistencia con armas y vestimentas policiales, un modus operandi que alarma a los vecinos.
La víctima expresó su temor y expresó su deseo de que se haga justicia, aunque hasta el momento no hay detenidos en relación a este violento incidente.
A.E.I. (31) fue quien prestó declaración testimonial en la causa, pero dijo no escuchó nada extraño esa noche.
Las investigaciones continúan en marcha, y las autoridades trabajan para identificar y detener a los responsables de este impactante robo.
Para empezar, cuentan con la identidad de uno de los sospechosos y sería en cuestión de horas dar con su paradero y el de los cómplices.
También deberán averiguar cómo fue que consiguieron chalecos de la Policía.

