Gustavo Larrea trazó un duro diagnóstico sobre la situación del transporte público y de larga distancia en el país. Alertó que la eliminación de las compensaciones nacionales por pasajes gratuitos para personas con discapacidad terminará impactando en las tarifas, denunció la desaparición de empresas en el interior y aseguró que el transporte urbano del Chaco atraviesa «el peor momento de su historia».
Además, confirmó que muchas compañías no podrán afrontar el pago del medio aguinaldo y reclamó medidas urgentes al gobierno nacional.
La crisis del sistema de transporte público y de larga distancia sumó un nuevo capítulo tras la decisión del Gobierno nacional de eliminar el régimen de compensaciones económicas que el Estado abonaba a las empresas por los pasajes gratuitos otorgados a personas con discapacidad y otros grupos alcanzados por leyes especiales.
La medida, oficializada a través de la resolución 28/2026 de la Secretaría de Transporte, generó fuerte preocupación en las cámaras empresariales del sector, que desde hace meses vienen advirtiendo sobre un escenario económico crítico marcado por la caída de pasajeros, el aumento de costos, la eliminación de subsidios y las dificultades para afrontar salarios e impuestos.
En ese contexto, el presidente de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor del Chaco (Cetach) y dirigente de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap), Gustavo Larrea, brindó en diálogo con LA VOZ DEL CHACO un extenso análisis sobre la situación actual y aseguró que el impacto de la nueva disposición terminará trasladándose al valor del boleto.
«A priori, lo que estamos hablando en Fatap es un tema sobre el cual todavía no decidimos si vamos a hacer alguna presentación formal o un comunicado, pero claramente esto va a terminar afectando el costo del pasaje en general», sostuvo.
Larrea explicó que hasta ahora el Estado absorbía parte de esos costos mediante un esquema de compensaciones dirigido a las empresas de transporte de larga distancia. Con la eliminación de ese mecanismo, las compañías deberán encontrar otra forma de afrontar esa pérdida de ingresos.
«Ese costo antes lo absorbía el Estado mediante una compensación específica. Si eso no se restituye, las empresas tendrán que analizar qué medidas tomar para cubrir ese faltante», afirmó.
«El costo terminará impactando
en los pasajeros»
El dirigente empresarial consideró que el escenario más probable será el traslado de ese costo a las tarifas que pagan los usuarios comunes.
«Lo que estamos viendo en Fatap es que eso seguramente se va a trasladar al pasaje en la mayoría de los casos», señaló.
Según explicó, algunas compañías podrían intentar absorber parcialmente el impacto económico, aunque advirtió que muchas ya se encuentran funcionando con márgenes mínimos.
«Todo depende del porcentaje que representaban esas compensaciones dentro de los ingresos de cada empresa. Hay casos donde podía representar un dos, un cinco o hasta un diez por ciento», detalló.
Larrea sostuvo que las empresas del sector ya vienen soportando un contexto financiero extremadamente delicado y que esta nueva medida podría profundizar aún más la crisis. «Las empresas particulares están absorbiendo costos muy complicados. Cuando esos costos llegan a un límite donde ya no se pueden cubrir, empiezan las reducciones de servicios, la eliminación de trazas y otras afectaciones al sistema», advirtió.
En ese sentido, aseguró que el panorama podría derivar en una disminución de frecuencias y una menor conectividad para distintas localidades del interior.
«Siempre termina afectándose el servicio más necesario, porque cuando no se puede sostener el costo operativo se reducen recorridos y desaparecen servicios», expresó.
La desregulación y la concentración del mercado
Larrea también analizó el escenario del transporte de larga distancia luego de las medidas de desregulación impulsadas por el gobierno nacional. Según explicó, el nuevo esquema está favoreciendo principalmente a los grandes grupos empresarios, mientras que las empresas pequeñas atraviesan una situación crítica.
«Lo que está pasando actualmente es una consolidación de los grupos más concentrados, que son los que tienen capacidad de absorber recorridos y operar con costos más bajos», afirmó.
En contrapartida, aseguró que muchas compañías más chicas directamente dejaron de existir.
«Hay empresas que están cerrando operaciones, quebrando o desapareciendo. Las últimas estadísticas indican que cerca de 147 empresas desaparecieron en el interior del país en materia de transporte de larga distancia», reveló.
El dirigente remarcó que esa pérdida de empresas no sólo afecta a los empresarios, sino también a miles de trabajadores y usuarios del interior del país.
«Se redujo la cantidad de empresas, se redujo la cantidad de unidades y también cayó de manera notoria la cantidad de trabajadores en el sistema», sostuvo.
La competencia con las líneas aéreas
Otro de los puntos señalados por Larrea fue la dificultad que atraviesan las empresas para competir con las líneas aéreas en determinadas rutas.
«Las empresas cada vez tienen márgenes más chicos y ya no pueden competir con las líneas aéreas. Eso obliga a cerrar servicios que no son rentables», explicó.
Según indicó, esa situación provocó la desaparición de numerosas conexiones de larga distancia en distintas provincias del país. «Hay muchísimos servicios del interior que han desaparecido», lamentó.
El dirigente explicó que el problema se agrava porque muchas localidades pequeñas dependen exclusivamente del transporte terrestre para mantener su conectividad.
«Cuando desaparece una línea de larga distancia, muchas veces se deja aisladas a ciudades enteras que no tienen otra alternativa de transporte», remarcó.
«El transporte urbano está en su peor momento»
Consultado sobre la situación del transporte urbano, Larrea fue aún más contundente y aseguró que el sistema atraviesa la crisis más profunda de las últimas décadas.
«La situación del transporte urbano está en su peor momento, no sólo en el Chaco sino prácticamente en todo el país», afirmó. Sin embargo, sostuvo que en la provincia existen dificultades adicionales vinculadas a la ausencia de políticas públicas de movilidad.
«Acá no se trata solamente de que el colectivo ya no puede competir con Uber o con las motos. También hay una carencia total de políticas públicas orientadas al sistema de transporte», señaló.
Larrea cuestionó especialmente la falta de controles sobre motocicletas y la ausencia de medidas para priorizar el uso del colectivo.
«Cada vez las motos tienen más espacio y el transporte público menos. Incluso en las paradas destinadas al colectivo hay un descontrol total», sostuvo.
Según explicó, muchas decisiones urbanas terminan favoreciendo el crecimiento del transporte individual por encima del sistema público.
«En vez de incentivar el uso del colectivo, las políticas terminan orientándose al motovehículo», criticó.
La comparación con Corrientes
Durante la entrevista, Larrea comparó la situación del transporte en Resistencia con el sistema que funciona en Corrientes y señaló que la diferencia radica en la planificación urbana y en las políticas públicas aplicadas.
«En Corrientes existen políticas públicas destinadas a la creación de trazas preferenciales e inclusivas. Se viene trabajando de una forma diferente», indicó.
El dirigente explicó que, pese a tener tarifas similares, el sistema correntino registra mucha mayor cantidad de pasajeros.
«Corrientes tiene casi el doble de pasajeros por kilómetro que el Chaco. Nosotros estamos prácticamente en la mitad», aseguró.
Para Larrea, esa diferencia demuestra que el problema no pasa exclusivamente por el valor del boleto. «Acá no se trata solamente de plata. También se necesitan políticas públicas adecuadas para incentivar el uso del transporte público», manifestó.
El impacto del aumento del combustible
Otro de los factores que golpean con fuerza al sector es el incremento sostenido del precio del gasoil. «En los últimos meses tuvimos casi un 57% de aumento en el combustible», afirmó.
Larrea vinculó esa suba con el contexto internacional y con el aumento del precio del petróleo. «Las cuestiones externas vinculadas a la guerra con Irán elevaron el precio del crudo y eso impactó directamente en el combustible», explicó.
Según indicó, las empresas no estaban preparadas para afrontar semejante incremento de costos. «Hoy las empresas tienen dificultades incluso para cargar combustible y poder operar normalmente», aseguró.
El dirigente sostuvo que el aumento del gasoil se convirtió en uno de los principales problemas para sostener el funcionamiento diario de las unidades.
«El combustible es uno de los costos más importantes del sistema y hoy se volvió prácticamente imposible de absorber», afirmó.
Crisis salarial y atraso tarifario
Larrea también se refirió al problema salarial y aseguró que las empresas arrastran fuertes dificultades para afrontar los compromisos con los trabajadores. «Los salarios hace tiempo que no están cubiertos por tarifa», señaló.
Según explicó, el atraso tarifario y la caída de pasajeros generaron un fuerte deterioro financiero en las compañías. «Cada vez se hace más difícil pagar los sueldos y sostener el sistema operativo», indicó.
El dirigente aseguró que actualmente muchas empresas sólo logran cubrir parcialmente los haberes mensuales.
«Las empresas están llegando a pagar el salario neto, pero ya no pueden afrontar el costo salarial total con aportes y contribuciones», reveló.
Empresas en preventivo
de crisis
Larrea confirmó además que varias firmas del transporte chaqueño atraviesan procesos preventivos de crisis debido a la delicada situación económica.
«Excepto el Grupo Navarro, el resto de las empresas importantes del sistema están en procesos preventivos de crisis», sostuvo. Entre ellas mencionó a Ersa, al Grupo 2 y a San Fernando Urbano.
El dirigente también cuestionó la presión impositiva y los embargos impulsados por Arca sobre las cuentas empresariales.
«Fatap viene solicitando una mirada especial para el transporte público del interior, sobre todo después de la eliminación de los subsidios nacionales», expresó.
Según explicó, el sector necesita urgentemente planes especiales de financiación y alivio fiscal. «Las empresas ya no tienen recursos y muchas están recurriendo a concursos preventivos o acuerdos para intentar reencauzar sus deudas», indicó.
«No hay posibilidades de pagar el aguinaldo»
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando Larrea fue consultado sobre el próximo pago del Sueldo Anual Complementario (SAC). «No hay posibilidades de que las empresas puedan afrontar durante este mes la primera cuota del aguinaldo», afirmó de manera categórica.
El dirigente explicó que la situación financiera ya no permite asumir nuevos compromisos salariales. «Si se sigue sosteniendo el sistema con los mismos aportes y sin resolver cuestiones pendientes como el gasoil o el impacto salarial, realmente las empresas no están en condiciones de afrontar el SAC», advirtió.
Larrea señaló que las cámaras empresariales mantienen conversaciones con autoridades provinciales para intentar encontrar una solución. «Venimos hablando con la Subsecretaría de Transporte para ver qué alternativa se puede encontrar y evitar nuevos inconvenientes», indicó.
Sin embargo, reconoció que el panorama inmediato es extremadamente complejo. «Las empresas están llegando a medias al pago del salario y mucho menos pueden hacer frente al aguinaldo», concluyó.

