El Chaco cerró el primer trimestre de 2026 con superávit fiscal por primera vez desde el inicio de 2024, según un informe de la consultora Politikon Chaco elaborado en base a datos del Ministerio de Hacienda y Finanzas provincial.
El resultado primario fue positivo en un equivalente al 6,8% de los ingresos totales y el financiero llegó al 2,7%, una mejora significativa frente al mismo período de 2025, cuando ambos indicadores habían sido deficitarios.
El superávit se explica, fundamentalmente, por un recorte del gasto total del 13,2% en términos reales interanual, una caída superior a la de los ingresos, que también retrocedieron pero en menor medida: 8% real interanual. En valores constantes a precios de marzo de 2026, eso equivale a una baja de erogaciones por $163.383 millones frente a una pérdida de recursos de $95.581 millones respecto al mismo trimestre del año anterior.
Dentro del gasto, el ítem que más peso tuvo en el ajuste fue el gasto en personal, que cayó 13,4% real interanual y concentró el 49% del recorte total, equivalente a $80.202 millones en moneda constante. También bajaron las prestaciones de la Seguridad Social (-9,5%), las transferencias corrientes al sector público (-27,2%) y los bienes de consumo, que registraron la mayor baja relativa: 44,7% real.
En sentido contrario, los intereses de la deuda pública subieron 23,8% y explicaron la mayor expansión del gasto en términos absolutos, con $8.673 millones adicionales.
Por el lado de los ingresos, la estructura siguió siendo altamente dependiente del financiamiento nacional: los recursos tributarios de origen nacional -coparticipación y otros automáticos- representaron el 69,5% del total ingresado en el trimestre y explicaron el 69% de los recursos perdidos respecto a 2025, unos $66.186 millones.
El informe aclara que el superávit trimestral, pese a ser una mejora concreta, no revierte el panorama acumulado de los últimos dos años: desde el inicio de 2024 hasta el cierre del primer trimestre de 2026, la provincia acumula un déficit primario del 2,3% de sus ingresos y uno financiero del 6,1%.

