La desaparición de Jonathan Blanco sigue siendo un misterio y la investigación sumó este jueves una serie de medidas a fin de reconstruir sus últimos movimientos y ampliar el radio de búsqueda del joven, de quien se desconoce su paradero desde el pasado 30 de mayo.
Fuentes judiciales confirmaron que el Equipo Fiscal N° 1 dispuso la recepción de dos testimoniales consideradas de interés para la causa. Una de ellas corresponde a Mariel, la hermana de Jonathan, quien ya se presentó en la Fiscalía, mientras que la otra será brindada por un vecino que afirmó haber visto al joven caminando por la zona días después de su desaparición.
En paralelo, la Justicia ordenó una serie de informes dirigidos al área de Salud Mental y emitió pedidos a hospitales y centros de salud de la región para que, ante el eventual ingreso de una persona con las características físicas de Jonathan, se dé aviso inmediato a las autoridades.
La medida busca descartar una de las hipótesis que se mantienen abiertas en el expediente, teniendo en cuenta que la familia había señalado que el joven se encontraba bajo tratamiento médico y consumía medicación para dormir, aunque aclaró que no padecía una enfermedad grave ni tenía antecedentes de conductas violentas.
Las tareas investigativas continúan a cargo de la Comisaría Cuarta de Resistencia y de la división Búsqueda de Personas de la Policía del Chaco, que trabajan en coordinación con la Fiscalía.
QUÉ SE SABA HASTA AHORA
El 30 de mayo, Jonathan salió de su casa con la intención de visitar a su madre, que se encontraba trabajando en el aeropuerto, y prometió regresar para compartir una comida familiar. Sin embargo, nunca llegó a destino ni volvió a comunicarse.
Uno de los principales elementos incorporados a la causa fue el hallazgo de su teléfono celular en una zona cercana a las vías del tren, en jurisdicción de Puerto Tirol. A partir de ese descubrimiento se realizaron rastrillajes con drones, perros especializados y recorridas terrestres, aunque hasta el momento no hubo resultados positivos.
Las nuevas testimoniales y la activación de la alerta sanitaria representan ahora una nueva línea de trabajo para los investigadores, que intentan determinar si alguno de los avistamientos reportados en los últimos días puede aportar datos concretos sobre el paradero de Jonathan.
Mientras tanto, la familia volvió a pedir colaboración a la comunidad y solicitó que cualquier persona que crea haber visto al joven se comunique de inmediato con la Policía o con el servicio de emergencias 911.

