Una grave denuncia por presuntas agresiones cometidas por efectivos policiales ocurrió en la ciudad de Juan José Castelli. Víctor Alberto C. P., comerciante de 73 años, ratificó ante la Fiscalía de Investigaciones parte de la denuncia que había presentado el pasado 18 de abril y apuntó directamente contra los policías Cristian M. y Elvio S., a quienes responsabiliza por lesiones sufridas durante un episodio ocurrido en el barrio 17 de Octubre.
Durante su declaración testimonial, prestada bajo juramento ante el fiscal de Investigaciones Gerónimo Agustín Roggero y que publicó el portal Alerta Urbana, el hombre describió una secuencia de violencia que, según sostuvo, comenzó durante la madrugada cuando se encontraba en inmediaciones de un kiosco abierto las 24 horas.
De acuerdo con su relato, se encontraba acompañado por dos mujeres cuando fue abordado por un grupo de personas que le solicitaron que les comprara bebidas alcohólicas. Entre ellas identificó a los policías, quienes, según afirmó, se encontraban vestidos de civil.
«Me agredieron verbalmente diciéndome «viejo anciano, viejo carnero», aprovechándose de que ellos son policías y me podían denigrar», declaró.
Según la exposición realizada ante la Fiscalía, la situación se agravó cuando llegó al lugar uno de sus hijos, Víctor Leonel C., para buscar una llave que se encontraba adentro de la camioneta familiar.
El comerciante aseguró que los efectivos comenzaron a insultar al joven y posteriormente lo empujaron hasta derribarlo.
«Después le empezaron a empujar a mi hijo hasta que lo lograron tirar al piso. Ahí lo patearon los dos. S. le pegaba en la cabeza más de una vez y M. le daba golpes de puño», sostuvo.
El denunciante afirmó que cuando intentó intervenir para auxiliar a su hijo también fue golpeado.
«Cuando intento sacar a mi hijo, Cristian me pega dos piñas en la cabeza, eso me tumbó al piso. Después me dio una patada en el cuerpo mientras me decía «viejo de mierda, rajá de acá»», declaró.
Describió uno de los momentos más dramáticos de su relato al señalar que permaneció tendido en el suelo observando cómo continuaban las agresiones.
«Con total sinceridad pensé que iban a matar a mi hijo. La agresión era muy violenta y no cesaba», manifestó.
Asimismo, aseguró que otras personas participaron de la golpiza, aunque dijo no haber podido identificarlas.
«No podía hacer nada. Veía cómo le pegaban a mi hijo mientras yo seguía en el piso. Por mi edad y por los golpes que me dieron no podía levantarme», relató.
Según la declaración, su otro hijo, Braian Jonathan Nahuel C., llegó al lugar cuando el conflicto ya estaba terminando, tras haber sido alertado por terceros.
MIEDO A
DENUNCIAR
Uno de los aspectos más sensibles de la denuncia radica en que los señalados son integrantes de la fuerza de seguridad provincial.
En varias oportunidades, el comerciante manifestó ante la Fiscalía sentir temor e indefensión debido a esa circunstancia.
«Tengo miedo e impotencia porque los agresores son personal policial y continúan en sus funciones», afirmó.
También sostuvo que reside a escasa distancia de la dependencia policial donde prestarían servicios los acusados.
«Vivo a una cuadra de la Comisaría Segunda. Soy una persona mayor y temo por mi integridad física», expresó.
El hombre indicó además que desde el episodio sufre ataques de pánico, dificultades para dormir, dolores de cabeza persistentes y episodios de hipertensión.
«Me golpearon en la cabeza, lo cual es sumamente grave. Tengo 73 años y me podrían haber matado», declaró.
PRUEBAS
En su presentación judicial, C.. aseguró que existen registros audiovisuales incorporados a la causa y remarcó que varias personas presenciaron los hechos.
«Quiero dejar constancia de que existen registros fílmicos que ya están agregados en el expediente», señaló.
Además, entregó documentación médica como elemento probatorio, entre ellas certificados médicos expedidos por profesionales de la salud y estudios complementarios, incluyendo una tomografía computada de cerebro sin contraste realizada días después del episodio denunciado.
También manifestó que pretende impulsar la acción penal contra los dos efectivos mencionados y solicitó medidas de protección para él y su familia.
«Acciono penalmente contra S. Elvio y M. Cristian por las lesiones causadas. Quiero que siga el proceso y se tomen las medidas necesarias», sostuvo.
Una investigación en marcha
La declaración fue incorporada formalmente al expediente que tramita ante el Ministerio Público Fiscal y contó con la presencia del abogado querellante Waldemar Alfredo Pelletier.
En uno de los pasajes más contundentes de su testimonio, el comerciante cuestionó la falta de medidas inmediatas contra los policías denunciados.
«Estoy angustiado porque ni siquiera los demoraron por las agresiones sufridas, habiendo videos, testigos y pruebas. Me pregunto si me tenían que haber matado para que se haga algo», expresó.
La causa continúa bajo investigación y será la Justicia la que determine, a partir de las pruebas reunidsa, las responsabilidades que pudieran corresponder en relación con los hechos denunciados.

