Fue un partido parejo, cerrado y con pocas situaciones claras de gol. Durante gran parte de la tarde, todo indicaba que el marcador terminaría igualado sin goles, pero el Negro encontró la diferencia a través de una pelota parada.
A los 28 minutos del segundo tiempo apareció Leandro Ojeda para conectar en el área y desatar el festejo de todo el Gigante de la Avenida.
El tanto terminó siendo suficiente para que For Ever se quedara con tres puntos de enorme valor en un momento delicado de la temporada.
Más allá de que el equipo continúa en los últimos puestos de la tabla, la victoria representa un fuerte impulso anímico para un plantel que venía golpeado por los malos resultados y que ahora comienza a ilusionarse con una recuperación.
El triunfo llega además en la antesala de una nueva etapa, con la inminente llegada de Daniel Cravero como entrenador. El panorama sigue siendo complejo y todavía hay mucho por corregir desde lo futbolístico, pero el éxito ante Colón permite mirar el futuro con algo más de optimismo.
For Ever sigue comprometido con la tabla, aunque esta victoria le devuelve confianza y alimenta la esperanza de iniciar una remontada en la segunda parte del campeonato.
El camino será largo y exigente, pero el Negro al menos logró cortar la mala racha y encontrar una bocanada de aire en medio de la tormenta.

