El pasado 2, en el marco de la causa Ligas Agrarias III, la jueza federal Zunilda Niremperger tomó declaración indagatoria al ex comisario general de la Policía del Chaco, Eduardo Wischnivetzky, por los delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos y violencia sexual, considerados crímenes de lesa humanidad, cometidos en la zona rural de Villa Berthet contra militantes de las Ligas Agrarias entre 1976 y 1978.
La imputación, leída por la fiscalía, comprende cuatro casos de trabajadores rurales detenidos ilegalmente en Villa Berthet, quienes fueron sometidos a tormentos y, en uno de los hechos, a violencia sexual.
Según la acusación -publicada por el portal judicial Litigio-, los delitos se perpetraron en el marco de operativos encabezados por Wischnivetzky junto con personal policial vestido de civil, que buscaba a los dirigentes liguistas Hugo Vocouber y Secundino Taco Vallejos, entonces prófugos y actualmente desaparecidos.
LA RECONSTRUCCION JUDICIAL
El 25 de junio de 2019, el Tribunal Oral Federal (TOF) de Resistencia condenó a cuatro expolicías y exmilitares por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar en perjuicio de pobladores rurales y militantes campesinos, en el juicio conocido como Ligas Agrarias.
En esa sentencia, el ex teniente coronel Tadeo Bettolli fue condenado a prisión perpetua por el homicidio agravado del dirigente campesino Raúl Eduardo Gómez Estigarribia, mientras que el ex agente policial Alcídes Sanferraiter recibió la misma pena por el homicidio agravado por alevosía del referente liguista Carlos Picolli.
Asimismo, los excomisarios Eduardo Wischnivetzky y José Rodríguez Valiente fueron condenados a 18 y 4 años de prisión, respectivamente, por privación ilegítima de la libertad, tormentos y encubrimiento.
En los fundamentos del fallo, el tribunal destacó el papel de las Ligas Agrarias en la defensa de los pequeños productores y trabajadores rurales.
Además, señaló que, bajo el pretexto de la lucha contra la subversión, las fuerzas represivas desplegaron operativos que derivaron en hostigamientos, detenciones ilegales, desapariciones y asesinatos de militantes y dirigentes campesinos.
En distintos juicios posteriores, entre ellos Caballero I, II y III, la Masacre de Margarita Belén y la causa Contraofensiva, continuó el juzgamiento de los responsables de crímenes cometidos contra integrantes de las Ligas Agrarias y otros militantes del nordeste argentino.
LA PRIMERA CONDENA
En el juicio Ligas Agrarias I, celebrado en 2019, Wischnivetzky fue condenado a 18 años de prisión por el secuestro y las torturas sufridas por tres trabajadores rurales.
El tribunal acreditó que esos hechos se produjeron durante un amplio operativo desplegado en la zona rural de Villa Berthet para dar con Vallejos y Vocouber.
La sentencia también destacó el rol desempeñado por Wischnivetzky, quien entonces se encontraba al frente de la comisaría de Villa Ángela y tenía bajo su mando a efectivos de civil fuertemente armados.
Como consecuencia de esos procedimientos, tres trabajadores rurales fueron detenidos ilegalmente y torturados para que revelaran el paradero de los dirigentes liguistas.
LA SEGUNDA
El juicio oral de la causa Ligas Agrarias II se realizará en mayo de 2027 ante el Tribunal Oral Federal de Resistencia. Allí se juzgarán las detenciones ilegales y las torturas sufridas en 1974 por los sacerdotes Joaquín Núñez y Gianfranco Testa, párrocos de Machagai y Quitilipi, y por los militantes Carlos Páez y Aureliano Villán en la Alcaidía de Sáenz Peña. Por estos hechos están imputados el suboficial mayor Gabino Manader y Eduardo Wischnivetzky.
Núñez y Testa integraron el Movimiento Rural Católico y participaron en la creación de las Ligas Agrarias. Según la acusación, las víctimas permanecieron alojadas en oficinas separadas de los pabellones de la alcaidía y fueron sometidas a torturas sistemáticas durante dos semanas por integrantes de la Dirección de Investigaciones de la Policía del Chaco, a los que se habría sumado, en determinado momento, Wischnivetzky.

